Pitagorismo, entre lo metafísico y lo esotérico

¿Qué es y cómo se desarrolla como religión?

 

¿Qué es el Pitagorismo?

Se trata de uno de los movimientos más importantes del Neopaganismo. Consiste en una corriente religiosa y filosófica que se desarrolló aproximadamente en el siglo VI antes de Cristo. La religión pitagórica está compuesta por una serie de sociedades o fraternidades en las que se organizan sus creyentes, cuyo ingreso implica un proceso de iniciación con la aplicación de doctrinas y ritos que sólo podían realizarse en compañía de otros iniciados. 

El Pitagorismo o la religión pitagórica, está constituido por un sistema de creencias metafísicas y esotéricas, donde la música, la astronomía y esencialmente los hallazgos matemáticos, son los principales elementos de adoración en la corriente. 

 

Origen del Pitagorismo

El término de esta religión procede de su fundador Pitágoras, uno de los filósofos más importante de la antigüedad, de quien se han elaborado numerosos escritos, no solo en su tiempo, sino también en la modernidad. No obstante, ninguno de estos textos e investigaciones, ha logrado eliminar la oscuridad, el misterio y las dudas que surgieron entorno a la doctrina que propone con el Pitagorismo. 

Este movimiento se desarrolla como un estilo de vida religioso. Se basó fundamentalmente en la visión del universo como: cosmos, y en este sentido, en contraposición al caos. Es decir, el Pitagorismo, básicamente proponía un todo ordenado y organizado de acuerdo a las leyes de la razón del ser humano. Es así que el aspecto religioso lo conduce a la búsqueda y la contemplación de la armonía intelectual que nace en el universo como un paradigma de la conducta del ser humano y un proceso de elevación espiritual que acude a la naturaleza. 

El Pitagorismo nace luego del movimiento filosófico de los milesios. La escuela pitagórica se funda en Crotona, Italia, luego de una serie de luchas políticas que tuvieron lugar a mediados del siglo VI a.C. Sin embargo, la escuela fue destruida, lo que provocó la emigración de los pitagóricos que se llevaban también sus doctrinas hacia la metrópoli, lugar en el que empiezan a expandir sus conocimientos y pensamientos religiosos y filosóficos. 

Hacia finales de este mismo siglo, la filosofía llega hasta las costas de Jonia y Grecia, incluyendo zonas como Sicilia, Italia y otras regiones que alcanzaron a Aristóteles, quien denominó al movimiento bajo el nombre de Escuela Itálica, donde se distinguían particularmente por ser investigadores científicos, dado que Pitágoras estaba profundamente interesado en la ciencia, pero también en aspectos como el destino del alma.

Los pitagóricos se organizan en las ciudades de Italia y de Sicilia, creando una serie de pequeñas poblaciones para luego ir a Grecia. Dentro de sus organizaciones regían normas y prohibiciones que para los demás resultaban muy extrañas, entre las que estaban el no consumo de habas ni de carne, así como su forma de vestir que prohibía el uso de lana, y prácticas como no recoger lo que se cae, entre muchas otras que veremos más adelante. 

El Pitagorismo se destacó por construir una corriente que iba en contra de la aristocracia, sin embargo termina por participar en el entorno político. Fue este vínculo el que provocó una respuesta sumamente violenta democrática en la ciudad de Crotona, razón por la que quienes eran parte del movimiento pitagórico empezaron a ser perseguidos y asesinados. Pese a la violencia que se desata en su contra, Pitágoras logra salvarse de ello.

El movimiento pitagórico no termina con la muerte de Pitágoras, pues se dice que luego de esto alcanzan su máximo desarrollo, momento en el que la corriente se conoció como neopitagorismo, la cual consiste en aplicar la razón y la mente a todo tipo de resultados que sean otorgados por los conocimientos que fueron desarrollados durante el Pitagorismo. El advenimiento de un nuevo movimiento que se levanta. 

Representante del Pitagorismo: Pitágoras

 

Nacido en el año 570 a.C., fue un filósofo y matemático proveniente de la Isla de Samos, ubicada en Asia Menor. Se traslada a Crotona luego de que es desterrado por Polícrates de Samos, un hombre poderoso cuya caída provoca un importante cambio dentro del mundo griego. A Pitágoras se le atribuye el nombre del Primer matemático puro. Se dice que realizó varios viajes hacia el oriente, lugar en el que conoce a Zaratás, conocido también como Zaratustra o Zoroastro. 

