Romuva, la restauración de la religión báltica

Romuva: ¿Qué es, historia y principales deidades?

¿Qué es la religión Romuva?

Se trata de una de las tradiciones más antiguas, surgida del Neopaganismo como una corriente destacada principalmente como “paganismo lituano”, dado que es una religión nativa de Lituania. Más tarde, el cambio de su nombre se realizó en honor al santuario prusiano báltico, cuyo nombre era Romuva. 

Romuva, también conocida como Ruomuva o Romové, es una religión considerada, primero, como una restauración moderna de la religión étnica tradicional de los pueblos bálticos. En este sentido, la Romuva busca revivir todas aquellas prácticas antiguas tradicionales religiosas de los lituanos, previo a la instalación del cristianismo, período que fue conocido como “cristianización” hacia el año 1387 en esta zona del mundo. 

 

Historia de la corriente Romuva

En principio, el término Romuva, procede de las fuentes escritas a las que se remontan los investigadores medievales en Prusia Oriental. Se hace mención a un templo pagano báltico, conocido como Remowe. Es así que, que se considera que la palabra podría ser traducida como “santuario” y “templo”, aunque muchos prefieren referirse a ella como “morada de paz interior”

Se cree que el origen de la religión, sobre la que restaura, tiene sus bases en antecedentes anteriores a la historia que se ha registrado, de manera que se ubica en el período de los primeros recolectores, cazadores y los pescadores mesolíticos que estaban ubicados en la región, y que, llevaban a cabo la práctica de una religión cuyo principio era el que concernía fundamentalmente a sus actividades. 

Es así que, la arqueóloga y antropóloga Marija Gimbutas, señala que, posiblemente, hacia el año 3500 a 2500 antes de Cristo, los colonos agrarios eran una figura referente a los antiguos europeos que rendían culto a la tierra. Posteriormente, ingresan al terreno procedentes de los pueblos indoeuropeos, quienes traían consigo su religión proto-indoeuropea. 

A la religión Romuva se le atribuye, por otro lado, la incorporación de elementos que hacen parte de su propio pasado religioso surgidos dentro de la región, por lo que poco a poco se convierte en un paganismo que, además, atestigua no sólo en la Edad Media, sino también en algún tiempo posterior a esta época. 

Hacia el siglo IX, los adherentes a la Romuva empiezan a desarrollar su práctica sin ningún tipo de obstáculo, aunque no por mucho tiempo, pues luego empiezan a sufrir presiones por parte de las fuerzas del cristianismo. Más tarde, desde el año 1199, la Iglesia Católica Romana declara el inicio de las Cruzadas en contra de los paganos ubicados entre los pueblos bálticos. Es así que, el gran duque Mindaugas pasó al cristianismo junto con su familia para que, finalmente, la Iglesia diera por terminadas las Cruzadas allí. Sin embargo, su fe Romuva no termina allí, dado que seguía adorando a las deidades paganas y más tarde, en el año 1261 Mindaugas decide renunciar a la fe cristiana. 

El Gran Ducado de Lituania expande la influencia religiosa, incluso delante de las Cruzadas, hasta lograr formar un gran centro político que fue denominado como el “Imperio pagano”. De esta manera los lituanos logran sobrevivir en la historia bajo la figura de quienes representaban el antiguo paganismo europeo, dado que mantenían la tradición como una religión oficial, llegando hasta los fines del siglo XIV. Es así que los lituanos se convierten en las últimas personas no nómadas en el continente europeo, en practicar el señalado politeísmo indoeuropeo. 

 

Principios, enseñanzas y características de la Romuva

Se trata de una de las restauraciones modernas de la religión étnica más importante de los pueblos bálticos, razón por la que reúne una gran cantidad de información acudiendo a diversas fuentes para reconstruir las prácticas religiosas de la tradición. En este sentido, a continuación presentamos una serie de elementos propios del movimiento acerca de las bases sobre las que cimienta sus principios religiosos: 

 

Tipo de religión 

La religión Romuva es una fe pagana que basa sus principios en la teología politeísta, pues sostiene y afirma el culto que se le debe rendir a los antepasados y a la santidad de la naturaleza. 

