Yazidismo ¿qué es? su doctrina, ¿cómo se practica? y demás datos

¿Qué es el Yazidismo?

Esta religión hace parte del conjunto de religiones monoteístas del mundo, además de ser una religión preislámica de Oriente Medio que pertenece a la corriente del Yazdnismo, la cual data su origen en el Zoroastrismo, por lo que se consolida como una fe basada en las enseñanzas de Zoroastro, un reformador y profeta de origen iraní. El fundador del yazidismo es atribuido a Adi ibn Musafir, el jeque que desciende de Melek Taus. Es una religión y una tradición que se mantiene gracias a la transmisión oral. 

Es considerada una de las religiones minoritarias preislámicas que cuenta con su propia lengua litúrgica, así como una serie de lugares sagrados de esta religión cuyo origen se remonta a hace más de 2.000 años. Es importante destacar que hacia el siglo VII después de Cristo. 

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Origen de la fe yazidí

El origen exacto de la religión aún no ha sido resuelto con detalle, razón por la que se desconocen datos relacionados propiamente con el surgimiento y los primeros avances. Sin embargo, se han recopilado varios datos que permiten realizar acercamientos hacia su nacimiento, datando que históricamente ha sido una minoría religiosa y que existen a partir desde el año 2000 antes de Cristo. 

Hacia el siglo VII la imposición a cualquier religión que se ejerza por parte del Islam, es sumamente radical, esto se debió principalmente a las fuertes persecuciones que vivían los seguidores del zoroastrismo, después similares a las de los yazidíes que se ubican alrededor de Mosul, pues lo que ocurrió luego fue una amplia mezcla con la población ubicada en la región montañosa del Kurdistán. Parte de su culto, es evidencia de una fuerte influencia por parte de las religiones antiguas sirio-mesopotámicas, así como el sufismo islámico y el zoroastrismo. 

Los fieles de esta religión se denominan Ezidi, que significa “Dios”, aunque en las lenguas de Kurdistán significa “mandar”. Sin embargo, algunos eruditos señalan que el nombre “yazidi” es procedente del persa “yazata” que hace referencia a “ser divino”, mientras que otros afirman que su origen se remonta al siglo VII con Yazid bin Mu’awiyah, nieto de Mahoma.

Es así que la religión yazidí se destaca por un marcado sincretismo, una especie de conciliación de varias doctrinas, aunque por otro lado también está fuertemente influido por la literatura esotérica, hecho que se ve en su vocabulario religioso, especialmente por la mitología yazidí que no hace parte del islamismo, pues su cosmogonía se relaciona con las religiones persas de la antigüedad. 

Es así que los primeros estudiosos de la fe yazidí se remontan esencialmente al análisis de las religiones islámicas y persas, incluso también en las religiones paganas para la descripción de la fe yazidí. Sin embargo, entre las teorías más aceptadas se destaca esta religión como resultado de un proceso sincretista que lleva miles de años formándose y que finaliza hacia el siglo XII cuando empieza a relacionarse con cultos del pueblo kurdo. 

Se cree que con la invasión del Islam en el siglo VII, aunque se respetan a los cristianos y judíos, empiezan a perseguir a los zoroastrianos, sin embargo, una parte de ellos logra huir. Los seguidores del culto de Yazid se reúnen cerca del Mosul, una de las ciudades ubicadas en el norte de Irak, donde se mezclan con la población kurda. La enseñanza de los preceptos religiosos viene posteriormente, con el maestro sufí Adi ibn Musafir, el cual toma su puesto por se le consideraba descendiente del califa omeya Marwan I, el cual goza de una importante acogida por el pueblo kurdo. 

Fundador de la religión: Adi ibn Musafir 

La fundación de la religión yazidí, propiamente es atribuida al jeque Adi ibn Musafir, también conocido como Jeque Adi o Adi ibn Mustafá, el cual es considerado como uno de los descendientes directos del califa omeya Marwan I. Hacia el año 1070 habría nacido el jeque Adi ibn Musafir en Baalbek, en el valle de la Bekaa, lo que es actualmente Líbano. Murió hacia el año 1162.