Dentro de su legado es posible evidenciar elementos heredados como la Geometría y el arte de la adivinación por los egipcios, mientras que de los fenicios aprende áreas como el cálculo y la aritmética, y de los caldeos se interesa por la investigación de los astros. 

 

Pensamiento de Pitágoras

Pitágoras pensaba que la ciencia y la religión eran dos factores indisociables que constituían un estilo de vida particular. Estas dos ideas se mantuvieron unidas por un tiempo, dado que a través de la contemplación del principio acerca de un orden que se manifiesta dentro del universo, como los movimientos de los cuerpos celestes de forma regular, evidenciaban un tipo de orden único que poco a poco empieza a purificar el ser humano hasta  completar el ciclo para liberarlo de él, pues consiste en el ciclo del nacimiento y la consecución de la inmortalidad. 

 

La escuela pitagórica

Pitágoras organiza y funda en Crotona la escuela pitagórica, la cual parecía una especie de sociedad en la que se constituían tres elementos fundamentales: la religión, la política y la filosofía. Pronto la escuela empezó a ganar reconocimiento e incluso empieza a tener influencia dentro de las vicisitudes políticas en el interior de las ciudades principales de Grecia. En la escuela se construyeron dos doctrinas, por un lado la doctrina pública, y por otro, la doctrina esotérica, en la que solo podían ingresar los que estuviesen iniciados y pasaran por distintas pruebas y procesos de purificación. Sin embargo, el proceso de iniciación a detalle aún es desconocido. Algunos estudiosos afirman que se trataba de una iniciación que contenía verdades y doctrinas filosóficas. 

La escuela pitagórica tuvo tres fases: 

Primera fase: aunque se tienen pocos datos de esta fase, Aristóteles cita a los pitagóricos, no como una parte real de Pitágoras, por lo que no expone una doctrina que él haya realizado e incluso menciona que el Estagirita no estaba del todo seguro acerca de las teorías del matemático y filósofo. 

Segunda y tercera fase: en esta parte se encuentran muchos más registros y documentos acerca de la escuela de Pitágoras, los cuales se cree que son más o menos auténticos para lograr conocer las opiniones iniciales de los pitagóricos, aunque se encuentran mezclados, también, con una serie de leyendas y tradiciones relacionadas con el matemático y con la doctrina de su escuela. 

Principios, creencias y doctrinas de la religión pitagórica

El Pitagorismo suele ser asociado con el orfismo, dado que parte de sus principios relacionados, sin embargo, existen varias diferencias entre ambos movimientos neopaganos. Su doctrina se basa fundamentalmente en un contenido místico religioso, especialmente en la creencia de la transmigración de las almas, de manera que se afirma que existe un parentesco que une a todos los seres vivos de la tierra. 

Pitágoras decía que las almas de los seres humanos, cuando el ser moría, pasaban a reencarnar en el cuerpo de un animal, razón por la que protestó contra la violencia y el maltrato hacia los animales, un aspecto determinante en la doctrina pitagórica. 

 

Cosmogonía del Pitagorismo

Una de las principales características de la cosmogonía de esta corriente, es que tiene una visión mucho menos mítica en relación con la cosmogonía de los helenos acerca del universo. El Pitagorismo se basó en elementos puramente racionales en la visión del origen del mundo. Así, su cosmogonía mencionaba que el origen del mundo es Uno, el cual cuenta con límites definidos en el que el exterior, por su parte, es ilimitado y en él se encuentra el tiempo y el vacío. 

Si bien por un lado existe el espacio en el que están los cuerpos, en la cosmogonía pitagórica, el vacío indeterminado se encuentra del otro lado. En esta idea se posan los dos principios físicos: de un lado lo lleno, los cuerpos y por otro, lo vacío que es el aire. Creen que el universo surgió de una primera semilla cuya forma era regular y geométrica, a menudo se asocia esta semilla con la forma de un tetraedro. 

