Taoísmo: Origen, fundador, enseñanzas y creencias

¿Qué es el Taoísmo? Debe comprenderse, en principio, como una tradición filosófica, pero también como una tradición religiosa china. Se basa en el politeísmo, ligado a las costumbres, prácticas a incluso a la forma de ver el mundo a partir del Tao, dado que se considera que las deidades son la forma en la que se manifiesta. 

El Taoísmo se fundamenta en el Tao Te King, elemento que es atribuido al filósofo Lao-Tse. Son sus enseñanzas las que dan origen a los fundamentos del taoísmo, partiendo de una unidad absoluta que a la vez es mutable y que es denominado Tao, el cual compone la realidad y el principio de lo que existe. Tao, la palabra china, puede traducirse en español como “vía” o “camino”, sin embargo, puede tener varias connotaciones en otras religiones populares de China y en la filosofía. 

Se considera que existen cerca de 50 millones de practicantes del taoísmo, ubicados en todo el mundo, especialmente en China. Sin embargo, muchos de sus practicantes se identifican también en el confucionismo y en el budismo. 

Palabras clave: Taoísmo, Tao 

Principales ramas del taoísmo:

Origen del Taoísmo 

El origen de la religión es aún parcialmente incierto, sin embargo, se reconoce que surge desde el sistema filosófico, el cual está dentro de las escrituras de Lao Zi. Es importante comprender que en sus inicios, la filosofía de Lao Zi tuvo una importante influencia del chamanismo, aunque es aún una cuestión discutida. Según la tradición, el origen del Taoísmo se remonta al Emperador Amarillo (Huang di), razón por la que su escuela fue llamada: Huang di. 

Durante los primeros tiempos de la religión se reconocen una serie de archivistas, adivinos y los llamados “hombres de técnicas” y que son conocidos como “fanghsi”, hombres que se dedicaban a la práctica de la meditación, así como la adivinación, la búsqueda de la longevidad, los viajes extáticos y la búsqueda de la inmortalidad, acciones basadas en las técnicas fisiológicas, pero también en los ejercicios con el cuerpo. 

Hacia los siglos I y II, el taoísmo reaparece con más fuerza, de manera que empieza a establecerse una serie de fundamentos, como por ejemplo la idea de que el alma inmortal hace referencia al control que se ejerce sobre el cuerpo y la descomposición que tendrá a través de la alquimia, en la que se buscan los fármacos necesarios para poder prolongar la vida. Durante el siglo II d.C Zhang Dao Ling, el sacerdote imperial, decide hacer una fusión entre la religión tradicional de China y el taoísmo, de manera que levanta el culto religioso del imperio y forma la filosofía del taoísmo teísta como el sistema de culto. 

Esto dio origen a la organización de comunidades religiosas que empiezan a incorporar varios elementos como las dietas, el uso de los talismanes, ejercicios respiratorios, entre otros, sin dejar de lado la exaltación de divinidades como Lao Tsé. 

El emperador Xuanzaong, ordena la construcción de templos taoístas en todas las ciudades, de manera que, posteriormente, para la Dinastía Song, el taoísmo alcanza un desarrollo pleno. Las escrituras del taoísmo fueron publicadas en el año 1019. 

Más tarde, hacia el siglo IV en la época de los Reinos Combatientes, se vive un tiempo de crisis donde los sabios empiezan a buscar soluciones por separado, razón por la que empieza a reducir el número de los discípulos y con ello, las numerosas escuelas que existían. Cada una de estas escuelas que empezaban a desaparecer, contaba con raíces metafísicas, además de un radical escepticismo con relación al alcance de un conocimiento profundo acerca de la realidad, esto especialmente por los cambios continuos al Tao. 

Es importante resaltar que en este momento, los taoístas no buscan soluciones para la situación social que se estaba viviendo, razón por la que deciden vivir alejados de todos los asuntos políticos, rechazando el lucro, el poder y otras costumbres que fueron reemplazadas por ellos en la búsqueda de la libertad individual y los caminos de la felicidad interior en cada ser. 

Es así que el taoísmo empieza a evidenciar una cercanía con las características del anarquismo individualista, pues no reconocen propiamente un estado y de hecho, no consideran legítimo una autoridad social que les rija. 

El Taoísmo, a su vez, tuvo una gran influencia en las ideas del budismo chino, especialmente con la meditación chan que es conocido como el budismo zen, una de las principales ramas de la religión budista. 