Dentro de la religión, Adi ibn Musafir es considerado como un avatar de Melek Taus, el ángel del Pavo Real, líder de los siete Seres Santos. 

La mayor parte de su vida, Adi ibn Musafir vivió en Bagdad como un sufí, sin embargo se retira a Kurdistán, un espacio que estaba siendo influenciado de forma importante por el zoroastrismo.

La razón de su retiro se debía principalmente a la búsqueda de la armonía y de la tranquilidad, pero también estuvo motivado por el deseo de estar solo, aspecto que llama la atención de la población local frente a su ascetismo. Con el paso del tiempo y la impresión que logra, decide fundar la orden a la que llamó al-Adawiya. Durante su estadía, vivió en las montañas kurdas de Hakkari, hasta el día de su muerte en la ermita que había sido construida por él mismo y espacio en el que posteriormente sus descendientes viven. 

El lugar en el que se encuentra el cuerpo de Adi ibn Musafir, está en un sepulcro que se indica a partir de tres cúpulas cónicas que están ubicadas en Irak, en la ciudad de Lalish. Este espacio en la actualidad es uno de los sitios sagrados para los seguidores de la religión, lugar en el que se realiza la peregrinación más importante en visita del jeque Adi. 

Principios y enseñanzas de la fe yazidí

Es importante partir de a idea de que la cosmovisión de esta religión se basa en la idea de que Dios creó la tierra, la cual está bajo el cuidado de los Seres Santos, siete seres que se les conoce como ángeles. El más importante y superior de ellos es Melek Taus, un ángel del pavo real que fue considerado por muchos musulmanes y religiosos cristianos como el Diablo, dado que con frecuencia fue relacionado con Lucifer como el Ángel Caído. 

La creación según el yazidismo 

Sobre el concepto de la Creación, el yazidismo se basa en varios relatos que marcan una importante diferencia de los relatos del Islam y del judeo-cristianismo. Según la tradición religiosa Dios crea desde su propia iluminación a Melek Taus junto a los demás seis ángeles que son creados después él. Así, Dios ordena al primer ángel no rendir reverencia ni inclinarse ante los demás seres, mientras que la primera orden para los demás arcángeles es la de traer Ax, que es el polvo de la tierra llamada Erd, con la que elabora el cuerpo del primer hombre, de Adán.

Luego de esto, Dios le da la vida a Adán y le pide a los siete arcángeles reverenciarlo, sin embargo, Melek Taus se abstiene de hacerlo, a lo que Dios le pregunta el por qué de su conducta y este le contesta que le es imposible someterse a otro ser, dada su procedencia de la iluminación de Dios, mientras que Adán es hecho del polvo. Es así que Dios lo elogió y le da la orden de tomar la posición de líder frente a todos los ángeles, razón por la que es enviado a la tierra. 

Basados en esta idea, los seguidores del yazidismo consideran que Melek Taus es el representante de Dios en la tierra, lugar donde desciende el primer miércoles de Nisan (que sería marzo y abril), fecha en la que se celebra el Año Nuevo y que se cree, sería el nacimiento de Melek Taus. Es así que los seguidores de la religión respetan y alaban a Melek Taus, pues lo consideran una forma de reconocer la naturaleza sublime que tiene y su majestuosidad, proceso que es conocido como “conocimiento del Sublime”. Esta es la razón por la que en la fe yazidí todos los creyentes se consideran descendientes de Adán y no de Eva directamente. 

El ángel, Melek Taus 

Es importante destacar que en Oriente, la reputación de los creyentes de esta religión se suele asociar con la adoración al Diablo, dado que Melek Taus, en otro nombre Shaytan, es el nombre que se le da a Satanás en el Corán. No obstante, uno de los eruditos menciona que Taus está relacionada con la palabra del griego Theos, y resalta su cercanía con los otros nombres como Deus, Zeus, que, según su la interpretación que presenta, Melek Taus es uno de los ángeles de Dios, concepto que se toma dentro del yazidismo. 

