Celtismo, la reconstrucción de las costumbres ancestrales

Celtismo: ¿Qué es, en qué creen y cuáles eran sus dioses?

 

¿Qué es el Celtismo?

Es conocido como uno de los movimientos más importantes del Neopaganismo, a menudo definido como un movimiento festivo reconstruccionista pagano que nace a finales del siglo XX en las regiones de Galia, España, Irlanda y Gran Bretaña. Sin embargo, fue conocido públicamente a partir de la década de los setenta durante el siglo XX. Se caracteriza principalmente por retomar la antigua fiesta celta que había sido practicada en los países anteriores, previo a la expansión de la religión cristiana.

El Celtismo es un sistema religioso enfocado en el animismo, el politeísmo y el panteísmo, basado en una teología distinta a las demás corrientes de las que desciende en el Neopaganismo.

 

Historia del Celtismo

El término -Celtismo-, procede del nombre de uno de los pueblos de Europa, que había sido nombrado “Celtas”, término que se usa actualmente para referirse al movimiento reconstruccionista que contiene una gran influencia y contenidos culturales y espirituales.  Principalmente el Celtismo surge como una alternativa hacia el siglo XVIII en el año 1781. Inicia con la fundación de lo que se llamó la Antigua Orden de los Druidas, que se trataba de una organización formada secretamente e iniciática.

Los grupos que surgieron en este movimiento no presentaban con frecuencia una relación directa con lo que era la antigua religión del Celtismo, pues algunos de ellos no tenían el mismo hilo de seguimiento que concentra la gran variedad de religiones mistéricas que aparecen posteriormente en el siglo XX.

Dentro del Neopaganismo, los primeros adheridos que se organizaron para iniciar la construcción relativa de una religiosidad en el Celtismo, fueron integrantes de congregaciones que aparecen a partir de los años setenta y ochenta durante el siglo XX: Uno de los principales factores de estas congregaciones que los unían, eran los elementos célticos que tenían, entre los que muchos de ellos llegan a ser el centro de lo que sería, posteriormente, la filosofía completa del Celtismo. Durante este período, los grupos fueron conocidos bajo la etiqueta de –protoceltismo-, dado que aún era complicado determinarlos de acuerdo al conjunto doctrinal difuso que presentaban.

Gracias a la difusión de los medios de comunicación, pronto los pertenecientes al grupo de los protoceltistas, empiezan a sentir reconocimiento, y lideran el rápido crecimiento del movimiento que se gestaba. Aunque la corriente senistroniana tenía elementos que hacían parte del reconstruccionismo pagano, otra serie de grupos se construyen a partir de principios alejados de las raíces históricas religiosas, dado que tendían a usar elementos reformatorios. Durante esta primera difusión del Celtismo, la cual contenía una gran influencia de aspectos wiccanos y nuevoeristas, se constituye el movimiento celta a partir de una de sus ramas principales, el druidismo, dentro del cual se forma en 1985 la rama del keltrianismo. Sin embargo, la tendencia era que pocos de los celtistas modernos consideraban realmente importante el legado que había dejado la vieja tradición del paganismo celta, la cual incluía la rama del druidismo en la que se reconoce la necesidad de una innovación, pero también un desarrollo de la religión celta que esté en armonía con el nuevo contexto de la sociedad moderna, a través de la cual se reconozca la implementación de la doctrina con sus enseñanzas, prácticas, rituales innovadores y demás. 

Por mucho tiempo, los celtas eran el pueblo dominante en el continente europeo, pero pronto fueron desplazados por germánicos y romanos. Su desplazamiento y división, es quizá, la causa más importante por la que se desconoce gran parte de información acerca de la religión, pero no fue suficiente para olvidarla, pues ha inspirado una gran cantidad de leyendas posteriores y los conocidos -mitos artúricos.

Principales creencias y principios celtas

El Celtismo por mucho tiempo se ligó a los reconstruccionistas celtas, quienes buscan recuperar el conjunto de creencias que era parte de los diversos pueblos celtas. Sin embargo, esta búsqueda no implica que el proceso de recuperación se enfoque en solo un tipo de vista pancéltico, sino que, incluye a cada uno de los grupos reconstruccionistas, quienes construyen el estudio en un pueblo específico y en una zona determinada.

Cosmología celta

Una gran parte de sus creencias coinciden con la división trina del mundo, expresada en la división de la tierra, el reino del cielo y el del mar o el del inframundo. A su vez, esta es una de las creencias que comparte con otros grupos y pueblos indoeuropeos.

La base de la creencia dentro de la cosmología celta, son los dioses y los espíritus, entes con los que habitan y que constituyen los tres reinos que permanecen en una conexión constante. Esta relación se hace mucho más cercana en los pueblos celta con la celebración y las festividades que tienen lugar durante el año.