Se cree que la filosofía del Taoísmo nace desde la observación del mundo natural, por lo que su religión, además de acercarse a este primer elemento, se desarrolla bajo las creencias sobre el balance cósmico que mantiene y cuida el Tao. 

Fundadores del Taoísmo: Lao Zi y Zhuan Zi 

Lao Zi

Contrario a lo que se creía, en la fundación del taoísmo aparecen dos figuras muy importantes y que desempeñaron un papel fundamental en la creación o consolidación de esta religión, así aparecen: Lao Zi (Lao Tse) y Zhuan Zi (Chuang Tzu). Según las llamadas “Memorias Históricas” de Sima Qian, el conocido “viejo maestro”, como se le llamaba entonces a Lao Zi, tenía por nombre Li Dan o Li Er, se dedicó a la labor de los archivos imperiales de los Zhou como astrónomo. 

Uno de los eventos cruciales que motiva a Lao Zi, es la decadencia de la época en lo que fue llamado los “Reinos Combatientes”, razón por la que decide dirigirse hacia el oeste. Una vez allí, el guardia de la frontera le solicita que deje por escrito algunos conocimientos y saberes, por lo que Lao Zi decide escribir el libro que lleva su nombre: Laozi, conocido posteriormente como Daodejing o Tao Te Ching, que quiere decir el Libro del Tao y de la Virtud. Luego de esto, Lao Zi desaparece tras cruzar la frontera. 

Los inicios del taoísmo tuvieron lugar en el siglo VI d.C., siendo este momento el más aceptado por los estudiosos. Su fundador fue el filósofo chino Lao Tzu, quien vivió en el mismo tiempo que el otro reconocido filósofo chino Confucio. 

Filosofía de Lao Zi

Dentro de las principales enseñanzas de Lao-Tse, debemos plantearnos en su tesis filosófica, en la que están ciertas cuestiones que reposan sobre el análisis a la naturaleza, proceso que realiza con el objetivo de alcanzar el conocimiento sobre el funcionamiento de su existencia, de esta manera podría determinar el orden natural de las cosas que se encuentran en el mundo. Así, Lao-Tse, analiza las siguientes cuestiones: 

  • Funcionamiento dual de la naturaleza que está en el universo (Yin y Yang)
  • Conocimiento sobre el origen cosmológico del universo desde el principio de la dualidad
  • El hombre debe orientar su camino al progreso, la superación para mejorar su existencia
  • Perder de vista el orden natural, desvía del camino al hombre
  • Deben dejarse a un lado las ordenanzas hechas por el hombre y los dogmas, los cuales solo llevan a la humanidad al desequilibrio
  • Las ordenanzas del hombre favorecen la desgracia de las clases bajas

A partir de esta serie de observaciones sobre la naturaleza y otros análisis cosmológicos, el principal fundador del Taoísmo establece una serie de conceptos filosóficos en los que desea explicar los temas más importantes de la vida del ser humano, involucrando varios campos para el estudio, pues estos van desde su etapa cosmológica, hasta el origen del universo y las actividades de la cotidianidad del ser humano, los cuales se encuentran en áreas como la religión, la política, la economía y la sociología. 

Zhuang Zhou

Por su parte, el segundo fundador de la religión, Zhuang Zhou o Zhuang Zi o Chuang Tzu (maestro Zhuang), vive hacia el siglo VI y escribe uno de los libros más importantes de la religión taoísta, llamado el Zhuangzi. Aunque se sabe muy poco de su vida, algunos estudiosos coinciden en que se rechazó los cargos relacionados con la administración estatal, de manera que se mantiene fiel al taoísmo, razón por la que decide alejarse de los asuntos públicos y se dedica a la escritura de poesía y a la filosofía. 

En el libro se escribe se evidencia el ideal de su vida basado en la plena libertad individual, un elemento que fue influenciado por su amistad con el maestro de la “Escuela de los Nombres”, Hui Si, de quien logra aprender la terminología y de hecho, varios diálogos están escritos dentro de su gran libro. 

