Jediismo, la lealtad a la Fuerza

Jediismo: ¿Qué es, en qué creen y qué es un Jedi?

 

¿Qué es el Jediismo?

Es considerado un movimiento interreligioso que hace parte de la lista de las religiones paródicas, inspirado en las películas de la Guerra de las Galaxias, saga que fue escrita por George Lucas. El escritor de las películas mencionó que se inspiró fundamentalmente en tres religiones esenciales para el desarrollo de la historia: el budismo, el sintoísmo, el taoísmo y el celtismo, religiones que ya analizamos en otros apartados. 

El Jediismo, como religión, se establece como una forma de vida que puede adoptar cualquier persona sin importar su procedencia o credo previo, pues las filosofías, principios, enseñanzas e ideales Jedi, pueden ser aplicados a la vida actual. 

Origen del Jediismo 

Se cree que esta religión se establece, formalmente, a partir de una cadena de correos electrónicos que fueron enviados entre países angloparlantes, en los que se incitaba a que las personas, a quienes les gustaba Star Wars, debían empezar a declararse creyentes de la Fuerza, sin embargo, también se cree que esto se hizo con el fin de fastidiar a las demás religiones para que apareciera el Jediismo en el censo de religión, como una corriente alterna a las mundialmente conocidas. 

En el Reino Unido, en el año 2001, cada vez más personas declaraban que pertenecían a la Fuerza, razón por la que uno de estos seguidores, tomándolo muy en serio, se dedicó a lanzar esta afinidad como una doctrina religiosa, haciéndola posible solo para quienes superaran los 16 años de edad. Sin embargo, para el año 2016, el Jediismo experimentó un fuerte golpe, pues en el Reino Unido no fue aceptada como una religión oficial, dado que la Comisión de Caridad, consideraba que les faltaban elementos como promover la mejora moral y ética, así como lo hacían las demás religiones, pero esto no frenó su expansión. 

En la actualidad, sólo en el Reino Unido, se considera que existen unos 177.000 caballeros Jedi, dato arrojado por el censo de religión en el año 2011, lo que la ubicó en la séptima religión con más cantidad de creyentes en esta zona del mundo.  

 

Principios, creencias y fundamentos del Jediismo 

Esta religión se basa en La Fuerza, la cual es considerada como un tipo de identidad ideal no necesariamente teísta, aunque puede variar en su interpretación según la tradición que la adopte. La Fuerza, como entidad, es venerada por los caballeros Jedi. Veamos características de su creencia y los fundamentos en los que se construye la religión: 

Filosofía Jedi

El principal objetivo de su filosofía se enfoca en obtener el máximo poder de la Fuerza, pero también buscan dotar a los seres humanos de ella, a partir de herramientas internas para que el ser no pueda sucumbir a la atractiva y llamativa figura del Lado Oscuro. 

En otras palabras, esta filosofía consiste en el control del pensamiento y en este sentido, de las emociones, la mente y los sentimientos previos a realizar alguna acción. De esta manera, el ser puede dedicarse a obtener la sabiduría desde las meditaciones profundas. La filosofía Jedi también se centra en la devoción y la obediencia a la voluntad de La Fuerza. 

Desde muy jóvenes, a los integrantes se les enseña sobre las lealtades externas, los sentimientos y su poder de obstaculizar las obligaciones que tienen como Jedi, dado que no puede dejarse llevar enteramente por lo que siente y ser sometido a apegos hacia objetos o personas. El Jedi debe mostrarse noble y leal ante La Fuerza, pero también ante sus superiores, que en este caso toma lugar en el Consejo Jedi. 

Normas Jedi

Son 6 las normas básicas y fundamentales para el Jedi, estas son: 

  • La lealtad y el respeto eternamente a La Fuerza
  • El respeto a la galaxia
  • El control
  • La educación
  • La enseñanza
  • La iluminación

La Fuerza

Como mencionamos, la creencia base del Jediismo es La Fuerza, entidad que también es comprendida como un campo de energía metafísico y omnipresente que puede ser denominado como la naturaleza de la que está hecho el universo. Algunos integrantes de la religión, han mencionado que La Fuerza es la manifestación de Dios, con base en el sentido monoteísta de las religiones abrahámicas, aunque otros destacan que puede ser una polaridad de opuestos con el que fundamentan la religión es un culto politeísta. Sin embargo, otra parte importante del Jediismo, considera que La Fuerza, como campo de energía, no necesariamente debe ser una deidad. 