Las fuerzas activas

El yazidismo considera que las fuerzas activas de la religión están constituidas principalmente por Melek Taus y el jeque Adí ibn Musafir al-Umawi, un descendiente del califa omeya Marwan. El “Libro de la Revelación”, llamado Kitêba Cilwe, texto de la religión yazidí, es considerado como el lugar en el que reposa la palabra de Melek Taus, la cual presenta ante los fieles todas las creencias de la religión, así como también una serie de responsabilidades y órdenes que no son cuestionables. Una parte importante que debe reconocerse es que el jeque Adí, cree que Melek se habría reencarnado en él. 

El mal en los seres humanos

Según el yazidismo, la fuente del mal se encuentra solo y únicamente en el corazón de los seres humanos, pero también en el espíritu de los hombres. De hecho, este concepto se afirma dentro del texto sagrado del Cristianismo, en la sección del Nuevo Testamento. Por otro lado, la idea del Bien y del Mal, son conceptos que conviven en la mente del ser humano y que la elección entre uno y otro, depende únicamente del ser humano. Esta es la razón por la que la devoción hacia Melek Taus constituye una de sus prácticas más importantes, dado que Dios le permite elegir entre el bien y el mal y siempre decidió elegir el bien por sobre todo. 

Los siete Seres Santos 

Los seguidores del yazidí creen que los siete Seres Santos están sujetos a una reencarnación periódica que yace dentro de la forma humana, razón por la que se llaman koasasa. Es así que la idea de la reencarnación es rescatada en el yazidismo, dado que tambíen se cree que algunas almas lo han logrado, proceso que es llamado como “cambio de ropa”. 

Rituales y prácticas de la religión 

A nivel general, el yazidismo cuenta con una gran variedad de prácticas y rituales que, pese al tiempo de vida que tiene la fe, no han muerto y siguen vivas entre sus seguidores, estas son las más importantes y conocidas: 

Los cinco rezos 

Los yazidíes cuentan con cinco rezos que se practican diariamente y que se sujetan a los tiempos cambiantes del día, como lo son el amanecer, la mañana, la sección del medio día, la tarde y finalmente la noche, llamados así: Nivêja berîspêdê, que es el rezo para el amanecer, Nivêja rojhilatinê, el rezo de la mañana, Nivêja nîvro es el rezo del medio día, Nivêja êvarî, es el rezo que se realiza en la tarde, y finalmente el rezo del anochecer, llamado Nivêja rojavabûnê. Para la práctica de los rezos, el fel debe ponerse en dirección hacia el sol, mientras que para el rezo del medio día debe dirigirse hacia Lalish, un valle pequeño y montañoso, sagrado para la religión. 

A menudo, es muy importante que el rezo esté acompañado de gestos, razón por la cual se considera una práctica que debe realizar preferiblemente en soledad, o al menos, no cerca de extraños. La importancia del rezo del mediodía está vinculada con la idea del valor de la mitad, razón por la que también el día miércoles es considerado como el día sagrado. 

El peregrinaje yazidí 

El peregrinaje es considerado como el ritual más importante para el creyente, sin embargo, particularmente resalta el que se realiza de forma anual durante seis días, donde el fiel se dirige hacia la tumba del sheij Adi, hacia el norte de Mosul en Lalish. En este lugar hay una serie de santuarios que están dedicados a la Koasasa, además de otros espacios con una importante simbología para otras religiones, como lo son el puente Serat, Pirra Selat y el monte Arafat. 

Los festivales 

El principal festival y celebración de la religión yazidí es el año nuevo, el cual se realiza durante la primavera tiempo después del equinoccio. Para la celebración, las mujeres yazidíes se preparan para dirigirse hacia los cementerios, donde se lamentan al son de la música de los Qewais. Sin embargo, es el único momento en el que hay espacio para la tristeza y el lamento, dado que para las demás celebraciones todo es alegría y fiesta. 