Filosofía de Zhuang Zhou

Es posible comprender la filosofía de Zhuang Zhou si la relacionamos con el antinomianismo, un movimiento de carácter cristiano que se considera herético y que señala la importancia de la fe como único valor necesario. El segundo participante en la fundación de la religión dice que es una necedad del hombre usar lo limitado con el fin de buscar lo ilimitado. Así, el lenguaje y también el conocimiento están condicionados por la perspectiva del ser humano, razón por la cual debe cuidar sus conclusiones sobre la veracidad de las cosas. 

Desde otro punto, la filosofía de Zhuang Zhou también puede considerarse como uno de los precursores de la relatividad y el multiculturalismo en cuanto al sistema de valores. La relatividad en relación con el pensamiento sistemático, lo conduce a la duda de los argumentos pragmáticos, lo que lleva al concepto de bueno y malo. 

Filosofía, características y principios del taoísmo

En principio, se debe entender el taoísmo, no como un una religión antigua, sino también como una filosofía de vida, razón por la que carece de un dogma establecido que rija a los fieles y que los limite en todos los sentidos. 

Sin embargo, establece temas claros para los seguidores, como el rechazo y desacuerdo frente a aspectos como los prejuicios, la guerra, la codicia, los tabúes, la desigualdad, los convencionalismos, el sometimiento y la sumisión con un sistema de dogmas que limiten al ser a normas absolutas. 

Así, sobresalen una serie de virtudes que son defendidas por la fe, como lo son la bondad, los sacrificios personales, la piedad, la abnegación, la magnanimidad, la plantación de árboles, las ofrendas a la naturaleza o a otros seres humanos, la construcción de caminos, el análisis, la contemplación, la meditación, la equidad, la introspección, la enseñanza y la honestidad. 

En general, el Taoísmo se basa en la aceptación de la existencia de una única constante que está en el universo, la cual se centra en el cambio y que debe ser aceptada y aprendida por el ser humano para establecer la armonía con él. En la religión el Taoísmo puede manifestarse a través de varios procesos, como lo son los ciclos vitales, los cambios en las estaciones, entre otros. 

Principios de la religión

El Taoísmo establece una serie de principios que resumen los principios de la filosofía, los cuales son: 

  1. La no violencia es el principal objetivo de la fe taoísta 
  2. El método del taoísmo es la armonía y la serenidad
  3. La naturaleza debe ser cuidada por el ser y respetada
  4. Se busca el desarrollo espiritual e interior del ser humano
  5. La existencia se desarrolla a través de la vitalidad y la armonía con el Tao 

Pilares del taoísmo 

La fe de los taoístas giran entorno a tres valores fundamentales, consolidados como los pilares de la religión, los cuales deben estar presentes en la vida del ser humano. Estos son la compasión, la moderación y la humildad. 

Principales creencias del Taoísmo 

Entre los principales conceptos que destaca la religión está la creencia en: la naturalidad, la paz, la flexibilidad, la vitalidad, el relativismo y la espontaneidad. Todos estos elementos relacionados directamente con las formas de vida del ser humano y sus conductas sociales. 

El ser humano: para la fe taoísta, el ser humano es una especie de microcosmos que hace parte del universo, razón por la que se vincula de forma directa con los elementos de la Tierra, tales como el agua, el fuego, la tierra, pero aparecen otros como el metal y la madera. Así mismo, el humano está ligado a las estaciones del año. 

Código de comportamiento para el taoísta

Las buenas acciones configuran gran parte del comportamiento del fiel de esta religión, dado que ello significa lograr una mejor vida para sus almas. Así se establecen una serie de reglas que son aplicadas a la vida del creyente en su cotidianidad,  las cuales están expuestas en los principios y los pilares del taoísmo. 

Así, entre las prácticas no permitidas del taoísmo, están las siguientes: práctica de hurto, cometer adulterio, el consumo de alcohol, decir mentiras y asesinar. Todas estas acciones deben ser reemplazadas por la obediencia a los mayores, la ayuda a los demás, la práctica de ejercicio físico, las prácticas mentales para el control de la mente y el cuerpo, amar a los padres y actuar sin egoísmo, sin pensar en uno mismo como el centro del todo. 

Las deidades del Taoísmo

Para el Taoísmo no existe un Dios o un ser omnipotente que esté más allá del universo como puede verlo el hombre, razón por la que tampoco se considera la existencia de un ser que haya creado o que controle todos los elementos del universo. En este sentido, no hay una deidad establecida, pues el mundo surge del Tao, que no es un dios y tampoco representa algún tipo de deidad para la comunidad taoísta. 