Por mucho tiempo, la práctica de esta religión fue vista por sus adeptos como una forma de prestigio y orgullo cultural, dado que en la tradición se celebraban una gran variedad de prácticas tradicionales de arte, entre las que se incluían las fiestas tradicionales, la interpretación de música tradicional báltica, cantos llamados dainas, canciones tradicionales, entre otras. Otro de los aspectos que resalta es su activismo ecológico. 

Las deidades

Las más grandes diosas de esta tradición son Laima y Žemyna. Laima es la Madre Divina, la encargada de proteger la vida de los seres humanos, por lo que suele invocarse para conseguir suerte, pues su nombre es traducido como “suerte”. En cuanto a Žemyna, es la Madre Tierra, quien protege la vida de los animales y de las plantas. A ella se le rinden una gran variedad de rituales que incluyen oraciones en diferentes horas del día. 

Esta religión báltica cuenta con muchas más deidades, no obstante, una gran parte de los seguidores de la Romuva sostienen la creencia en la existencia de un solo dios que se ha manifestado en forma de dioses y diosas en la tierra. Es así que, fácilmente los seguidores pueden atribuir la personificación y la forma de deidad a varias entidades, pero eligen una para encaminar su fe. 

Prácticas y rituales 

En esta religión, los ritos tienen una importancia fundamental, dado que es realizado con el fin de conmemorar ocasiones y situaciones especiales, siendo el principal componente de las celebraciones de la religión Romuva. 

En las prácticas religiosas dentro del recinto sagrado, los participantes deben lavar sus manos y sus rostros antes de unirse a la celebración. El grupo es dirigido para cantar las Dainas, que se tratan de himnos antiguos espirituales que se elevan alrededor del fuego. En cuanto a las ofrendas, en esta corriente los líderes ofrecen bebidas, alimentos y flores al fuego mientras que continúa el canto de las Dainas. Las ofrendas son puestas en el fuego como símbolo de que a través del humo y las chispas, que de este se desprenden, llevan sus contribuciones hacia los dioses. 

Además de ser una práctica que se realice en puntos de encuentro y en grandes congregaciones, los ritos también pueden realizarse en el interior del hogar con libaciones similares que se llevan a cabo diariamente alrededor de un fuego más pequeño en casa. 

 

Ceremonias y celebraciones 

En cuanto a las celebraciones más importantes de la religión báltica, estas se distinguen porque están enfocadas a distintos momentos dentro del ciclo de la vida. Son celebraciones que se han realizado de manera ininterrumpida desde hace siglos y que están organizados de la siguiente manera: 

Krikštas: es considerada la celebración más importante de la tradición, llamada como la celebración de vida. Está dirigida para los niños recién nacidos, en la que son bañados bajo buenos deseos para que lleve una vida llena de salud y prosperidad. 

Vestuvės: con la práctica de rituales antiguos una mujer y un hombre celebran el festival matrimonial con una duración de tres días. A partir de este momento, ambos se convierten en adultos y dejan a sus familias para empezar una nueva vida juntos. Es una celebración que se realiza en compañía de más participantes en los que se invoca a los dioses para pedir fortuna, prosperidad y salud. 

Kalėdos: es considerada como una de las ceremonias más importante dentro de las fiestas agrarias. Se celebra en el solsticio de Invierno, en el inicio del año el día 25 de diciembre. En este momento, los seguidores visitan a sus amigos más cercanos y vecinos para compartir un gran banquete en el que queman el árbol de Yule y en el que se realizan predicciones para la llegada del año nuevo. Esta celebración es similar a la llamada celebración de Yule de otros paganos, especialmente de los wiccanos. 

Užgavėnės: esta celebración es la señal de que el invierno ha terminado, por ello los seguidores optan por vestirse de disfraces sobrenaturales para ingresar en el interior de los campos y alejar a través de prácticas rituales el invierno en compañía de trucos, danzas, ofrendas de alimentos y ruido. 

Velykos: es una ceremonia que se realiza para celebrar el solsticio de primavera, momento en el que se conmemora la llegada de una nueva vida para intercambiar retoños y huevos con los practicantes de la tradición como uno de los símbolos mitológicos. 

Jorė y Samboriai: con la llegada de la primavera, otro de los momentos que cobra vital importancia es la llegada de las primeras frutas y granos que aparecen en la tierra, razón por la que se celebra el surgimiento de los primeros alimentos. 

