Shinto o Sintoísmo: ¿De qué se trata y cuáles son sus creencias?

Sintoísmo, el culto a los Kami, espíritus de la naturaleza 

 

¿Qué es el Sintoísmo o Shinto?

El término proviene de la palabra Shinto, que significa “la vía del kami”, kami hace referencia a “divino” o “superior”. Es una corriente religiosa japonesa que basa su filosofía en la veneración de los espíritus de la naturaleza, los kami.. Los Kami ocupan un lugar específico, sin embargo, hay otros que representan objetos naturales o incluso procesos, como es el caso de Amaterasu, diosa del Sol. 

El Sintoísmo es una religión politeísta y animista, cuenta con una gran cantidad de seguidores en el mundo acercándose a los 108 millones de practicantes, gran parte de ellos ubicados en Japón. 

Está dividido en las siguientes ramas: Oshitsu Shinto, Jinja Shinto, Shuha Shinto y Minzoku Shinto. 

Palabras clave: Shinto, Sintoísmo 

Principales ramas del Shinto o Sintoísmo:

Origen del Sintoísmo

Según la tradición japonesa, el Sintoísmo haría su primera aparición en el libro de Crónicas de Japón, texto de Nihon Shoki, en el cual se compilan una serie de textos que se presentan como los primeros escritos que narran la historia de Japón durante el siglo VII. Es el segundo libro más antiguo de toda su historia. 

Se cree que el Sintoísmo surge en el siglo VI en Japón como objetivo de rendir y venerar honores a los espíritus de la naturaleza en los que se representan los dioses, los cuales están a un nivel superior de la espiritualidad humana. Su principal fuente de expansión es el sistema arcaico en el que vivían en ese momento los habitantes del lugar. 

Aunque si bien en sus inicios la religión carecía de un nombre en particular, hacia este mismo siglo, con la introducción del Budismo, se procede a colocarle un nombre, es entonces cuando se denomina Shinto, que significa “la vía del kami” o también nombrado como “El camino de los Dioses”. Esto se debió principalmente a la necesidad de diferenciar el budismo de esta corriente religiosa. Tal fue su crecimiento y expansión en el territorio japonés, que entre los años 1868 y el 1945, el Sintoísmo se convierte en uno de los cultos religiosos oficiales de los habitantes, dictado así por el Emperador, dada la existencia de dioses de la corriente y sus conceptos religiosos, así como también se nombra en rechazo del budismo, dado que era una religión procedente del exterior. 

Fundamentos, doctrina y creencias del Shinto 

Es importante resaltar que el Sintoísmo está construido sobre una serie de tradiciones y prácticas religiosas de Japón, además de actitudes, concepciones y creencias en relación con la vida que se asocian con estas prácticas. Esencialmente el Sintoísmo afirma la existencia de los Kami, seres espirituales o divinidades, las cuales se encuentran en la naturaleza. 

En la actualidad, el Sintoísmo está vinculado con el sistema de valores de los practicantes, así como con sus formas de actuar y pensar, haciendo de esta religión no sólo una práctica religiosa por sí misma, sino también un estilo de vida que vincula todos los aspectos de la vida del ser. 

Doctrina del Sintoísmo 

En cuanto a la doctrina del Sintoísmo, no se reconoce un sistema estricto que la configure, sin embargo, resaltan algunas prácticas que se podrían incluir en la doctrina del Sintoísmo. Entre ellas están:

Fraternidad: la enseñanza y el cultivo de la fraternidad entre los pueblos, a través de festividades y ceremonias grandes que se realizan en los santuarios. 

Purificación: esta parte de la doctrina se realiza a través de rituales que se llevan a cabo antes del ingreso a los recintos sagrados. Generalmente la purificación se realiza en una cascada, río o en cualquier sitio en el que haya agua, preferiblemente si esta cae naturalmente. Para la práctica es necesario usar un cucharón largo de madera que será utilizado para verter agua sobre la mano derecha de la persona a la que se desea purificar. Hecho esto, se debe hacer el mismo procedimiento en la mano izquierda, pasando el agua de la mano derecha a esta. Luego el fiel deberá lavar su boca. 