Por otro lado, las reverencias son hechas en torno a Lao Tse, uno de los principales fundadores de la religión, al cual se le observa como la personificación del Tao. Las formas en las que se manifiesta el Tao son tomadas como deidades, sin embargo, a diferencia de las demás religiones teístas, las deidades no son personificadas, así como tampoco se les atribuyen favores o la solución a conflictos de la vida humana, dado que en el taoísmo los fieles resuelven sus propios dilemas con ayuda de la observación y la meditación. 

Yin, Yang y Tao

Principalmente el taoísmo se basa en la existencia de tres fuerzas fundamentales, entre las que hay, una pasiva, otra activa y una fuerza conciliadora. Las primeras dos de ellas, se complementan de manera simultánea y se oponen entre sí, por lo que son nterdependientes y juntas, funcionan como una unidad, llamadas Yin, que es la fuerza pasiva y que se relaciona con la fuerza femenina, que es también húmeda, y el Yang, que es la fuerza activa, relacionada con lo concreto, seco y lo masculino. Por su parte, la tercera fuerza es el Tao, también conocido como la fuerza superior, del cual se suele decir que surge de la unión entre el Yin y el Yang. 

Así, Yin, significa la “ladera oscura de la montaña”, mientras que Yang hace referencia a la “ladera luminosa de la montaña”. Es así como la idea de la montaña es el símbolo de la unidad entre las dos fuerzas, que, aunque se representen opuestas, circulan las dos como unidad dentro de la naturaleza. 

La idea del Yin y el Yang confluye y rige las creencias del taoísmo, razón por la cual los creyentes no consideran la supremacía de la vida sobre la muerte, así como no resalta la construcción por encima de la construcción, el placer por encima del sufrimiento, la alegría por encima de la tristeza, lo positivo por encima de lo negativo o la afirmación por encima de la negación. Esto señala el significado que tiene para los taoístas aspectos de la vida cotidiana que son comprendidos en occidente de forma muy distinta.

¿Qué es el Tao?

Por otro lado, el Tao es considerado como algo que no puede alcanzarse a través del pensamiento del ser humano, de manera que aquel que crea alcanzarlo, no alcanzará el Tao verdadero.  Se denomina Tao por la necesidad de ser expresado, el cual hace referencia a “sendero” o “camino”, direcciones que guían hacia la meta. Se considera que el Tao existía antes del Cielo y de la Tierra, no está sujeto al tiempo, no se manifiesta a través de los sentidos del olfato, el tacto o la vista, es un espacio vacío que permite que todo se manifieste. 

Todas estas características señalan que no es posible definir el Tao. Tao del no ser, es la fuerza que permite el movimiento a todo lo que existe en el mundo, el efecto de lo que es y que se construye sobre la idea del no-ser. Es así que el mundo de los seres puede denominarse con el no-ser, mientras que el mundo de los fenómenos es determinado con el nombre de ser. 

El Tao se define como el camino al que el ser es conducido desde la confusión del mundo, dirigiéndose hacia lo eterno. 

Estas son algunas características del taoísmo: 

  • El Tao rechaza el concepto de ley 
  • El Tao sustituye la ley por el precepto del orden 
  • Tao es el nombre que recibe el orden natural 
  • La función del Tao es facilitar al hombre incorporarse con la naturaleza, enseñarle a integrarse en ella en armonía. 
  • El Tao considera que nada en el mundo se crea, razón por la que nada es creado. 
  • Las fuerzas de la mente no tienen ningún tipo de poder sobre el Tao. 
La figura del Tao en la vida del taoísta 

La visión sobre el Tao reposa en la idea de una fuerza imposible de controlar. Así, el camino del no-ser permite alcanzar la quietud, pero también la observación que le permiten al practicante llegar de la multiplicidad a la unidad. Este camino solo puede ser recorrido si el fiel se enfoca en la preparación interna a través de la práctica espiritual, así como también debe incluir otros elementos como el silencio, la perseverancia y el recogimiento para lograr el estado de perfección que le permitirá contemplar el alma, su ser interior. Solo en este punto el seguidor podrá ver lo invisible, sentir lo intocable y escuchar lo inaudible para sí.

