Judaísmo jasídico:¿Qué es, surgimiento,símbolos, profeta? y más

¿Qué es el Judaísmo jasídico? 

A menudo llamado jasidismo o hasidismo, es una corriente o movimiento místico de origen judío, aunque en la actualidad es considerado como un movimiento judío ortodoxo religioso, dado que forma parte del Haredi. Debe entenderse también como una filosofía y modo de vida del judaísmo ortodoxo, basado en las enseñanzas principales que formulan la doctrina del movimiento por Israel Ben Eliezer, un rabino de la época.

Su término proviene de la palabra hebrea jasid, que hace referencia a “piadoso” y que deriva de la raíz cuyo significado es “piedad”, aunque a menudo también se toma como “bondad”. En este sentido, su etimología se refiere a “práctica de la bondad y la piedad”.

A su vez, el Judaísmo jasídico está dividido en una serie de grupos que son dirigidos por un rabino, al cual se le asigna el nombre de Admor, término que hace referencia a las siglas de las palabras hebreas “rabino”, “jefe” y “maestro”.

 

fundador judaismo jasidico

 

Origen del Judaísmo jasídico

Se cree que este tipo de judaísmo nace en Bielorrusia y en Ucrania hacia el siglo XVIII por la labor del rabino Israel ben Eliezer, que fue conocido también como el Baal Shem Tov. Durante este momento, especialmente a finales de siglo, en general el judaísmo en Europa había pasado por una serie de persecuciones que desencadenaron en la muerte de muchos integrantes de la comunidad musulmana.

Este hecho provoca el estudio por parte del pueblo tanto de la Halajá, como del Talmud, textos sagrados del judaísmo. A partir de este momento, una gran parte de los judíos consideraban que la mayor sección de las expresiones que estaban vivas dentro de la vida musulmana se elaboraron con una intención académica, razón por la que se alejaban de aspectos esenciales para el ser humano como la alegría y la espiritualidad en la religión judía. Es así como gran parte de la labor de Baal Shem Tov se enfoca en la revolución espiritual verdadera, la cual ganó en su parte inicial, especialmente, en la mayoría de los adeptos más pobres, dado que se oponía ante la práctica formal de la religión de carácter rígido, pues estaba relacionado con judíos de mayor capacidad económica.

La oposición cada vez fue ganando más fuerza por parte de líderes judíos contemporáneos, entre ellos uno de los que más se destaca en Lituania es Gaón de Vilna, quien excomulga a una gran parte de miembros del Judaísmo jasídico. No obstante, con la Ilustración, las dos corrientes se unen.

 

Siglo XX Judaísmo jasídico

Para este siglo, el  Judaísmo jasídico llega a ser muy popular dentro de la comunidad musulmana, esencialmente en el movimiento ortodoxo del judaísmo. Sus principales centros se instalaron en el Imperio Ruso, que comprendía zonas como Ucrania y Polonia, además de instalarse en Hungría. Durante los finales del siglo XIX se había fundado el grupo Agudat Israel como el principal órgano del  Judaísmo jasídico, dirigido por los admorim Guer, una dinastía jasídica. Más tarde, muchos de los judíos jasídicos empiezan a emigrar a Tierra Santa, donde establecen una serie de grupos en Jerusalén, los cuales, más tarde, ocuparían un importante lugar dentro del judaísmo jaredí antisionista.

El pensamiento del Judaísmo jasídico se destacó principalmente por el valor que le otorgaban a la devekut, que quiere decir “aferrarse a Dios”.

 

Fundador del Judaísmo jasídico: Baal Shem Tov

Rabí Israel Baal Shem Tov nació en Okup en el año 1698, considerado como el rabino judío que fundó el Judaísmo jasídico. Su principal labor es el liderazgo que logra revolucionar el pensamiento judío para infundir un nuevo modo de vida, de manera que sus enseñanzas poco a poco se fueron integrando en la comunidad hasta el día de hoy.

Tras una vida de estudio y luego de la muerte de su esposa, Baal Shem Tov empieza su labor como profesor en el jéder de Tloste. A partir de este momento empieza a interesarse por comprender de manera profunda la naturaleza del ser humano, proceso que lo llevó a presidir litigios civiles en la comunidad. Más tarde, se traslada a la ciudad de Brody para seguir desempeñándose como profesor, sin embargo, en este caso sería el tutor de un joven que había sido adoptado por Rabí Guershon de Kitov, un ilustre reconocido por sus conocimientos en el Talmud. En este momento, conocerá a la que será su esposa, la hermana del ilustre. 