Bases: la religión se basa y funciona alrededor de cuatro ejes fundamentales, los cuales son: la tradición y la familia, la limpieza del ser, el amor a la naturaleza y las celebraciones en honor a los espíritus, también conocidos como los matsuri

Creencias religiosas del Sintoísmo 

Aquí reunimos las características centrales de su conjunto de creencias: 

  • Japón es visto por el Sintoísmo como el país de los dioses y sus habitantes son descendientes de ellos, estos son hijos de los Kami. 
  • Los textos religiosos del Sintoísmo recopilan orígenes mitológicos del emperador, pero también de su territorio de práctica, Japón. 
  • Se rinde culto a los espíritus de la naturaleza, conocidos como los “Kami”.
  • Dentro de la religión existen varios tipos de Kami
  • En el Sintoísmo se desea alcanzar la posesión acerca de la fuerza mágica que es la que causa los procesos de la naturaleza.
  • El Sintoísmo está vinculado con el tipo de vida que se originó desde el trabajo del agricultor, esto por la explotación de los habitantes por los colonos. 
  • Aunque sus creencias son estables, no se deja llevar por instituciones o tesis de carácter científico. 
  • Se realizan ofrendas con ramas de pinos enlazados a papel de color blanco.
  • Es considerada la religión más antiquísima existente en el territorio japonés. 
  • La nación japonesa está consagrada a los dioses según el Sintoísmo. 
  • Sus prácticas y cultos a menudo están acompañados de danzas, artificios, oraciones y procesos que llevan a la salvación, la liberación y la protección del ser a través de los Kami. 

El camino espiritual 

La unión con las actitudes, valores y las prácticas religiosas con los elementos unificadores es representada en el Sintoísmo, tratándose como una especie de vía que acerca a sus practicantes. Es así que en la religión, la naturaleza está habitada por infinitas deidades a los que la vida del ser humano se vincula íntimamente tanto en sus pensamientos, como también en sus formas de actuar. 

Esto permite observar la religión como la corriente en la que se combina la veneración hacia la naturaleza con los cultos ancestrales, pues las deidades ancestrales y la naturaleza son elementos inseparables. 

La vía de los Kami puede tener varios enfoques. Uno de ellos es el de honrar la lealtad, llamada makoto, lo cual representa la unión y la conexión con un Kami sintiendo la presencia de la divinidad en el interior del ser, por lo que sobresale el sentimiento de satisfacción y alegría al estar en contacto con la naturaleza, llevando el ser a una felicidad plena. Es precisamente este sentimiento el que lleva al ser a actuar con lealtad y con piedad con respecto a su entorno, así como también crea la paz, la generosidad y el gozo en relación con los demás. 

Por otro lado, otro de los enfoques de la vía hacia los Kami está vinculado con la ética, la cual requiere de actos que construyan la integridad del ser, en los cuales se encuentran la justicia, la honestidad y la corrección. La principal solicitud del camino de los Kami está relacionada con la adoración leal y sincera no solo con los dioses, sino también con los dioses, un proceso que debe llevar consigo el respeto al prójimo, así como la tolerancia y el amor filial. 

Concepción shintoísta del mundo 

A partir de la mitología japonesa se explica la aparición de los Kami. En principio, luego de una sucesión de siete generaciones de divinidades se produciría el matrimonio entre un Kami masculino, Izanagi, y un Kami femenino, Izanami. Estos dos Kami en unión dieron origen al mundo con los elementos naturales, como el agua y la tierra, así como del país y de los dioses. 

Luego del alumbramiento del dios del fuego, la madre Izanami muere, por lo que éste sería despedazado por el padre, sin embargo, cada uno de sus fragmentos daría origen a nuevos dioses. Así, Izanagi logra rescatar a la diosa que se encontraba en la morada de los muertos no obstante, pronto se separan. De ahí que uno se diferencie por dar la vida, mientras que el otro se dedica a otorgar la muerte. 

Posteriormente, en un acto de purificación de Izanagi, Kami masculino y padre, nacen una serie de dioses entre los que se encuentran: la reina de los cielos que daría origen al linaje del imperio de Japón, Amaterasu, el rey del mar, Susanoo, y el dios de la luna, Tsukuyomi. Luego, en sucesivas generaciones de los dioses nacerá el primer emperador de japón mítico, Jimmu Tenno. 

El emperador en el Sintoísmo

Si bien los primeros Kami serían los creadores del mundo, la diosa solar Amaterasu, es la madre del primer emperador. Es así que el emperador es enviado a la tierra con el fin de fundar la dinastía imperial en el territorio consagrado. A partir de esta creencia se construye el Sintoísmo en términos de Estado, pues el emperador pasa a convertirse en un símbolo de gran importancia dentro del pueblo como representación con respecto a la unidad de la nación. Empieza a fomentar el respeto y la autoridad del estado por parte de la tradición. 