El Lado Luminoso de La Fuerza

es considerado el elemento que está alineado a la sabiduría, la paz, la justicia y la nobleza. El Lado Luminoso de La Fuerza es mucho más fuerte que el Lado Oscuro, sin embargo, es más rápido de lograr el Lado Oscuro por su seducción al ser humano. El Lado Luminoso permite que quienes lo tienen, estén en armonía y paz con todo lo que les rodea, además de que lo usan para la justicia y la protección de otros seres. 

¿Cómo se obtiene?

Solo los Jedi lo obtienen a partir de la meditación y la paz sin emociones, incluyendo a quienes cuenten con un intenso poder en la Fuerza, de manera que lo pueden fusionar y mantener hasta su muerte, donde, posteriormente, vivirá como un espíritu por tiempo desconocido. 

El Lado Oscuro

por el contrario, este lado se alinea fundamentalmente con los sentimientos de la ira, el odio, la venganza y la maldad, los cuales usa para controlar, dominar y lograr el exterminio de todos aquellos que no estén alineados con este lado, además de proyectarlo hacia los demás seres de la galaxia. 

¿Cómo se obtiene?

Los Stih adquieren la Fuerza a partir de emociones como la pasión, principalmente, razón por la que tienen un poder que, aunque muy potente, es pasajero y repentino. Si bien lo obtienen mucho más rápido que los Jedi, quienes están en el Lado Oscuro pueden ser dominados por este lado e incluso convertirlo en una especie de adicción y una destrucción progresiva de su cuerpo. 

Creencias del Jedi

Toda la base de la religión Jedi se fundamenta en las siguientes creencias: 

  • La Fuerza y el valor son inherentes a la vida del ser dentro de ella
  • La santidad de un ser humano. Se oponen a la recurrencia de los castigos crueles o inusuales, así como están en contra de la tortura y la pena de muerte a los seres humanos. 
  • La sociedad está gobernada por leyes importantes basadas en la compasión y en la razón, y no en los prejuicios o el miedo. 
  • La sociedad no discrimina en razón de la orientación sexual de sus integrantes, así como tampoco de sus condiciones al nacer, su origen étnico, su género o el origen nacional de este. 
  • Ética de la reciprocidad, así acerca de cómo los conceptos de la moralidad no son totalmente absolutos sino que, pueden variar de acuerdo a la época, la cultura y la religión. 
  • La influencia positiva presente en el crecimiento del espíritu y dentro de la conciencia en la sociedad. 
  • La importancia de la libertad de conciencia, así como también la autodeterminación en el interior de las estructuras religiosas, culturales, políticas y de otros tipos. 
  • La separación del gobierno y la iglesia, así como de las libertades de expresión y de asociación. 

Los tres principios 

Según la religión Jedi, el uso de los tres principios le permite al ser poder mejorar y superar cualquier tipo de obstáculo. De esta manera, los principios Jedi le permiten, también, mejorar el mundo que les rodea y poder cumplir su propósito en la vida desde la figura del Jedi. Estos son: 

El enfoque: o la atención, se refiere al arte de cortar todo lo irrelevante y poder dirigir la mente hacia un espacio de concentración sobre lo que se está haciendo. 

El conocimiento: según la tradición Jedi, es posible adquirir el conocimiento, siempre y cuando el ser se enfoque en la tarea que está desarrollando. 

La sabiduría: se refiere a la aplicación sensata de los conocimientos, así como de la experiencia que se ha acumulado a través de los buenos juicios realizados por el ser. 

El código Jedi 

Este código cuenta con dos versiones, dos formas en las que se entiende la enseñanza Jedi. Por un lado está: 

“Emoción, pero paz. La ignorancia, pero el conocimiento. Pasión, sin embargo, la serenidad. El caos, sin embargo, la armonía. La muerte, sin embargo, la Fuerza”. 

Y por otro, está: 

“No hay emoción, hay paz. No hay ignorancia, hay conocimiento. No hay pasión, hay serenidad. No hay caos, hay armonía. No hay muerte, allí está la Fuerza”. 

Las 16 enseñanzas Jedi

Se trata de 16 conceptos sobre los que se cimienta el proceso de enseñanza de la religión Jedi, comprendiendo todas las dimensiones del ser humano y en este sentido, su relación con el entorno. Estas son:

Contacto con la Fuerza: los Jedi están en permanente contacto con la Fuerza, siempre dispuestos a la conciencia espiritual y una mente en sintonía con la belleza del mundo. Los Jedi siempre están en constante aprendizaje, abriendo su mente al conocimiento y a las experiencias no solo a nivel individual, sino también con los demás. 