Rasa ó Kupolinė: se realiza con el fin de celebrar el solsticio de verano, momento en el que los practicantes caminan por los campos en búsqueda de hierbas que recolectan para bendecirlas en las horas de la noche durante ese mismo día. En las horas de la mañana, el rocío se recoge con el propósito de usarlo para prácticas medicinales de los seguidores. 

Rugių šventė: con una gran ceremonia es celebrado el final de la cosecha, acompañado de otra celebración en la que distingue la siembra de invierno. Estas dos celebraciones están dirigidas a agradecer a los dioses por la protección y los regalos recibidos. 

Kūčios: tiene lugar durante la víspera del Solsticio de invierno y la terminación del año. En esta práctica los seguidores deben reconciliarse y resolver conflictos con quien hayan tenido algún tipo de problema, así como también perdonar las deudas que los hayan hecho confrontar. En este espacio las familias suelen reunirse para conmemorar la unión que existe entre los vivos y los muertos. Los grupos de seguidores más grandes realizan ritos de adivinación sobre el año que llega y se bendice a todos los presentes con los mejores deseos para el nuevo año. 

Vėlinės: esta ceremonia se celebra con el fin de conmemorar la muerte. Se realiza durante el mes de octubre y termina el primero de noviembre. En la celebración se recuerdan a todos aquellos que han muerto y en el ritual se les invita a ser partícipes de la cena que celebran los vivos. Uno de los elementos que más resalta en el proceso son las “sodas”, que consisten en un tipo de móviles que se cuelgan en las meses en el momento de la cena para ofrecerlo a los muertos. 

Šermenys y Laidotuvės: se trata de un tipo de ceremonias dedicados a los funerales. Para esta práctica los participantes colocan a quienes han fallecido en una zona lejana para colocar libaciones con una oración que mencionan en repetidas veces: “A donde tu vas, iremos nosotros”. 

Rituales Romuva 

En la religión báltica, el fuego constituye el elemento más importante para la práctica de sus rituales, pues está registrado en la historia de la tradición como uno de los más importantes rituales dentro de la religión. Es tan importante que, en cada uno de los templos existe el llamado Aukuras, que es el Altar de Fuego, erigido dentro de los lugares sagrados. Cada una de las personas que se va a unir a la práctica religiosa se lava las manos y el rostro antes de ingresar, mientras que un grupo de seguidores canta las Dainas con el fuego encendido a la vez que se ofrecen los alimentos, la bebida y las flores. 

 

Símbolos de la fe Romuva 

Uno de los símbolos más importantes de esta tradición es el “Árbol del alba”, también conocido como el “Árbol de la vida”. Es quizá uno de los símbolos que más permanece entre las prácticas religiosas, siendo también uno de los principales referentes simbolícos de otras religiones paganas. 

 

Sitios sagrados en la religión Romuva

El templo Romuva fue establecido para los Perkūnas, Velnias y Dievas, considerados los tres dioses principales. El punto más importante de cada un de los templos bálticos es el Aukuras, que es el Altar de Fuego, elemento central dentro de la práctica de los rituales de la religión. El Aukura, generalmente se ubica en la zona exterior de los lugares sagrados. 

Uno de los sitios más importantes de la fe es el Santuario de Samogitian, que se construyó en una colina muy cerca de Šventoji, una ciudad turística actualmente en la costa del Mar Báltico en Lituania. El santuario cuenta con once esculturas de dioses paganos de la tradición y en él se celebran cuatro festivales cada año: 

Equinoccio vernal: se celebra el 23 de marzo

Solsticio de verano: se celebra el 23 de junio 

Equinoccio de otoño: se celebra el 23 de septiembre

Solsticio de invierno: se celebra el 20 de diciembre

Otros lugares sagrados son: Riga y Pochep, Arkona, Briesen y Sejny. 

Aunque si bien se trata de una religión basada en las tradiciones de Lituania, no es este único escenario en el que se desarrolla el movimiento, dado que también se conoce que hay congregaciones de adherentes en zonas como Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Canadá. También existen adherentes de religiones paganas del Báltico y otras naciones. Se cree que en la actualidad existen alrededor de 5.100 creyentes que identifican su práctica religiosa con la Romuva. 

En la actualidad, se dice que la religión Romuva sigue viva dentro de las tradiciones paganas del Báltico, dado que logran sobrevivir principalmente a través de áreas como la cultura, sus costumbres y el folclor.