Para la dinastía Meiji, el gobierno decide institucionalizar el Sintoísmo, de manera que empieza a tener el control de los santuarios de la religión, así como también empieza a tener una política de forma restrictiva en relación con otras religiones que se practican en la región. 

De ahí que la constitución del año 1889 reglamente la obediencia a los santuarios como uno de los deberes patrióticos, aspecto que fortalece el culto hacia el emperador. Sin embargo, con la escritura de la nueva constitución el Sintoísmo adquiere otra visión, pues luego de la Segunda Guerra Mundial su estatus se ubica en el de una secta ordinaria, razón por la cual se establece como una religión no exclusivista y los practicantes están abiertos a llevar una segunda fe.

Los Kami o dioses del Sintoísmo 

Los seres espirituales o los Kami, son una serie de fenómenos o fuerzas que se encuentran representados en la naturaleza en forma de animales, montañas, árboles, y elementos como el sol, las piedras, entre otros. Son los objetos de culto del Sintoísmo, pero también lo son los antepasados, el emperador y los ancestros dentro de cada una de las familias. 

En el proceso del culto hacia los dioses, los sacerdotes se ponen en contacto con los Kami y estos se manifiestan durante la práctica. 

Algunos de los dioses del Sintoísmo tienen relación con aspectos del budismo, y algunos del confucionismo. Así, se encuentran los siguientes dioses dentro de esta religión: 

Inari: es el símbolo del arroz y una de las figuras que más se venera dentro de los templos del Sintoísmo. No obstante, a través del tiempo ha sufrido variaciones, razón por la cual en la actualidad es considerado como el patrón de los negocios a nivel general, por lo que no solo se dedica a la prosperidad de los negocios agrícolas. También se le conoce como el dios de la fertilidad. 

Amaterasu: es una deidad femenina que simboliza el Sol. A menudo se la relaciona con el buda celestial Vairocana y se considera que el emperador de Japón es su descendiente directo. 

Hotei: en el Sintoísmo es el dios de la alegría, pero también se le considera el dios de la satisfacción. 

Aizen: es identificado como el dios del amor, pero también se le relaciona como dios de los cantantes, los músicos y las prostitutas. 

Izanagi e Izanami: como los conocimos en la cosmogonía del Sintoísmo, son los protagonistas del mito de la creación, pues debido a su labor son los procreadores de la población en Japón. 

Tsukuyomi: es el dios de la luna, además de ser uno de los tres descendientes directos de Izanagi. 

Kagutsuchi: es uno de los hijos directos de Izanagi e Izanami, siendo el dios del fuego. 

Susanoo: es el dios del mar, pero también se le asocia como el dios de las tormentas. 

Ama no Uzume: es la diosa que obliga a Amaterasu para que salga de su cueva. Esta diosa es la representación de la fertilidad, la felicidad y la danza. 

 

El ser humano en el Sintoísmo

Dado que son considerados hijos de los Kami, también guardan una naturaleza divina, por lo que su función está en vivir en armonía junto a la divinidad interior, de manera que así pueda disfrutar de la protección y la aprobación de los dioses. 

Según el Sintoísmo, el ser humano tiene un elemento que sobrevive a la muerte del cuerpo, es decir, una parte eterna, llamado mitama o el tama. De esta manera, el tama es un elemento sumamente importante en las relaciones de los seres humanos, pero también en el cuerpo. 

El tama está presente en todas las entidades de la naturaleza, incluyendo los minerales, los vegetales y los animales, cada uno de ellos tiene su propio mitama, razón por la cual las veneraciones también se realizan entorno a estas entidades.

La muerte 

Los creyentes del Sintoísmo no consideran que exista el fin del mundo, o en sí, el final de la vida. Es así que se cree en la muerte como un proceso, una parte de la evolución progresiva que no concluye ni finaliza. 

Aunque si bien en el Sintoísmo no hay una palabra o término que sea designado a la muerte, aparecen otros conceptos con los que se asocia este proceso, pues en lugar de que el ser muera, se retira o se ausenta (mi-makaru), para irse hacia el cielo, Yomi. Una vez llega la muerte al ser humano, la zona inferior del alma, llamada kuni-mitama, regresa a la tierra desde la que proviene el humano, mientras que la otra parte, llamada wake-mitama, se dirige hacia el reino de los cielos, donde tendrá la posterior transformación para convertirse en Kami. 