Otros conceptos que se deben tener en cuenta son Te y Wuwei.  Por un lado, Te es la forma en la que el Tao se realiza, pues mientras que el Tao engendra, el Te lo alimenta, aunque también puede relacionarse con la eficiencia del Tao y sus formas de actuar. Traducido al español, Te es Virtud. Mientras que, por otro lado, está Wuwei, que se traduce como no-actuar. En este sentido, Wuwei es una especie de retorno a la acción espontánea, al hacer no haciendo, pero nada queda sin hacerse, por lo que el Tao actúa de forma independiente en un curso natural y espontáneo. 

Es importante entender el no-actuar, no como un aspecto meramente pasivo, sino a la forma en la que se deja actuar el curso de los acontecimientos sin interferir o interrumpirlo. 

La energía Chi 

La práctica de las actividades que propone el Taoísmo entorno al Tao, permite que el ser pueda alcanzar la longevidad o la inmortalidad. Dentro del camino, en el centro está la energía Chi, la cual constituye una especie de ciclo cósmico que incluye la energía Chi del ser humano con la energía Chi de todas las cosas que viven en su entorno. 

Con frecuencia se suele usar la palabra “libido” para referirse a la energía Chi, por lo que se compara con la sangre fluyendo por todo el cuerpo del ser vivo. 

Sin la energía Chi no hay organismos vivos, por lo que representa una relación que incluye el cuerpo, la mente y el ambiente. La práctica de Tay -tszytszyuan, un tipo de respiración especial, es una de las principales formas para que el ser humano pueda conectarse con su propia energía Chi, pero también con la energía Chi de los demás elementos de la naturaleza. 

La respiración y técnica Tay -tszytszyuan es subyacente frente a todas las artes marciales de China, ya que facilita al ser la concentración de la energía Chi, la cual constituye la fuerza necesaria para resistir ante las fuerzas enemigas de la tierra y del cielo. Otra de las técnicas empleadas en la conexión de la energía Chi, es el Qigong, que además de ser usado en las artes marciales, también suele ser usado en la medicina, dado que estimula en el ser el despertar físico, la relajación y el despertar del espíritu. En esta práctica se encuentran la meditación, la práctica de artes marciales y la meditación. 

El no nombre: la percepción del lenguaje 

En el Taoísmo, uno de los elementos más importantes, pero a la vez de mayor complejidad es la denominación, dado que se establece que aquello que se puede nombrar, no es un nombre eterno, pues los seres humanos no tienen la posibilidad de expresar las cosas eternas. Esto se aplica directamente sobre que todo depende siempre de su lado opuesto, pues no existen las cosas largas sin que existan las cosas cortas, ni las cosas altas sin las cosas bajas, ni la belleza sin la existencia de lo feo. 

En la sociedad ideal que se plantea esta religión, no hay espacio para los conceptos morales, pues en ella no existirán problemas de índole moral, y por ende, no será necesario crear y emplear palabras que hagan alusión a ellos. 

En el pensamiento de la religión taoísta, la cuestión del lenguaje reposa en la dependencia de los nombres con respecto al pensamiento chino, en el que existe una tendencia a valorar no sólo al objeto que tiene al nombre, sino que también debe valorarse su contrario. Es así como cobra valor la percepción del Yin Yang dentro de una representación gráfica en el que está el color negro y su contrario, el color blanco. 

Sin embargo, dentro de cada uno, hay una parte del contrario, un punto blanco en el área negra, y un punto negro en el área blanca. Esto explica la frontera que hay entre las dos partes curvas, las cuales simbolizan los constantes cambios de la realidad y su dependencia en ellas. 

Rituales del taoísmo 

Los rituales que se llevan a cabo dentro de esta religión, están orientados a la búsqueda de construir la armonía y el orden en el cosmos, razón por la que en cada una de sus prácticas cuentan con meditaciones, ofrendas a las deidades múltiples y la purificación. Dada la complejidad y el número de pasos con el que cuentan los rituales del taoísmo, son dejados en manos de los sacerdotes mientras que los fieles los siguen. 

Es así que los rituales deben contar con sacerdotes y asistentes que menudo estarán desarrollando prácticas como los bailes, los cantos, las artes marciales, la meditación, el yoga, los masajes, ejercicios de respiración y la interpretación de instrumentos musicales que suelen ser de percusión y de viento. 

En general, las prácticas que se realizan en los rituales taoístas, están orientados a transformar al ser desde su área mental, pasando por su parte física y corporal para proporcionarle la armonía con el Tao. 