La mayor parte de su tiempo permanecía en un cuarto estudiando o bien meditando. A la edad de 26 años se presenta ante él el profeta Ajía Hashiloni, que había enseñado la Torá al Profeta Elías hace unos 2.500 años antes. A partir de este momento, Ajía enseña a Israel los secretos de la Torá.

Posteriormente Israel empieza a trabajar como Shojet, aunque no fue por mucho tiempo, pues luego empieza a trabajar como administrador de una taberna en Tloste debido a sus lazos familiares. Su estancia en las montañas le permitió poder establecer un contacto más cercano con los pobladores, de quienes aprendió las propiedades curativas de una serie de plantas y hierbas de la región, por lo que empieza a aplicar estos conocimientos a través de prescripciones de remedios y amuletos a los lugareños que lo requerían para tratar diversos padecimientos de sus cuerpos. Pronto su reconocimiento empezó a difundirse entre personas de la comunidad a tal punto que, personas de pueblos cercanos y de los alrededores empezaron a buscarlo por sus procesos con las plantas medicinales.

Sin embargo, pese a que esta era su principal actividad y el proceso por el que se empezó a dar a conocer con mayor difusión, no solo se trataba de tratamiento a enfermedades de carácter físico, sino que pronto también empezó a tratar de curar los espíritus de las personas que llegaban enfermas. En este sentido, Israel Baal Shem Tov enseña a las personas que se le acercan acerca de la importancia que tiene la Torá, así cómo ésta proporciona la alegría y el optimismo, de modo que alienta en su servicio a sus visitantes. Pronto, gracias a esta labor, empezó a ser conocido como “Tov”, que significa “bueno”, lo que daría origen a su nombre popular, Rabí Israel Baal Shem Tov.

 

judismo jasidico

 

Principios, enseñanzas y doctrina del Jasidismo

El principal objetivo fue el de llevar la educación a un grupo de personas que no tenían acceso a ella, en la cual se educaba a la comunidad entorno a su autoestima, y en este sentido, a enfocarse dentro de las cualidades de cada una de las personas, un estudio interno de cada ser. Es así que el jasidismo se resalta principalmente por:

Hacer énfasis en las oraciones religiosas

También enfatiza en el espíritu de hermandad que debe prevalecer entre las comunidades

La creencia incondicional y entregada a Dios en su soberanía

La importancia de la alegría dentro de los servicios de la religión.

El estudio no se considera como la única vía por la que se puede alcanzar el objetivo de la vida, pues las cualidades de carácter emocional deben tener una mayor relevancia que las cualidades intelectuales, siendo así la forma en la que se expresa en cada uno de los seres humanos. Este proceso de emancipación fue visto por un gran número de académicos y eruditos como un tipo de amenaza, dado que representaba un peligro para el status en el que ellos estaban. A partir de este momento se empieza a gestar la causa de las confrontaciones iniciales. 

 

Los caminos para adquirir Jasidut

Se trata del estilo de vida más importante, además de ser una interpretación mística que pertenece a esta corriente en la que se considera que Dios está en todos los aspectos de la vida del ser humano y es posible comunicarse con Él. Los caminos para alcanzarlo son:

El primero está dedicado a la contemplación de la grandeza, así como de la magnificencia de Dios en relación y comparación con la insignificancia del ser humano ante Él.

Se debe leer los Tehilim (que son los Salmos) del Rey David para que el ser pueda compenetrarse con él, espacio en el que el gran monarca proporcionó todos sus sentimientos de devoción en relación con Dios, el Todopoderoso de la fe musulmana, especialmente del jasidismo.

También deben leerse las narraciones y textos del jasidismo, relacionados con la forma ideal de vivir y de actuar en tanto los sabios de todas las épocas que se toman como referencia y ejemplo, los cuales transmitieron una fuente de motivación y conocimiento que le permiten al ser poder tomar el rumbo correcto de su vida.

El ser debe cuidarse de todo tipo de elemento que pueda dificultar su camino, así como alejarse del individuo del Jasidut, que se trata de las ansiedades y preocupaciones que logren impedir que la mente se concentre y se aleje de lo que realmente tiene valor. Esto, en relación con los placeres mundanos y los placeres materiales que desconcentran la mente del ser humano y lo guían hacia lo banal.

 

Cercanía de Dios

El movimiento jasídico se caracterizó por entregarse a Dios y establecer una relación cercana que busca ser constante con Él. De manera que no hace falta ser un erudito para estar cerca de Dios, por lo que se trata simplemente de seguir los preceptos y actuar con amor hacia Él. Esto basado en que si las acciones de cualquier judío son realizadas de manera correcta y con sinceridad, pueden ser equiparadas a las de los eruditos más importantes.