 

Dioses del Celtismo

Al igual que varias de las religiones del Neopaganismo, los celtas sacralizaron la naturaleza y adoraron a una serie de espíritus y de dioses que vieron en ella. Es así que todos los pueblos celtas basaban sus creencias en el politeísmo, pues creían en la existencia de varios dioses y diosas, parte de ellos eran comunes dentro de todos los pueblos celtas, como Epona o Lug, no obstante, eran dioses de cultos reducidos de acuerdo a la zona geográfica de los pueblos. Aunque si bien parte de los dioses en los que creían los pueblos celtas son conocidos, lo cierto es que la información fragmentada no permite que sean conocidos en su totalidad.

Los pueblos celtas también se caracterizaron por el animismo, dado que existían una gran cantidad de cultos dirigidos a elementos de la naturaleza, entre los que estaban las fuentes, los ríos, los animales y los árboles.

Dentro de la mitología celta aparecen una gran variedad de figuras, entre las que resaltan los dioses celta. Los principales son:

Brigid: es la diosa del fuego, la diosa de la inspiración y de la poesía. Es también la protectora de los guerreros y de los leyes, destacándose por ser también la diosa de las técnicas.

Angus: es el dios del amor, reconocido por su apariencia, en cuya cabeza revoloteaban cuatro pájaros que son el símbolo de sus besos. Su canto hace que las parejas se enamoren.

Mórrígan: su nombre hace referencia a “La reina de los fantasmas”. Es la diosa de la guerra, se encargaba de incitar a los guerreros para que combatieran. En cuanto a su aspecto, suele tomar varias formas.

Lúgh: su nombre hace referencia a “blanco”, “cuervo” una palabra indoeuropea, por lo que el animal suele vincularse a este dios en su representación física, además de un aspecto solar, aunque no es propiamente el dios del sol. Su arma es la jabalina y la honda. En Irlanda se celebra aún una fiesta en su honor.

Epona: es la diosa de la naturaleza, de los caballos y de la fertilidad. A menudo se asocia esta diosa con el agua, la muerte y la curación.

Balar: este dios tenía un ojo en su frente y otro ojo en la parte posterior de su cráneo, el cual era maligno y generalmente estaba cerrado. Una de las principales características era que cuando lo abría, su mirada era sumamente mortal para todo aquel en quien la fijara.

 

Las mujeres en el Celtismo

Una de las principales características, dada la importancia de la participación femenina en el Celtismo, tiene que ver con que las mujeres celtas fueron las precursoras de lo que fue el feminismo en la modernidad. De hecho, las mujeres de este momento fueron consideradas grandes guerreras, tanto como los hombres de su tiempo. Dado que los hombres tenían una posición superior, las mujeres se destacaron por los valores que representaban y la misma lucha que estaban empeñadas en llevar a cabo. Pese a la gran labor y participación de las mujeres en el Celtismo, los mitos y creencias fueron destruidos por los cristianos.

Una de las figuras más importantes, es la del Pórtico del Templo que se sustenta sobre dos columnas, elementos que simbolizan la figura masculina y la figura femenina como iguales y necesarios.

 

Los druidas

Eran llamados, “druidas”, todos aquellos sacerdotes supremos dentro del pueblo celta. Solo podían llegar a esta posición todas aquellas personas respetadas por el pueblo, fundamentalmente por su sabiduría. Una de sus labores principales era la de liderar todas las ceremonias religiosas, en las que se rendía culto a la Naturaleza, y con ella, a los astros, las piedras sagradas, los bosques y los animales. Particularmente, los druidas, podían ser hombres como mujeres, de manera que habían sacerdotes y sacerdotisas.

Los misteriosos grupos que surgieron entre los años de 1970 y de 1980, de esta religión, el Celtismo, tuvieron una gran influencia, especialmente en una de sus ramas más importantes, el druidismo. Es importante destacar que los primeros grupos del Celtismo puro, han sido progresivamente institucionalizados y de hecho, se sabe que este proceso aún no ha terminado.

 

La idea del más allá

Una gran parte de la cultura celta y sus pueblos, coinciden en la idea de la isla de los Bienaventurados. Se trata de un lugar en el que nunca falta la luz, no hay escasez de ningún tipo, siempre se baila y se ríe, está lleno de hermosas mujeres y una gran cantidad de comida. Por su parte, otros pueblos celtas consideran que el alma puede acompañar a los dioses en su camino hacia el más allá, siempre y cuando el dios o la diosa, hayan sido honorables.

Muchas otras culturas celtas creen en la reencarnación, aspecto que comparten también los celtas reconstruccionistas, dado que consideran que gracias a las pruebas pueden evidenciar que de ello existen entre la tradición celta.fvg

Los espíritus son de gran relevancia entre los pueblos paganos. Se hace reverencia a los espíritus de los muertos y de los ancestros con cultos que permiten recordarlos durante las festividades que se realizan en el año.

Festividades y celebraciones celta

Al igual que otros pueblos de la antigüedad, los celtas realizaban sus celebraciones y ritos con los cambios de estación, por lo que seguían el ritmo de las estaciones, teniendo asociados aspectos como la fertilidad, la purificación, los muertos, la vida y la veneración a los dioses y diosas, entre otros.