Entre los ritos más importantes del taoísmo, están: 

  • Fiesta de la primavera: se realiza en el año nuevo chino el primero de enero de cada año. 
  • Fiesta Shang Yuan: se realiza hacia el 15 de enero.
  • Nacimiento del Fi Xi: se realiza el siguiente día de la fiesta anterior, el 16 de enero. 
  • Nacimiento del Emperador Huang Di: se celebra en el segundo mes del año, el 6 de febrero. 
  • Navidad de Lao Zi: esta celebración tiene lugar hacia el mes de febrero. 
  • Reunión de los Dioses y los Inmortales: tiene lugar el 3 de marzo 
  • Cumpleaños de Ling Boo Tian Zun: este evento se realiza en el mes de mayo, coincidiendo con el solsticio de verano. 
  • Fiesta de la Luna: se lleva a cabo el 15 de agosto.
  • Fiesta Chong Yang: tiene lugar hacia el mes de septiembre, el día 9.
  • Fiesta de los Antepasados: se realiza en el siguiente mes, el 1 de octubre. 
  • Fiesta Xia Yuan: se realiza en este mismo mes, en el día 15. 

Escrituras sagradas del Taoísmo 

Dentro de la fe del taoísta aparecen varios textos que son de gran relevancia para la práctica religiosa, entre los que sobresale principalmente el texto Tao Te Ching o Tao Te King, también conocido en chino como Dào Dé Jīng, así como también otros textos que fueron también escritos por los fundadores de la religión. 

Tao Te Ching 

Lao Tse, o el “Viejo Maestro”, es el autor de este texto clásico chino sobre el cual reposan las enseñanzas del fundador con respecto a la religión y guía de los practicantes del Taoísmo. Aún no se conoce la fecha exacta en la que fue escrito. Este conjunto de enseñanzas es una de las grandes obras no solo para la religión, sino para la cultura en general de China, dada su alta influencia. 

Está escrito a modo de guía, explicando una serie de instrucciones dirigidas especialmente a los gobernantes. Se dice que este texto está basado esencialmente en la armonía, el equilibrio y la comunión del ser y el fluir natural de todo lo que hay en el universo, razón por la que se consolida como un camino de autoconocimiento para el ser humano en el que se busca la sabiduría, a la vez que se consigue la plenitud del espíritu. 

Dào Dé Jīng es un tipo de tratado místico que involucra varios aspectos de la filosofía, pues incluye la espiritualidad a nivel individual, hasta incluso llegar a temas y formas de gobierno. 

En este texto, el autor se enfoca en el Tao, traducido como “el camino”, en el cual hace una explicación completa empezando por su significado para analizar el orden que abarca en el universo, atribuyéndole características como innombrable e inmanente. La historia larga que envuelve este texto está dividida en varias versiones transmitidas, además de comentarios que se remontan a épocas de hace más de dos mil años, así como también incluye manuscritos que se han descubierto recientemente. 

Una de las características de los pensadores chinos en sus escritos, es la frecuencia de elementos como las paradojas, la apropiación de las citas antiguas, las analogías, la simetría, el ritmo, la rima, la simetría y la repetición, todo un conjunto de aspectos que también están incluidos en la obra de Lao Tse. 

Zhuangzi

El segundo texto más importante del taoísmo, lleva el nombre de su propio autor, Zhuangzi, aunque también se le conoce como Nan hua zhen jing, que hace referencia a el “Verdadero Clásico de la Florescencia del Sur”, entendiéndose Florescencia como Cultura. Se dice que este concepto hace referencia a la idea tradicional que se tiene de que el autor, Zhuangzi venía de la zona sur de China. 

En este texto se reúne una serie de información procedente de varias fuentes, dado que se cree que su autor escribe los primeros siete capítulos de la obra, llamados “capítulos internor”, y que los pensadores afines y sus estudiantes, serían los encargados de la escritura de las demás partes del texto, a los cuales se les denomina como “capítulos externos” o “capítulos misceláneos”. Sin embargo, aún no se han establecidos cuáles serían los capítulos que directamente serían escritos por Zhuangzi. 

Símbolos del Taoísmo

El Taoísmo es asociado con una gran variedad de símbolos y prácticas alrededor del mundo, sin embargo, la más importante es el Yin Yang, un ícono religioso, filosófico y social. 