Afirmaciones de la religión

Teniendo en cuenta que el Sintoísmo surge de la mezcla de religiones tribales y tradicionales japonesas, cada una de ellas cuenta con su propio Kami, razón por la cual cada uno representa un acto de fe y un cuerpo que se manifiesta dentro de las festividades, las estructuras antiguas, las actitudes y un conjunto de prácticas en las que se venera a los Kami, esto ha permitido la configuración de las afirmaciones de la religión: 

  • Afirmación del amor a la familia y afirmación de la tradición.
  • Afirmación del matrimonio y del nacimiento con la práctica de los ritos tradicionales que han pasado de generación en generación. 
  • Afirmación de amar a la naturaleza, considerándola sagrada. El contacto del ser humano con la naturaleza implica la conexión con los dioses, o los Kami. 
  • Afirmación de la limpieza del espíritu y del cuerpo, pues el practicante del Sintoísmo debe estar limpio siempre en presencia de los espíritus, pues se rechaza todo aquello que no lo esté. 
  • Afirmación de los matsuri. Los matsuri son una serie de fiestas que se realizan en honor y veneración hacia los espíritus o Kami.

Sintoísmo y el animismo 

Hablamos del Sintoísmo como una religión animista, dado que su esencia se configura en el culto a la naturaleza y los elementos que hay en ella. Esto quiere decir que, en las entidades de la naturaleza el creyente encuentra la armonía, así como en los ríos, el sol, las montañas, los mares, la luna, el sol, los árboles, los animales, etc., incluyendo también las estaciones, el viento y los truenos, pues todos ellos son los Kami. 

En este sentido, la esencia de la religión se fundamenta en la idea de la existencia de dioses que existen con el ser humano en diferentes formas y etapas. Así se organizan varias creencias más: 

Kannabi: esta idea se basa en que las montañas son completamente sagradas, y en este sentido representan un gran valor para el Sintoísmo, por ejemplo el monte Fuji (santuario Asama), también el monte Tate (santuario Oyama) y por último el monte Haku (santuario Haku-san).

En cuanto a otros elementos, encontramos la veneración de las montañas, dado que se consideran que son los lugares que están más cercanos al cielo, siendo también las zonas más adecuadas para vivir. Esto justifica el trato espiritual del territorio, dado que se reconocen las montañas como los hábitats de los dioses. 

Himorogi: el origen de esta idea se encuentra en los bosques, pues en esta creencia prevalece la importancia de venerar a las zonas boscosas, consideradas como deidades dentro del territorio. Especialmente se busca honrar a los árboles de más tamaño. Entre las zonas que más se destacan, están: Ryūjinboku (santuario Chichibu Imamiya), Kamō no Ōkusu (santuario Kamō Hachiman) y Kinomiyasama no Ōkusu (santuario Sugihokowake no Mikoto). 

Iwakura: en cuanto a esta idea, para el seguidor señala la importancia de venerar las rocas, pues en ella también están representadas las deidades. Algunas de las rocas majestuosas más importantes son: Iwakura (santuario Hana no Iwaya), Gotobiki-iwa (santuario Kamikura) y las de Mitsuishi (santuario Mitsuishi). 

Hi: esta creencia se encuentra estrechamente vinculada a la idea de diferenciación con respecto a los otros términos que vimos anteriormente, los cuales se pueden interpretar como la idea de los lugares en los que viven las deidades o Kami, mientras que éste se presenta no como un lugar propiamente, sino como la representación del principio, además de simbolizar el concepto de la fe. A menudo esta creencia se relaciona con otros términos como lo son musubi y musuhi, los cuales hacen referencia a fuerzas espirituales que se encargan de nutrir todas las cosas que existen. 

El Sintoísmo y la vida cotidiana 

La religión permea varios de los aspectos de la vida diaria del practicante, por lo que se presenta como un conjunto de rituales y prácticas que están fuertemente asociados a la cotidianidad del ser humano, las cuales se pueden aplicar tanto a la vida en el campo, como en la vida de los que residen en la ciudad. A menudo es posible ver altares dedicados a las divinidades del Sintoísmo dentro de empresas comerciales en Japón, así como en las entradas de diferentes edificios se puede ver el uso de la cuerda sagrada, llamada la shimenawa, la cual se cree que encarna la pureza para el lugar y la protección del espacio.