La claridad mental: los Jedi, siempre deben mantener la mente clara, proceso que se logra a partir de la meditación y la contemplación. La mente del ser humano puede tornarse llena de preocupaciones, especialmente por todos los acontecimientos que están por venir en el mundo, por lo que se debe trabajar por superar los problemas de cada uno de nosotros a partir de la diligencia y la capacitación de la mente.

La importancia del presente: si bien los Jedi son conscientes del impacto de la acción y la inacción en el futuro, así como la influencia que tiene el pasado, se enfocan esencialmente en el ahora, en el presente. Fácilmente el ser humano puede fluir como el agua por las situaciones que le atormentan, pero hay que abrazar el mundo siempre en movimiento para poder cambiar y adaptarnos a sus modificaciones constantes.

No posesiones, ni apegos: la tradición, en general, desconfía mucho de los apegos materiales, así como de los apegos personales, incluyendo la tendencia de obsesionarse por las posesiones y seres humanos, lo que genera el miedo de llegar a perderlas. Esto, a la vez, crea relaciones tediosas que pueden provocar que el ser humano se quede atrapado en un estado de depresión por la pérdida.

El bienestar: los Jedi comprenden el bienestar como un aspecto que puede aplicarse tanto en lo físico, como en lo espiritual y en lo mental. Es así que, el Jedi, se dedica a entrenar estos tres elementos para que puedan seguir desempeñando su actividad en las mejores condiciones posibles. El Jediismo, entiende que todo está interconectado, por lo que cada parte es esencial en el entrenamiento para lograr la armonía y la paz con La Fuerza.

El buen uso de las habilidades: una de las principales características de los Jedi, es que se concentran en usar sus habilidades lo mejor que pueden, de esta manera el conocimiento y las capacidades no son usadas en función de jactarse o presumir, sino que se enfocan a la mejor causa. Los Jedi son conscientes de las acciones propias, por lo que se comprometen en manejarlas con sabiduría y humildad.

Comprender las limitaciones: el Jedi entiende sus propias limitaciones, pues las reconoce y las asume con responsabilidad a partir de los fracasos vividos para desarrollar un nivel de modestia sobre ellos. Así mismo, respeta el derecho de los demás en caso de que estén en desacuerdo, entendiendo siempre que ninguno puede alcanzar la perfección.

Mantener la paciencia: el Jedi es paciente y trabaja por poder entrenarse a sí mismo para no adelantarse a los eventos del futuro. Comprende que el proceso de conversión del Jedi es complejo y largo, requiere de mucho compromiso y dedicación, así como de una gran disciplina. Su entrenamiento se enfoca en lograr un estado de calma con el que pueda enfrentarse al mundo.

Integridad del Jedi: la capacidad de mantener su mente abierta, los lleva a pensarse auténticos para lo que consideren, así como fieles y constantes a sus propósitos. El Jedi no necesita quitar máscaras para poder revelarse como un ser valiente y con un corazón noble, dado que no se esconde de su miedo a dañar su propia imagen, pues tiene la certeza de que ésta no puede ser manchada por las acciones y los juicios de los demás.

Servicio del Jedi: dentro de la religión, cada una de las acciones que se realicen, sin importar su posición en una escala o grado de bondad, tienen una gran influencia en el mundo. Es así que, los Jedi, se dedican a realizar cada una de sus acciones confiados en la paz, en el amor, en la compasión, en la humildad y en el cuidado para sí y para la comunidad en la que viven. Es una de las enseñanzas más importantes, dado que de esta manera el Jedi puede mejorar el mundo con cada acción.

Conciencia del pensamiento: el Jedi debe reconocer la belleza de todos los que le rodean, así como también de proporcionarle ayuda a todo aquel que se la pida. La fortaleza de su propio eje la obtiene a partir de acciones benevolentes con las que también fortalece la comunidad en la que vive, pues sus acciones no contienen prejuicios.

Amor y compasión: el Jedi considera que estos dos elementos son la base de la vida del ser humano. Para el Jedi es muy importante que entre los seres humanos haya amor y cuidado de unos a otros, pero también amor y cuidado para sí mismos. Con amor y compasión, la vida se rodea de positividad en cada una de las acciones que realizan, así como también en los pensamientos, por lo que se consideran como una especie de proveedores de esperanza, amor y compasión.