Esta religión contiene una gran variedad de festividades. Estas son las más importantes:

Samhain: es el día de los muertos. Se celebra el 31 de octubre, considerado como el fin del año celta.

Yule: se realiza con motivo de convocar el retorno de la luz y de la esperanza al mundo oscuro. Se celebra el 21 de diciembre, en el solsticio de invierno.

Imbolc: es la fiesta de la diosa Brigit, asociada a la llegada de la lactancia de las ovejas y su proceso de gestación. Se celebra el 2 de febrero.

Ostara: es el tiempo del renacimiento. Se celebra el 21 de marzo, durante el equinoccio de primavera.

Beltane: se asocia con el fuego y la fertilidad, además de la buena suerte y la salud. Se celebra el 1 de mayo.

Litha: asociado con el poder y la fuerza, durante este tiempo el sol está en su cenit. Se celebra el 21 de junio.

Lugnasad: es la fiesta de la paz, de la familia y de las cosechas. Se celebra el 1 de agosto.

Mabon: representa el fin de las cosechas, uno de los principales procesos de los pueblos, y la preparación para la llegada del invierno. Se celebra el 23 de septiembre, en el equinoccio de otoño.

Símbolos del Celtismo

Esta corriente se ha destacado principalmente por los referentes visuales que han permanecido en la cultura, sin que ello implique propiamente la creencia religiosa, pues se han convertido en un referente histórico y cultural. Estos son los símbolos más representativos del movimiento celta:

Espiral

Este símbolo dentro del Celtismo representa el continuo movimiento de expansión de la naturaleza, el conocimiento y de la sabiduría, hecho que se mantiene constante.

El pentáculo

Se trata de una estrella de cinco puntas que simboliza los cinco elementos del universo. El círculo que se encuentra alrededor, representa la conexión y la continuidad que existe entre cada uno de los elementos.

Wuivre

Es uno de los símbolos celta que está representado por dos serpientes entrelazadas entre sí, las cuales son el símbolo de la fuerza que tiene la tierra y la naturaleza.

Trisquel

Esta figura representa el ciclo de la vida, donde las tres esferas representan a la tierra, el cielo y el mar, elementos fundamentales de la naturaleza. El círculo mediante el cual se unen las tres esferas es la representación del universo.

Triqueta

Es una figura que simboliza los tres elementos de la diosa. Sin embargo, esta figura también se considera que representa tres figuras esenciales en el ser, que son: el alma, la mente y el cuerpo.

Cruz celta

Es el símbolo de los cuatro puntos cardinales, incluyendo a los dioses que los cuidaban. También fue el símbolo con el que se representó las cuatro estaciones del año.

Árbol de la vida

Esta figura encarna la unión que existe entre el cielo y la tierra, así como también entre los vivos y los muertos. El Árbol de la vida también representa la relación entre lo místico y lo terrenal, incluía también la reencarnación. Para algunos pueblos celtas, el árbol era la representación de los dioses y conformaba la sabiduría y la fuerza.

Cruz solar

Es considerado como uno de los símbolos religiosos celtas más antiguo y en este sentido, uno de los más conocidos dentro de la tradición. Está formado por una cruz cuyos brazos son todos iguales y se encuentra en el interior de un círculo, representando el calendario solar, los equinoccios y los solsticios junto con las cuatro estaciones.

Nudo perenne

Es el símbolo de la unión eterna de los enamorados, la cual trasciende el tiempo y el espacio. A esta figura también se le atribuye el don de la eternidad y el de la vida infinita mediante el proceso de la reencarnación.

Sitios sagrados y templos celtas

El Celtismo no se dedicó a la construcción de edificios religiosos o templos hasta la romanización. Inicialmente los druidas, los sacerdotes y sacerdotisas del Celtismo, realizaban las consagraciones para el culto de la naturaleza y los dioses, en espacios como las cuevas, los manantiales, aunque también incluían elementos cercanos como los bosques y los árboles centenarios.

Entre las plantas sagradas de los celtas, estaban la encina, el avellano, el roble, el muérdago y el tejo, además de que todos los árboles eran los que proporcionan las letras al alfabeto ogham, conocido también como “Alfabeto del bosque”. Entre los animales sagrados, el ciervo era el principal, dado que era considerado el símbolo del bosque. El oso es la representación de la fuerza y el poder, mientras que el jabalí suele asociarse con el combate y los guerreros. El salmón representaba la sabiduría y el tiempo.

El Celtismo, también llamado en muchas culturas bajo la dominación de reconstruccionismo celta o Senistrognata, que hace referencia a “costumbres ancestrales” en protocéltico, se destacó por ser el resultado a una búsqueda constante por la reconstrucción de las diversas prácticas y rituales de carácter religioso que en sus inicios serán considerados pueblos célticos. Este proceso fue posible gracias a la historia, los restos arqueológicos y otras fuentes como la linguistica y el folclor, elementos cruciales para la reconstrucción lo más cercana posible a las creencias y tradiciones de los antiguos celtas.