Por otro lado, se cree que el origen de la cosmogonía que tenía Pitágoras, proviene de su propio descubrimiento acerca de los sonidos armónicos en los que se expresa la relación matemática entre un tono y su octava ½ , y entre un tono y su cuarta ¾ , así como de un tono y su quinta ⅔ . Es así que, a partir de la palabra “logos”, Pitágoras incorpora el sentido de la matemática en la medida. Posteriormente, “logos” pasa a simbolizar la relación que existe entre dos números cualquiera, en el sentido numérico, y “análogos”, que será la proporción o igualdad entre las dos razones, cuatro números. 

La musicalidad empieza a extenderse hasta los astros, dado que los pitagóricos usaban la música para la práctica de terapias, así como de sus rituales de purificación. Esta musicalidad le permitía a los astros poder desplazarse, pues producían también una música que no podía ser oída por el ser humano, a lo que se llamó “la música de las esferas celestes”. 

Descripción del mundo: el cosmos es una esfera en la que se origina el fuego desde su centro. Luego están los cuerpos celestes que son los cinco planetas, la Tierra, la Luna, el Sol, las estrellas fijas en el cielo y la Anti-tierra, la cual fue añadida para completar un total de 10 planetas. Todos los cuerpos celestes se encuentran envueltos por una esfera de fuego. 

En cuanto al movimiento de los cuerpos celestes, este, en su proceso, genera una música no perceptible por el oído humano. La música y la armonía solo pueden traducirse a través de los números, razón por la que en el Pitagorismo la escuela armoniza las matemáticas y la mística religiosa. 

La unidad: es el principio central de la escuela, pero también el principio primitivo del Universo. Es así que, la mónada primitiva, o la unidad, genera la dyada de origen imperfecto inherente de los seres compuestos y de los números pares. La dyada es el símbolo para la filosofía del Pitagorismo, y se asocia con el caos, el principio pasivo de lo que existe y la materia. Se cree que la doctrina no perteneció específicamente a Pitágoras o a sus discípulos más antiguos, sino que es una adición elaborada por los neopitagóricos, quienes consolidan las tradiciones de la escuela con las ideas platónicas y orientales. 

La triada, la década y la tetrada: son la representación de los atributos de las cosas. No obstante, la década es el símbolo que más resalta en la religión pitagórica, dado que consiste en la suma de los cuatro primeros números y expresa el conjunto de todos los seres. Tan así, que es posible apellidar las categorías de la escuela de la siguiente manera:  lo finito en relación con lo infinito, o lo indefinido, lo impar en relación con lo par, lo uno con lo múltiple, la derecha con relación a la izquierda, o masculino con lo femenino, lo que está en reposo en relación con lo que se mueve, lo bueno con lo malo, lo cuadrado con aquello que no es cuadrado perfecto o regular, y finalmente la luz con las tinieblas. 

La idea de Dios 

Uno de los aspectos desconocidos centrales de esta corriente es la idea que tienen acerca de Dios. Aparentemente, según algunos pasajes encontrados e investigaciones, los pitagóricos admitían un Dios personal que es independiente del mundo, pero, superior a este. 

Si bien su doctrina habla de un alma universal en el mundo, esta se acerca a un alma mónada que está en el interior de los seres y que puede explicarse a través de un Dios engendrado, mencionado como el fuego central de la tierra o el Sol como el espacio en el que reside la divinidad, según el testimonio de Aristóteles. 

El parentesco entre los seres vivos

Según varios textos elaborados por Pitágoras, la corriente se enfocaba en que las almas podían reencarnar en otros seres vivos, como los animales, lo que sugiere automáticamente una especie de parentesco que comparten todos los seres que viven en la tierra. Así, aparecen varios aspectos clave de la doctrina: 

  • El alma pasa por varias reencarnaciones y ciclos con los mismos acontecimientos.
  • Las almas pueden reencarnar cada 216 años, según Pitágoras (debido al cubo de 6).
  • Todos los seres vivos comparten un parentesco, por lo que la reencarnación puede suceder en seres vivos de distinta especie: seres humanos y animales. 