El cultivo de la empatía: una de las principales tareas del Jedi, es siempre intentar ver las situaciones desde la perspectiva del otro, lo que les permite ser sensibles ante lo que sucede y abiertos a otras formas de pensamiento, de emociones e ideas. Ofrecer a los demás la confianza en el momento en el que lo necesitan, permite poder escuchar de ellos las dificultades que tienen y de esta manera poder compartir el aprendizaje y las experiencias de quien lo necesita. Este cultivo de la empatía, permite la creación de una sociedad que viva en armonía y comprensión.

Guardianes de la paz: el Jedi se ve como un guardián de la paz, dado que consideran que la ayuda hacia quienes lo necesiten, debe surgir como un deseo de paz para ofrecer el apoyo de la mejor forma. Comprenden que el proceso de ayuda requiere de fuerza para enfrentarse ante la adversidad, pero consideran que solo la paz puede ayudar a resolver cualquier problema, así como tampoco puede faltar la armonía y la comprensión.

Vida eterna: en esta religión se cree que la vida eterna puede existir, pero solo a través de la Fuerza. Esta enseñanza indica que no se debe llorar a quienes fallecen, pues se debe estar contento porque tienen la certeza de que siempre harán parte de la Fuerza y en este sentido, siempre serán parte de cada uno de los integrantes.

Sentido y ayuda a la humanidad: ser un Jedi, es a la vez, comprometerse con la humanidad, dado que la filosofía, así como las creencias, las enseñanzas y las prácticas del Jediismo, giran entorno a un camino de mejoramiento del ser, que implica ayudar a los demás. El Jedi se convierte en un testigo y protector de los demás con la práctica de las enseñanzas y su propio compromiso.

Convertirse en un Jedi 

Llegar a convertirse en un Jedi, requiere la práctica de los siguientes pasos:

Proclamarse Jedi: radica en reconocerse propiamente como un Jedi a través del seguimiento de los ideales que lo representan y las creencias del Jediismo. Si bien el ser humano puede tener otras convicciones entorno a lo espiritual, puede mantenerlas juntas con las creencias Jedi, por lo que puede ser leal ante sus caminos.

Creer en el poder de la Fuerza: un Jedi se convierte cuando cree en el poder de la Fuerza y se dedica a ella, a la vez que se entrega a los ideales de un Jedi. De ninguna manera, el Jedi debe estar en el Lado Oscuro, dado que ello interfiere no solo con sus pensamientos, sino también con sus acciones, por lo que actúa en función de la definición de los principios que lo convierten en un verdadero Jedi, en el Lado Luminoso. Así como debe creer, también debe crear una relación de voluntad con la Fuerza que permanece en su interior, la que le rodea y la que fluye a su alrededor.

Aprender de los maestros Jedi: un Jedi está en constante aprendizaje, por lo que deberá, también, aceptar las enseñanzas que profesen todos los Maestros Jedi, pues sus enseñanzas le permiten tener una orientación de su espíritu. Esta fusión de los credos y enseñanzas de otros Jedi, crea la dirección correcta para el camino de la vida, acompañado de la sabiduría y el aprendizaje de otros integrantes hermanos y hermanas Jedi.

Aprender y desaprender: el Jedi entiende que el conocimiento propio, pero también el conocimiento y el apoyo proporcionado por otros Jedi, permite aumentar la conciencia de la Fuerza y el conocimiento que ya se tiene. Es así que, la comunión es adecuada para aplicarla en el proceso de aprendizaje en el camino para convertirse en Jedi, pues se sabe que es un proceso que tiene inicio, pero no un final.

Profesarse un Jedi con conciencia: si se quiere, puede profesar ser un Jedi, siempre y cuando tenga la confianza suficiente, sin la necesidad de jactarse de serlo o sentirse orgulloso por las habilidades, logros o talentos que posee y que realizará en su camino en el Jediismo. 

Las 21 máximas del Jediismo 

Se trata de una serie de aspectos que el Jedi debe poner en práctica para llevar un camino en armonía con la Fuerza y en paz con la comunidad, como uno de sus principales propósitos en su búsqueda de serenidad en el mundo. 

Valor: se debe siempre buscar la excelencia. El Jedi se esfuerza por fortalecer sus experiencias y habilidades en todo momento para cada cosa que realiza, y en este sentido, pueda usarlo de la mejor forma posible y nunca para un beneficio que solo le concierne individualmente. Conseguir valor requiere de paciencia, disciplina y práctica. 