Los rituales y celebraciones del Sintoísmo

Los rituales son uno de los elementos más importantes de la religión, dado que reúnen una serie de prácticas entorno a la purificación del ser, especialmente antes de ingresar a los templos y santuarios del Sintoísmo. 

Razón de los rituales: las razones principales por las que se realizan los rituales son lo puro y lo impuro, elementos con los que se ligan de forma profunda, pues se desea combatir a toda costa la impureza con el uso de sal y de arroz. 

Bailes: uno de los más usados tiene que ver con la comunicación entre los dioses y el practicante, los cuales suelen estar acompañados por danzas donde la mujer se toma espiritualmente por un chamán, el cual representa la figura espiritual de los Kami. Los Kagura, son los bailes que se practican en la religión para establecer la conexión espiritual entre los dioses y el practicante.

Curación: cuando la mujer mantiene intacta su virginidad y baila para la diosa Ama no Uzume, esta diosa le concede el permiso y le otorga el poder para la bendición de niños, así como también curar a enfermos a través de las oraciones. 

Proceso: antes de iniciar cada ritual, los creyentes deben lavar muy bien sus manos, así como también su boca con agua limpia que es vertida dentro de un cucharón de madera. Posteriormente harán las respectivas reverencias con las manos juntas a la altura del rostro y posteriormente se realizarán las oraciones correspondientes.

Sacerdotes: uno de los rasgos principales de los sacerdotes dentro de la religión y que más los caracteriza suele ser la vestimenta, pues llevan gorros de color negro y suelen estar vestidos con batas de color blanco. Durante la práctica de los rituales, los sacerdotes conducen y manejan a totalidad los actos litúrgicos a través de los cuales controlan las fuerzas sobrenaturales a las que se acude. 

 

 

Tipos de rituales

Existen tres tipos de rituales en el Sintoísmo de naturaleza trascendental. El primero de ellos es la abstención de varios elementos que son usados por los sacerdotes, también están las deshonras de forma accidental y el ruego por la purificación en caso de que el ser haya cometido algún acto considerado de gravedad. 

Sin embargo, existen muchos rituales en los cuales se celebran por ejemplo, el año nuevo, y otros períodos del año como la llegada de la primavera y el invierno. 

Celebraciones de la religión

Dentro del Sintoísmo se reúnen varias celebraciones de gran importancia para la construcción de sus creencias y fundamentos, las cuales deben ser celebradas por sus fieles, estas son: 

Hatsumode: es la celebración de la religión en el Año Nuevo. 

Setsubun: es la celebración con la que se recibe la primavera y también la bienvenida del invierno, períodos que darán origen a las llegadas de las mejores cosechas.

 Hinamatsuri: es conocida como la celebración en honor al Día de los Jóvenes, realizada en el mes de marzo. 

Obon: es una de las ceremonias más importantes en el territorio japonés en la cual se venera al espíritu que representa a los ancestros. Aunque si bien se trata de una costumbre con origen en el budismo, lo cierto es que se ha convertido en una de las celebraciones más importantes de toda la cultura de Japón. A partir de la época Meiji, la celebración se realiza oficialmente el 15 de agosto del calendario gregoriano, así no tendría problemas ni interrumpiría las celebraciones entorno a los procesos agrícolas que tenían lugar durante el mes de julio. 

Shichigosan: esta celebración se lleva a cabo en el mes de noviembre y está dedicada a la festividad como el Día de los Niños. 

Textos sagrados de la religión Sintoísta 

Aunque si bien el Sintoísmo no se encuentra clasificada como una religión revelada, lo cierto es que a través de su práctica y tradición, se han organizado varios escritos que se consideran como la inspiración divina y que guían en su proceso al conjunto de fieles del Shinto. 

Es así que los textos más importantes de la religión, se trata de una serie de descripciones de sus prácticas que a menudo se presentan en forma de historias. 

Es importante tener en cuenta que los textos sagrados de esta religión se relacionan directamente con la situación política en la que se encontraba el país, así como también logran justificar el Temmu, el emperador y su rol como mandatario dentro del pueblo japonés. La noción sobre el emperador suele estar relacionada con un modelo de doctrina en el que es el “mandato del cielo”, otro aspecto que busca legitimar la dinastía y su poder a través de los precedentes míticos que presentan los textos. 

Entre estos textos, están: 

Las míticas crónicas Kojiki y Nihon Shoki o Nihongi: una serie de descripciones que se compilan desde el 712 y el 720 d.C. Estos textos cuentan con una serie de descripciones sobre la genealogía de los dioses a partir de la creación de Japón por la primera pareja de los Kami, la figura masculina Izanagi, y la figura femenina Izanami. 