Prohibiciones para los creyentes

Debido al sentido de parentesco que existe entre los seres vivos, la inmortalidad y la transmigración de las almas, se construyen las siguientes reglas en el Pitagorismo: 

  • Se debe llevar una alimentación vegetariana, llamada “Dieta pitagórica”, en la que el ser humano se abstiene del consumo de carne y de pescado. 
  • Más adelante, el Código de Pitágoras prohíbe el consumo de fríjol. 
  • La no copulación de hombres y mujeres durante el verano. 
  • El ser humano debe llevar una buena vida para volver a nacer en una forma mucho más elevada, dada la importancia de la pureza en el Pitagorismo. 
  • El ser humano debe practicar con frecuencia el silencio 
  • El estudio de las matemáticas es una de las herramientas más importantes para la formación del alma. 
  • De ninguna manera está permitido ofrecer sacrificios sangrientos a la divinidad. 
  • Además de abstenerse del consumo de carne y de fríjol, tampoco pueden consumir habas, laurel, vino, entre otros. 
  • El ser no puede creer nada extraño acerca de los dioses o incluso sobre las creencias religiosas. 
  • Los pitagóricos no podían vestirse de lino. 

La mujer en el Pitagorismo

Uno de los aspectos de mayor relevancia dentro de la religión pitagórica, es que las mujeres tenían la misma oportunidad de los hombres para estudiar matemáticas y filosofía. Sin embargo, esto no las alejaba de otras enseñanzas a las que estaban sometidas, como las habilidades domésticas. Una de las figuras más importantes del momento, fue Temistoclea, considerada como la maestra de Pitágoras, una sacerdotisa matemática y filósofa, así como también resaltan sus discípulas femeninas Damo, Theano y Melissa. 

Por otro lado, también se dice que Pitágoras, en su proceso de enseñanza, tenía tanto alumnos hombres, como mujeres. En su prédica, decía que los seres humanos no debían copular durante el verano, resaltando que el invierno era una época mucho más apropiada. 

El proceso del pitagórico

Se dice que Pitágoras, antes de recibir a un discípulo dentro de la escuela pitagórica, se tomaba un momento para examinar con detalle los rasgos fisonómicos del futuro alumno. Durante este tiempo, la persona debía guardar silencio y seguir las instrucciones para las siguientes pruebas, dado que en la escuela habían varios grados a los que ingresaban los discípulos. 

 

La armonía del cosmos 

Pitágoras consideraba el universo como un cosmos que permanecía ordenado y que, además, estaba en armonía junto con todos los elementos en su conjunto. Es así que el destino del ser humano debe considerarse como una parte del cosmos y lograr descubrir el espacio que tiene asignado, manteniendo la armonía que debe estar dentro del orden natural de las cosas y su entorno. 

El mundo es un todo armónico y ordenado, así como también es animado por el alma universal y por el fuego central. Todos los seres participan de la vida en cualquiera de sus grados. 

 

Los números en la religión Pitagorismo

En la corriente, los números hacen parte del armazón inteligible de las formas dentro de la aritmética figurativa, la cual se construye a partir de piedras. Así, estas pueden revelar las proporciones que están presentes en las consonancias musicales. Para Pitágoras el número era el principio inteligible mediante el cual el cosmos manifestaba al ser humano la armonía en su interior, gobernado por el espíritu. 

La Tetraktys: es una figura sagrada en la filosofía pitagórica, considerada como la figura que demuestra que el número 10 es perfecto, pues resulta de la suma de 1, 2, 3 y 4, es decir, es el producto de la suma de los cuatro primeros números enteros. Es así que empiezan a realizar un juramento transmitido por Pitágoras, quien transmite al alma humana la tetraktys, el número perfecto y la clave central de la doctrina. 

El diez se convierte en el sentido de la totalidad y del retorno a la unidad con la culminación del ciclo de los nueve números primeros, llamada también la santa tetraktys, el número sagrado porque simboliza la creación del universo y la raíz de la naturaleza eterna, por lo que todo deriva y vuelve a ella. 

 

La musicalidad

Para los pitagóricos, la música representaba la armonía que se encuentra en el cosmos, así como también se convertía en un medio por el que el ser humano podía llegar al equilibrio en el interior de su espíritu. 