Justicia: se debe buscar siempre el camino del bien. El Jedi no está sujeto a prejuicios y mucho menos a intereses individuales. Sabe que la justicia puede tener dos lados, uno está enfocado en proteger a los débiles y el otro, a someter a juicio en función de los valores. De esta manera, el Jedi tolera y no juzga lo que no causa algún daño para dar espacio a la justicia. 

Lealtad: se debe tener fe en las hermanas y en los hermanos Jedi. El Jedi es fiel a sus propias enseñanzas, pero también a los conceptos que va aprendiendo en el camino, de esta manera siempre puede servir a quienes estén interesados en aprender acerca de la Fuerza y el Jediismo. De esta forma, el Jedi permanece fiel a su camino y a la Orden a la que pertenece. 

Defensa: se debe defender el camino Jedi. El Jedi comprende que al convertirse y ser parte de la religión del Jediismo, debe jurar defender no solo su fe, sino todo lo que hace parte de ella para mantenerla viva. 

Coraje: se debe tener fuerza y voluntad. El Jedi sabe que su camino no es nada fácil, pero debe siempre tener la certeza de que ha tomado el camino correcto, la decisión adecuada y el lado preciso. Es así que el Jedi debe olvidarse del miedo, de la incertidumbre y del arrepentimiento en su camino Jedi, conociendo la distinción entre la debilidad y el coraje que tiene. 

Fe: se debe confiar en los caminos de la Fuerza. El Jedi sabe que los caminos que establece la Fuerza pueden parecer extraños en algunas ocasiones, pero debe siempre confiar y, conocer su lugar en ella y la tarea que desempeña. Confía en la Fuerza a toda costa. 

Humildad: se debe aceptar el ego como lo que es. El Jedi jamás debe presumir o jactarse de todo lo que ha logrado, pues reconoce cada logro o cada victoria, como una recompensa que recibe tras su camino y su proceso de aprendizaje. 

Sin miedo: no se deben construir límites propios. El Jedi no debe autoimponerse límites, pues el miedo que genera solo logra poner trabas a que éste realice lo que debe hacer. Se debe aprender a dejar a un lado los miedos con la entrega a la Fuerza y nunca sentir vergüenza u ocultar sus fallas cuando estas ocurran, pues debe reconocerlas y admitirlas. 

Nobleza: se debe actuar con honor. El Jedi no debe estar involucrado en actividades de poca confianza, negativas, malas o dudosas. Es así que siempre se debe actuar teniendo en cuenta su distinción y la influencia sobre los demás, convirtiéndose en un ejemplo confiable y convincente para quienes le siguen en el Jediismo. 

Honestidad: se deben evitar las mentiras. El Jedi es una persona honesta consigo misma y con los demás, está impulsado por un deseo de ir más allá de las apariencias para seguir la verdad. No puede existir la honestidad dentro del Jedi si esta no está acompañada de la sabiduría y el conocimiento para poder identificar lo verdadero. 

Motivo puro: se debe actuar con motivo y objetivo. Las acciones que se realicen no tienen ningún sentido si estas no están guiadas por un objetivo y realizadas con un motivo sólido, pues no tiene un destino al que se dirijan. Si bien el Jedi se mueve con la Fuerza, debe también confiar en sus caminos y basar sus acciones en una motivación profunda. 

Disciplina: se debe comprender que el yo, es el único maestro del yo. La mente del Jedi debe permanecer pacífica, libre de cualquier emoción o bajo el sometimiento de estímulos externos que infieran en sus actividades o acciones centrales. 

Enfoque: se debe priorizar lo que más importancia tiene. Un Jedi debe enfocarse en la actividad que esté realizando, pero siempre es consciente del pasado y así mismo, desconfía de la influencia que tiene el presente en el futuro, pues, a partir de la disciplina que lleva, puede identificar la forma de seleccionar sus prioridades y trabajar en ellas. 

Discreción: se debe volver invisible. El Jedi comprende que existen tiempos y espacios dispuestos para todas las cosas, por ello no busca interferir en asuntos mundanos y logra abstenerse de involucrarse de una forma u otra con personas o incluso con organizaciones si no lo considera necesario. 