Tajitu: Yin Yang 

El principal símbolo del Taoísmo es el Tajitu, el cual representa la totalidad de los conceptos de la filosofía basados en el Ying y el Yang, el principio que genera las cosas. Aunque si bien está estrechamente ligado al taoísmo, también se le suele asociar al neoconfucionismo. 

Es importante tener en cuenta que esta figura no siempre ha tenido la misma forma, sin embargo, en su forma más conocida y la actual, contiene una parte oscura de color negro que es el Yin, y una parte clara de color blanco que es el Yang. En chino, estas dos partes son denominadas como “peces”. Así, la línea que divide a los dos principios no es recta, sino que es curva, elemento que representa el equilibrio dinámico que hay entre ellos dos y los constantes cambios y transformaciones a los que está sujeto el universo. Cada una cuenta con un punto de color del principio contrario que simboliza la presencia del uno en el otro. 

El símbolo o la figura conocida como el Ying y el Yang, representa la dualidad que compone la filosofía del taoísmo, dado que se atribuye al universo esta dualidad que lo rige y todo lo que incluye. Principalmente se encuentran dos fuerzas opuestas, las cuales se complementan de manera mutua y que, evidentemente pueden encontrarse en todos los elementos que rodean el ser humano en la naturaleza. Así, se compone de la siguiente manera: 

Yin: hace referencia a la parte femenina. En este sentido, es la representación de la pasividad, de la tierra y de la absorción. 

Yang: representa el principio masculino, el cual también simboliza el cielo, la actividad y la luz. 

Templos y lugares sagrados del Taoísmo 

El establecimiento y reconocimiento del taoísmo, facilitó la aparición de las primeras edificaciones de la religión, las cuales, fueron en principio pequeñas y a menudo, ubicadas en cuevas o en casas en las que se empiezan a realizar principalmente las ceremonias religiosas. No obstante, las siguientes dinastías apoyan las corrientes religiosas, de manera que empiezan a avanzar con mayor fuerza las edificaciones con el apoyo a la religión. 

Así, al día de hoy, el taoísmo cuenta tanto con templos dedicados a sus creencias, como también otros sitios considerados sagrados entre los que se destacan las Cinco Grandes Montañas de China. 

El Palacio de Yongle

Se considera que fue construido durante las dinastías de Ming y Qing, razón por la que se establece como uno de los más antiguos del país. Dentro de este palacio se encuentran cerca de 28 estructuras detalladas con estatuas en arcilla que fueron elaboradas en tiempos de la dinastía Yuan. 

El Palacio del Cielo Púrpura: Zi Xiao Gong 

Es conocido principalmente por haber sido el lugar de retiro de los jefes militares y de los emperadores de China, esto se debe especialmente a la tranquilidad del lugar y el ambiente místico del lugar que está rodeado por montañas verdes y una gran belleza natural. Por otro lado, es importante destacar que es el templo más grande de la montaña Wudang. Está declarado por China como una de las reliquias estatales, razón por la que ofrece apoyo para su mantenimiento. 

El Palacio de la Armonía: Jinding

También conocido como el Pico de Oro, es considerado como un tipo de poste en el que se apoya el cielo, según sus creyentes. Quienes lo visitan, mencionan la importancia de llegar a la colina Rascacielos e ingresar en el Palacio de la Armonía como uno de las actividades que se deben hacer si se asiste al lugar, esto sin importar si es creyente de la religión taoísta, visitante o cualquier otra persona. 

El Palacio de los Cinco Dragones 

Es el primer templo taoísta que se construye en el Monte Wudang, razón por la que tiene una gran importancia dentro del desarrollo de la religión. También es conocido como el Palacio de la Eficacia. Este templo fue construido durante la dinastía Tang, por lo que ya completa más de 1.300 años de historia desde que fue erigido. 

Santuario Zhongyue

Este santuario se construye en el siglo III a.C, ubicado en las montañas sagradas de Songshan. Es considerado uno de los monumentos nacionales para la cultura china, dado que se considera uno de los primeros templos dedicados al Tao. Este santuario cuenta con 11 edificios. 