Adicional a esto, proporcionan el árbol genealógico en el que se encuentran los emperadores desde Amaterasu, diosa del Sol. Se cree que su recopilación se debió principalmente para legitimar el derecho divino con respecto a la familia imperial de Japón. 

Es importante mencionar que en estos textos también se encuentran una serie de descripciones en relación con la práctica de las ceremonias, así como las oraciones antiguas que reciben el nombre de norito, las cuales se usan durante los actos litúrgicos. 

El Engi Shiki: se cree que fue escrito entre los años 905 y el 927 d.C. Este texto cuenta con una serie de reglamentos de carácter gubernamental, además de descripciones y detalles sobre la práctica de los ritos que se realizan en los templos y santuarios del Sintoísmo, además de otros elementos importantes sobre los fundamentos de la religión. Es así que se considera uno de los textos sagrados más importantes para los seguidores del Shinto. 

Shinto Gobusho: estos textos hacen referencia a Los llamados Cinco Libros del Sintoísmo, los cuales se recopilaron durante el siglo XIII a manos de sacerdotes del Sintoísmo. Los textos presentan una serie de fuentes de información, razón por la cual sólo los sacerdotes de más edad tenían acceso a ellos y sólo por ellos podían ser leídos. 

Kojiki: dentro de la mitología también aparece este texto con un fuerte poder sobre los fundamentos de la religión, dado que narra el período de La Creación, hasta llegar al Jinmu, el que sería la primera figura en convertirse en el Emperador de Japón, además de ser considerado un supuesto antepasado del actual emperador del país. 

Símbolos de la religión Sintoísta 

En la religión se reconocen varios elementos con los que se suele asociar el Sintoísmo, sin embargo, uno de los que más sobresale es el Torii, además de otros tantos que aparecen a menudo en la práctica de rituales y liturgias de la religión. Aquí presentamos los más importantes: 

Torii

Es un tipo de arco tradicional de Japón, el cual se encuentra a menudo en la zona de la entrada de los templos y santuarios de la religión Sintoísta. Está compuesto por dos columnas paralelas que permanecen en su dirección por dos travesaños paralelos colocados de forma horizontal. Pueden ser fabricadas de madera o de piedra, como eran tradicionalmente, sin embargo pronto se empezó a elaborarlas con acero y acero inoxidable. Con frecuencia este tipo de arco se presenta en tonalidades de color rojo, y algunos de ellos pueden tener tablas escritas sobre las tablas superiores horizontales. 

La importancia del Torii se encuentra directamente ligado a la representación de sus partes como una frontera existente entre el espacio profano y entre el espacio sagrado. Además de ello, también se toma como representación y símbolo de la prosperidad y de la buena suerte, razón por la cual es sumamente usado en varios sitios de Japón. 

Así, aparecen otra serie de elementos que aparecen a menudo en los lugares de culto del Sintoísmo para la práctica de rituales, estos son algunos de ellos: 

Temizuya: es el nombre que recibe el pabellón de ablución, el cual se trata de una tina que se encuentra llena de agua, mientras que a su costado se ponen una serie de cucharones de madera de gran tamaño. Este espacio es dispuesto para el ritual de purificación del Sintoísmo, a través del cual los fieles se lavan las manos de derecha a izquierda y la boca antes de ingresar al santuario o al templo. A menudo los temizuyas cuentan con decoraciones con palabras y con figuras de dragones. 

Ema: los deseos que vienen de corazón y las oraciones que se hagan con fe son siempre muy respetadas y enaltecidas dentro del Sintoísmo, razón por la cual sus fieles suelen escribirlas en placas de madera que pueden ir colgadas en cualquier parte de la casa para que los dioses o los Kami, puedan leer sus peticiones, deseos y oraciones. 

Komainu y Shishi: son figuras que representan seres de la mitología japonesa, similares a los perros y los leones. A menudo se les suele representar a través de estatuas que se ubican en las entradas de los templos sintoístas, puesto que se consideran guardianes de estos lugares. Con frecuencia se colocan en pareja y mientras que uno de los dos está con la boca abierta, el otro permanece con la boca cerrada. Sin embargo, no son solo de uso en los santuarios, dado que muchos fieles suelen ubicarlos en los techos de sus casas con el fin de alejar del hogar cualquier espíritu maligno. 