Meditación: se debe ejercitar constantemente la mente. El Jedi practica la meditación de forma regular para poder evaluar las motivaciones de su vida y en este sentido, no darle rienda suelta a emociones no convenientes, la pasión o la ignorancia en sus acciones. El Jedi usa la meditación para lograr concentrarse, mantener viva la paciencia o mejorar su atención. 

Formación: se debe conocer la ignorancia propia. El Jedi es consciente de sus emociones, de sus limitaciones, pero también es consciente de la ignorancia propia, pues está en constante aprendizaje dado que comprende que siempre hay algo por aprender, así, permanece en búsqueda de lecciones cada día. 

Integridad: se debe ser consistente. El Jedi debe permanecer en su fe y en la Orden, pues el Jedi vive como un Jedi durante cada momento de su vida, no es un traje que se quita y se vuelve a poner. Para el Jedi, uno de sus peores enemigos es la hipocresía. 

Moralidad: se debe conocer el peligro de la creencia. El Jedi tiene conciencia acerca de cómo las creencias de lo que está bien y lo que está mal, contradictorias, tienen una gran influencia en conflictos y situaciones negativas, por lo que busca alejarse de la subjetividad de la opinión en función del bienestar, la armonía y la paz de la comunidad. Así mismo, el Jedi no tiene como intención forzar sus valores y creencias sobre las de los demás. 

Conflicto: se debe saber cuándo luchar. Si bien el Jedi está del Lado Luminoso de la Fuerza, conoce la naturaleza del Lado Oscuro, pero también la parte conflictiva de la Fuerza y su serenidad, por lo que un Jedi no busca entrar en confrontaciones sin conocer y su única motivación es lograr un beneficio para la comunidad, pues es su prioridad. 

Intervención: se debe saber cuándo no actuar. El Jedi tiene conciencia del impacto que tiene la inacción, así como la acción propia y algunas de las mejores lecciones, las cuales son autodidactas y generan también una influencia. Se comprende que ser un vencedor también implica usar el logro para beneficiar a los que lo requieren. De esta manera, el Jedi interviene cuando es necesaria su participación. 

Armonía: se debe estar conectado a la Fuerza. El Jedi, en su búsqueda por vivir en paz y armonía con lo que le rodea, también debe enfocarse en conectarse con la Fuerza, dado que esta representa la razón de ser un Jedi. Solo la Fuerza le permite al Jedi poder entender sus formas y conocer el papel que desempeña en ella. 

Religión panteísta 

Si bien la interpretación de La Fuerza como entidad varía dependiendo la tradición y el mismo practicante Jedi que la acoja, la postura que se ha aceptado por la mayoría es la panteísta, en la cual todo lo que existe es un misterio universal que es en si, la manifestación de Dios. 

Por otro lado, al no ser reconocida, muchos cuestionan si se trata verdaderamente de una religión. Los seguidores encuentran en el Jediismo las respuestas que no encuentran en otras religiones o credos, esto se basa fundamentalmente en que se considera que las religiones establecidas no pueden generar respuestas al mundo moderno, es aquí donde el Jediismo encuentra su lugar como un concepto moral, religioso y filosófico atractivo. 

Una gran parte de los seguidores de la saga de la Guerra de las Galaxias expresan su intención por seguir una religión naturalista donde la armonía y la paz rigen la vida, reconociendo el universo como la manifestación de toda la conexión con La Fuerza. 

Templos del Jediismo 

Aunque aún poco se sabe de la organización del culto de esta religión, existe la Iglesia llamada Templo de la Orden Jedi, registrada en Texas. Según la información que publicaron, son una corporación sin fines de lucro, anunciando que cualquier persona, desde cualquier lugar del mundo, puede ser parte de la iglesia y reconocido como uno de sus miembros. La estructura jerárquica de la iglesia está representada en los miembros y en su proceso en el camino Jedi. 

Aunque si bien el Jediismo no está reconocido propiamente como una religión en concreto, su desarrollo, la difusión de la corriente y sus integrantes, han presionado para lograr que se le otorgue el reconocimiento dentro de las decisiones de los gobiernos locales. 

Solo  en el Reino Unido, unas 46.000 personas afirmaron que su religión era el Jediismo  hacia el año 2001, lo que puso esta corriente en la cuarta posición dentro de las religiones más extendidas sólo en este país. En otras zonas como Australia, un censo en el año 2012 arrojó la existencia de que el Jediismo, allí, contaba con más de 40.000 seguidores, así hasta llegar a Nueva Zelanda, donde se calculan unos 12.000 seguidores más.