 

Los animales en el Pitagorismo

Dado que Pitágoras sostuvo que las almas de los humanos iban a los cuerpos de los animales, la concepción y la visión acerca de ellos fue uno de los cambios más importantes dentro de su época, pues protestaba ante cualquier caso de maltrato o castigo frente a los animales. Es así que, en el Pitagorismo tampoco está permitido el consumo de carne de animales. 

 

La inmortalidad del alma 

Los pitagóricos sostenían que el alma era inmortal, y que, las almas de los seres puros, luego de que se liberan del ciclo del nacimiento, pasan a las regiones altas dentro del Hades. Mientras que, las almas impuras se quedaban atadas por lazos irrompibles a las Erinias. Así también se formula la idea de que el aire está lleno de espíritus guardianes que visitan a los seres humanos en sus sueños, dado que el alma se despierta cuando el cuerpo se encuentra dormido. Aún así, el ser humano es bendito, pues está poseído por un espíritu bueno. 

Las enseñanzas de Pitágoras, según el testimonio que logra obtener Porfirio en su biografía, consisten en cuatro puntos esenciales en relación con el alma: 

  1. El alma es inmortal
  2. El alma tiene facultad de cambiar su lugar si pasa de una forma de vida a otra. 
  3. Nada de lo que sucede es realmente nuevo, dado que todo lo que ha sucedido retorna en otra serie de ciclos. 
  4. Se debe considerar a todos los seres humanos como parte del todo, por lo que están emparentados entre sí. 

El alma del ser humano emana del alma universal, por lo que no es generada por el cuerpo sino que procede del exterior. 

 

El dualismo 

La concepción dualista es una de las características más importantes de la religión pitagórica, y se cree que este podría explicar el origen de la tradición que relaciona a Pitágoras con Zoroastro. Es así que el dualismo, junto a la doctrina del número coinciden en que la primera oposición, que se refiere a límite e ilimitado, coincide con la segunda oposición, que es par e impar, y ésta, a su vez compone lo que se llamó “los elementos del número”. 

El dualismo que aparece en estas oposiciones es una de las versiones acerca de la doctrina de los opuestos, la cual se encuentra dentro de la filosofía jonia. No obstante, hace parte importante de los principios dentro de la corriente pitagórica. 

 

Textos del Pitagorismo

Particularmente, esta corriente cuenta con una amplia influencia por parte de los textos que se encuentran dentro del corpus hermético, de manera que contiene aspectos de ello como el gnosticismo, la alquimia y por supuesto, el hermetismo. 

Símbolos de la religión pitagórica

Estos son los símbolos más importantes y conocidos del movimiento pitagórico:

El pentagrama: aunque si bien es un símbolo usado en varias corrientes religiosas, también aparece en el movimiento del Pitagorismo, el cual se relaciona con los elementos teóricos proporcionados por Empédocles para lograr comprender la materia. 

La Santa Tetraktys: es el número diez, sagrado por el sentido de totalidad y la fuent de la naturaleza eterna, la cual está compuesta de la siguiente manera: por la Unidad que constituye el origen de las cosas, el ser que no se manifiesta y lo divino, la Díada que es el origen de la pareja de lo femenino y lo masculino, así como el dualismo que existe e en el interior de todos los seres y el desdoblamiento del punto. Posteriormente está la Tríada, la cual compone todas las trinidades y los tres niveles en los que se encuentra el mundo: nivel infernal, nivel terrestre y nivel celeste, y finalmente el Cuaternario, en el que están los cuatro elementos de la naturaleza (agua, tierra, aire y fuego), y así, la multiplicidad del universo dentro de la materia.     

La escuela pitagórica tuvo una gran influencia en el desarrollo de aspectos como el misticismo numérico y en la numerología, la cual sigue viva en la actualidad sin que sus interesados pertenezcan al movimiento religioso del Pitagorismo. Su filosofía impacta en el pensamiento de los primeros estudiosos de la modernidad, particularmente aquellos que estaban relacionados con la Revolución Científica. 

Es importante destacar el Pitagorismo no solo como una corriente religiosa y filosófica de la antigüedad en la que instala cimientos no conocidos en su tiempo, sino también como la posición y supervivencia que ha mantenido, convirtiéndose en uno de los fenómenos más interesantes dentro de la historia de la ciencia, pero también de la cultura general de la humanidad.