Kitsune: otra figura mitológica que toma la figura de animal es el kitsune, el cual es un zorro que se suele relacionar con los espíritus del sintoísmo. A estas figuras se les atribuyen facultades con respecto a la protección y el envío de mensajes, así como también habilidades mágicas, dado que se cree que entre más colas tenga, más poder tendrá el zorro y así, más sabiduría. El número máximo de colas que suelen tener es de nueve. 

Kouro: se trata de un recipiente que se suele usar para la purificación del creyente con el humo de incienso que poco a poco sobresale de él. Quienes se dirigen a los templos también pueden comprar otros inciensos, los cuales, posteriormente, dejarán dentro del kouro. 

Omikuji: en el sintoísmo se da una gran importancia a lo escrito, razón por la cual aparecen los omikuji, una serie de papeles en los que se encuentran escritos temas proféticos, los cuales yacen dentro de un recipiente. Luego de que el creyente haya depositado una pequeña ofrenda, podrá sacar uno de los omikuji para observar lo que le trae el futuro para su vida. 

Shimenawa: son una serie de cuerdas que van enrolladas y se usan sobre los Torii, aunque también pueden ponerse en la entrada de algún lugar o espacio con el fin de separar las zonas purificadas. Estas cuerdas suelen ser de un gran grosor y pueden ir acompañadas de unos Shide, una especie de serpentinas que se realizan con papel y que suelen hacer un sonido ligero con el paso del viento.

Tanuki: es considerado un espíritu de la protección, el cual también se relaciona a menudo con la prosperidad y la fortuna para el creyente. Tiene la forma de una especie de combinación de un perro y mapache, una figura de la mitología japonesa. Suele estar ubicado en la zona de enfrente de casas y establecimientos comerciales, acompañado de un sombrero tradicional que cubre toda su cabeza y en sus manos un recipiente. 

Origami: las figuras elaboradas con papel también son una de las figuras más representativas del sintoísmo, dado que suelen estar ubicadas en los santuarios sintoístas. Dado que el papel con el que se elabora proviene de un árbol, y el árbol es un Kami, el origami elaborado nunca se corta por respeto a la deidad en ella. 

 

 

Sitios sagrados y santuarios 

Se cuenta en la actualidad más de 110.000 santuarios del Sintoísmo repartidos por el territorio japonés, además de templos específicamente construidos para los dioses o Kami sintoístas. Es así que cada santuario está construido por una razón en especial relacionada con algún aspecto en particular o un evento histórico de gran relevancia. 

En cuanto a sus dimensiones, algunos santuarios suelen ser tan grandes que necesitan un gran equipo de personas a su servicio no solo para su organización durante las ceremonias, sino también para el cuidado en general del espacio. Es importante destacar que los santuarios no son sólo construcciones externas y específicas del sintoísmo, sino que pueden hacerse santuarios pequeños dentro de los hogares japoneses, los cuales reciben el nombre de kami-dana

Cada santuario está dedicado a la veneración de un Kami o dios, el cual responde a las oraciones que le practican sus fieles asistentes. Los templos del sintoísmo suelen ser conocidos bajo el nombre de Jinja. Los Jinja suelen ser recintos sagrados dispuestos para la oración y la veneración a los Kami, en los cuales se encuentran los objetos sagrados ocultos de la vista de las personas curiosas o de quienes se acercan con ojos incrédulos. 

Los templos suelen ser visitados por sus fieles especialmente para dar la bienvenida al Año Nuevo, la celebración de matrimonios, pero también para llevar a los recién nacidos, además de otras ceremonias. En principio las celebraciones del Sintoísmo se realizaban a la intemperie, por lo que no se contaba con lugares en específicos para llevar a cabo las ceremonias. Para la distinción de estos espacios durante las celebraciones se usaban cuerdas, uno de los elementos más importantes, sin embargo, terminada la práctica, se destruyen las cuerdas. 

El Kofun es el período de tiempo en el que se construyen los templos sintoístas. Actualmente muchos de ellos mantienen la tradición. 