Organización de la sociedad yazidí 

Una de las principales características de los seguidores del yazidismo, es la permanencia de un sistema jerárquico, razón por la cual cuentan con un líder secular conocido como príncipe hereditario o emir, sin embargo, el que dirige toda la jerarquía religiosa del yazidismo es el sheij principal. Otro aspecto que se debe resaltar es el factor endogámico que se mantiene dentro de los creyentes, dado que los mismos miembros de las castas yazidíes, llamadas: murid, sheij y pir, solo contraen matrimonio con miembros de su mismo grupo, de su misma casta específica. 

El sistema que se mantiene dentro del yazidismo, sería el principal agente responsable de mantener y conservar entre ellos las características físicas que tienen desde su procedencia indoeuropea, razón por la que sus fieles, al menos la mitad de ellos, tiene características que coinciden como la piel en tono claro, el cabello rubio y los ojos, a menudo, de color azul. 

Escritura sagrada yazidí: Kitêba Jilwe 

También conocido como el “Libro de la Revelación”, es uno de los textos base de la tradición yazidí, escrito en lengua kurda, en el que se conserva una serie de preceptos que se atribuyen al jeque Adi, al que se le atribuye la fundación de la religión. Este texto está redactado en una serie de páginas sueltas de pergamino, por lo que su continuación está determinada porque cada página termina con la letra con la que inicia el texto en la página que sigue. 

Sin embargo, es importante destacar que el Libro de la Revelación, no es el único texto importante en la religión yazidi, sino que comparte el espacio con el llamado Libro Negro, o “Misheda Res” en kurdo. Este libro, en particular, según la tradición, es conservado por el pueblo de Qasr Itssat-Din. Su autoría es atribuida a Khasan Al Bashir, escrito aproximadamente hacia el siglo XIV. 

Símbolos de la religión yazidi: Pavo Real 

 

Melek Taus, uno de los siete Seres Santos, una de las figuras más importantes de la fe yazidí es un arcángel que suele ser representado con la forma de un pavo real, dado que esta figura es el símbolo de la belleza, del poder y de la diversidad. En el antiguo Irán el nombre metafórico del sol era el de “Tavus-e Falak”, palabras que hacen referencia a Pavo Real Celestial, mientras que en la Grecia de la antigüedad el Sol era el símbolo del pavo real.

Tanta es su importancia que aparece también dentro de la mitología hindú, dado que allí se considera que las plumas del pavo real, según se creía, era una representación de las estrellas y del cielo. Así es que en el yazidismo el Sol se cree que es una fuente no solo de luz, sino de calor y bondad, elementos que dan la vida. 

Lugar sagrado de la religión: Lalish

El lugar sagrado de  esta religión es Lalish, un valle pequeño y montañoso que está ubicado en el norte de Irak, específicamente a unos 60 km al noreste de donde se encuentra la ciudad de Mosul. Lalish es la ciudad santa del yazidismo, dado que es la zona donde se desarrolla la religión, así como también es el lugar en el que el maestro y jeque Adi ibn Musafir decide instalarse, donde el pueblo local lo acoge con gran aprecio. 

En Lalish, como vimos, tiene lugar una de las prácticas más importantes para la religión, el peregrinaje principal que deben realizar los creyentes cada año durante seis días, pues allí también se encuentra la tumba del jeque Adi. 

 

Es importante destacar que la religión ha sido víctima de fuertes persecuciones, especialmente las que se vivieron durante el siglo XVI hasta el XIX, ejercida por el Imperio Otomano. Más tarde, con la caída de Saddam Hussein, los seguidores del yazidismo fueron atacados por Al-Qaeda, y más tarde por los yihadistas que se encontraban en el Estado Islámico. Se cree que la principal razón de las persecuciones a esta religión tiene que ver con los musulmanes fundamentalistas, quienes acusan a los yazidíes de adorar al demonio por la confusión con la raíz del nombre de Melek Taus,