Las Cinco Grandes Montañas de China

Dentro de los lugares sagrados del Taoísmo, se destacan principalmente las 5 Grandes Montañas de China, las cuales fueron originadas por el primer ser vivo, Pangu. Así, cada una de las montañas están distribuidas a partir de las direcciones cardinales del territorio chino, incluyendo el área del centro. Estas montañas son: 

Monte Tai 

En esta montaña existen varios templos construidos, siendo uno de los destinos más importantes de peregrinaje. En el año 1987 es declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aunque se destaca principalmente por la complejidad de la ascensión, se ha mencionado que solo cinco emperadores han logrado llegar a la cima, así como también otras grandes figuras entre las que está Mao Zedong y Mao. 

Según la tradición china el monte es el lugar en el que diariamente el sol inicia su recorrido, razón por la que a menudo, una de las costumbres en el monte es ver la salida del sol desde la montaña, siendo también una de las máximas aspiraciones dentro de la filosofía del oriente. Cerca están los Templos de Guandi, Doumu y Puzhio, y el Palacio de la Puerta Roja. 

Monte Hua

Es conocido también como el Monte del Esplendor. Una de las características principales de este monte sagrado, tiene que ver con la formación de cinco picos, entre los cuales el más alto tiene una altura de 2,160 metros. Son varios templos los que están en este monte, además de estructuras religiosas en los picos. El Claustro de la Fuente de Jade está construido en su base. 

Según la tradición taoísta, los fieles creen que en el interior de las montañas vive un dios del mundo subterráneo, por lo que este monte se convierte en uno de los lugares especiales de peregrinación para todos aquellos que desean encontrar la inmortalidad, pero también para los médicos tradicionales que usan las plantas medicinales que tienen su poder en el lugar en el que se encuentran. 

Monte Heng Shanxi 

Es conocida también como la Gran Montaña del Norte y está ubicada en la provincia de Shanxi, de ahí que lo lleve en su nombre. Este monte tiene 2.017 metros de altura, razón por la que se constituye como uno de los montes con las cimas más altas de China. Su facultad sagrada es otorgada a partir de la dinastía Zhou. El templo más importante y más reconocido de este monte es el templo colgante budista de Xuankong Si, el cual fue construído en los pies de la montaña. 

Una de las razones por las que pierde un poco la importancia, fue por la situación que se vivía en el norte de este país, razón por la que por mucho tiempo no era muy difícil que los peregrinos chinos pudieran recorrerla. 

Monte Song 

Es conocido también como Songshan, siendo la montaña del centro de todas las montañas taoístas, dado que las demás, constituyen los cuatro puntos cardinales. Es famosa no sólo por estar ubicada en la mitad, sino también por ser el monte más visitado por los emperadores, además de tener a sus pies la ciudad de Dengfeng, donde hay nueve lugares que ya fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por Unesco. 

Otro aspecto que ha aumentado considerablemente su popularidad, son los templos budistas y taoístas con los que cuenta, entre los que está el monasterio budista Templo Shaolin, dado que se considera como el lugar de nacimiento para una de las principales ramas del budismo, el budismo zen. Además de esto tiene la colección de estupas más importante y más grande de todo el territorio chino. 

Monte Heng

Es conocido también por su nombre, la Gran Montaña del Sur, ubicada en la provincia de Hunan. Este monte es una sierra con 72 picos en total, los cuales cuentan con 150 km de longitud que están entre Hengyang y Changsha. El pico más alto es el pico Zhurong, el cual cuenta con 1.290 m. Está muy cerca del río Xiang, razón por la cual el monte siempre está rodeado de nubosidad. 

Cuenta con varios templos construidos, como lo son principalmente uno de los monasterios budistas construido en el siglo VIII, además del Gran Templo de Monte Heng y el Templo de Piedra de Zhurong Gong. Tiene la forma de palacio. 

La religión taoísta, en compañía del budismo y el confucionismo, consolidan las tres religiones más importantes y dominantes del territorio chino. Se caracterizan y coinciden especialmente en sus historias extensas, el conjunto de elementos en búsqueda de la armonía del ser y en sus inicios, en el surgimiento como una forma más enfocada al área filosófica que a la religiosa. 

Particularmente, el taoísmo se inclina más hacia la filosofía que hacia la religión, aunque de ello incluye prácticas y costumbres tradicionales de la región para satisfacer a sus fieles presentes y a los que espera llegar. Se sabe que el taoísmo original, con más elementos filosóficos, fue la fuente de inspiración para artistas de China, en su mayoría para poetas y pintores del país en el curso del tiempo.