Características de los santuarios sintoístas

  • Los santuarios sintoístas en Japón pueden estar construidos de una gran variedad de tamaños y formas, por lo que no se establece una estructura arquitectónica que prevalezca como patrón para la construcción de los santuarios. 
  • Los santuarios más bajos o pequeños, son todos aquellos que se construyen en el interior de los hogares de los fieles del sintoísmo, que suelen denominarse también como una especie de “estanterías del dios”, llamado kamidama. 
  • Los santuarios que se construyen en los hogares, a menudo suelen estar ubicados específicamente en la habitación del creyente. 
  • En caso de que el santuario esté fuera del hogar, pero mantenga su tamaño, puede establecerse en tiendas. 
  • Los santuarios pueden ser de tipo “portátil”, denominados por el sintoísmo como mikoshi, los cuales están en el interior de los templos y suelen sacarse al exterior durante la práctica de procesiones. 
  • En cuanto a los santuarios del sintoísmo de más extensión, a menudo cuentan con un recinto en el que se encuentra un arco, el Torii en la zona de la entrada. Allí, los fieles y las personas que deseen ingresar, deben lavar sus manos y su boca. 
  • Los santuarios más grandes también cuentan con salas en las que se reúnen los sacerdotes para la práctica de cultos con los creyentes, así como pueden estar acompañados con espejos o espadas. 
  • Los santuarios más grandes se dedican a las divinidades principales, como es el caso del santuario en el que se venera a la diosa Amaterasu. Actualmente es uno de los santuarios más reconocidos no sólo en Japón, sino que también es conocido a nivel internacional. 
  • Muchos de los santuarios del sintoísmo tuvieron una importante influencia por características del budismo, dada la cercanía que tenían especialmente en el inicio, sin embargo, la restauración de Meiji en el año 1868, empiezan a tener un mayor control por el gobierno de Japón. 
  • Es importante tener en cuenta que la práctica de culto no son prácticas que solo se realicen en los santuarios, sino que a menudo los practicantes los realizan en ámbitos mucho más privados.
  • Los rituales que se realizan en los santuarios suelen estar directamente relacionados con la cotidianidad del ser humano en su país, dado que recoge aspectos de su vida diaria, su familia y su relación con los demás integrantes de la comunidad.
  • Inicialmente los templos y los santuarios del sintoísmo eran consideradas áreas sagradas tanto en el espacio de los templos como en sus áreas alrededor, en las cuales se distribuyen una serie de objetos sagrados, como lo son los Kami, las piedras, los árboles y otros elementos, además de los estanques organizados para el ritual antes del ingreso. Hoy, dada su extensión, se han convertido en grandes bosques. 
  • Los santuarios son visitados en distintas épocas del año. Suelen tener una gran afluencia de público durante los días festivos.

Aparecen una serie de lugares de culto que constituyen los santuarios y templos del sintoísmo, los cuales presentamos a continuación: 

Haiden: es una plataforma que se encuentra en el interior de los templos sintoístas en la cual son presentadas las ofrendas que los fieles le hacen a los dioses o al Kami al cual se dedica el lugar sagrado. 

Honden: es un edificio central ubicado en los templos en el que se yace un objeto sagrado que permite la veneración del lugar, este objeto representa a uno de los Kami del Sintoísmo. Frente al honden, de pie, los creyentes depositan ofrendas que pueden ser monedas o arroz, los cuales van envueltos en un papel y se incorporan en una caja dispuesta para las ofrendas. 

Tamashiro: es un tipo de altar portátil, el cual es colocado para los ritos funerarios del sintoísmo en honor a los muertos, dado que en la religión el difunto se considera como uno de los Kami al hacer esta transición, pues la muerte es una parte de un proceso cíclico que no tiene fin. 

Kannushi: es el nombre que reciben lo sacerdotes que se encuentran dentro de los santuarios, los cuales se encargan de organizar y manejar los rituales y ceremonias que se realizan en el interior de los espacios sagrados. 

Por otro lado, no solo se trata de sacerdotes, sino que también participan sacerdotisas Miko, las cuales toman el papel de ayudantes dentro de las ceremonias, además de realizar otras actividades importantes como la venta de objetos sagrados como los amuletos y el mantenimiento del lugar. Suelen ser jóvenes que provienen de familias de los sacerdotes. 

Se considera que muchas de las religiones nuevas que empiezan a emerger en Japón, presentan una fuerte influencia del Sintoísmo, razón por la cual continúa viva a través de otras religiones particularmente. Es importante resaltar que el Sintoísmo o Shintoísmo, como también se le suele llamar, no se presenta como una religión cuyo objetivo sea la conversión o la imposición de sus creencias, incluso tampoco lo es tener conflictos con otras religiones, esta es quizá la razón por la que se ha visto limitada su expansión fuera del territorio japonés.