También se debe tener una consciencia absoluta de la presencia de Dios, como ente que está en todas las cosas y los seres vivos, incluso dentro de las acciones más sencillas. De manera que se debe apreciar a Dios en la naturaleza de todo lo que existe, pues la experiencia de la divinidad es accesible para todos los integrantes.

El Bien y el Mal

Para lograr una diferencia entre el Bien y el Mal, en el Judaísmo jasídico,se parte de que se trata de una cuestión de grado dentro de la jerarquía de la santidad. Es decir, el pecador no es completamente separado o rechazado por la compasión del Creador, esto se observa porque como todo ser humano, tiene la posibilidad siempre de arrepentirse y seguir el camino que le permita mejorar su condición con Dios.

 

La importancia de la alegría

Así como está la creencia y la conciencia de que Dios es un Creador amoroso, ésta debe estar acompañada de otros sentimientos dentro del ser que se fundamentan en la alegría. Es así que el modo de servir a Dios es la alegría para el ser, mientras que la tristeza sería la forma que impide que haya una relación apropiada con el Creador.

Se debe considerar que todo lo que está creado es para el bien del ser humano, por lo que, en todo, al final, se podrá percibir el carácter positivo que tiene. Una de las prácticas y rituales que tienen en cuenta este sentimiento dentro de la comunidad, es la oración, en la que muchos de los grupos usan melodías muy alegres que están acompañadas por el canto de quienes se unen. Adicional a ello, las plegarias son realizadas en voz alta y suelen tener incorporados movimientos con las extremidades del cuerpo. Las reuniones terminan en una danza en la que cada uno de los participantes extiende sus manos con los demás para bailar en círculo como señal de unión con el grupo y el sentido de la vida que es superior a la rutina del ser humano.

 

Estratificación social

En cuanto a la estratificación de la sociedad, esta se construye a partir de la repartición desigual de una parte escasa de los bienes, en caso de que un grupo posea una mayor cantidad de bienes a disposición que los demás, por lo que se tratan, entonces, de grupos privilegiados. Se puede considerar el Judaísmo jasídico como un cambio que se ejerce dentro de la estructura de la sociedad, en la que, la cualidad de la piedad y de la devoción es lo más importante dentro de la escala. De hecho, esta es la manera de proseguir que ha seguido la tradición hasta la actualidad. No obstante, los académicos enfatizaron en el bajo nivel que tenían las personas no cultas, dado que se consideraba que podrían estar condenadas bajo la maldición, pues no se dedicaban al estudio de la Torá. 

Los académicos de la religión afirmaban que:

El ser humano común no puede vivir de acuerdo a las leyes que se establecen en la Torá, dado que no está acostumbrado a ninguna de ellas.

Baal Shem Tov comparó al ser humano común con la tierra, en la que hay metales preciosos que requieren ser llevados a la superficie para que se puedan trabajar.

Estas afirmaciones están basadas en la glorificación del ser inculto, el cual podía llevarle hacia un nivel de satisfacción con su conformismo que le impide poder superarse a sí mismo. Para el Judaísmo jasídico, cada ser debe arrepentirse de sí mismo, de tal forma que logre la transformación de todo su ser interior. Aunque si bien se comprende que la perfección no se puede alcanzar, es necesario que cada una de las personas, incluyendo los académicos, realicen el proceso para alcanzar el mayor nivel posible con el estudio de la religión.

 

Prioridad de las emociones

Como mencionamos, hay una inclinación mucho mayor por las emociones que por el intelecto, esto constituye una devoción simple, sincera e institutiva en la que se prefiere este  ideal sobre la erudición del Talmud, la cual era considerada como una de las características de la autoridad religiosa.

 

Visión del sionismo

El sionismo es un movimiento nacionalista y político que se establece para proponer un Estado dentro del pueblo judío, en el Judaísmo jasídico, especialmente en varias de sus corrientes, esta ideología es desacreditada, a menudo es señalada como una herejía y se enfrentan de forma activa con el Estado de Israel. También hay bastantes confrontaciones con los musulmanes que se identifiquen con esta ideología y que rechacen el habla neo hebrea, prefiriendo  el idioma de las comunidades judías asquenazíes, el yidis. La razón principal por la que el Judaísmo jasídico se opone a este movimiento se debe a que se cree que la existencia del Estado de Israel podría impedir que el Mesías llegue a la tierra.

La concepción del Mesías

En cuanto a la idea del Mesías, existen varias discrepancias entre los académicos sobre su importancia dentro de las doctrinas entregadas por Baal Shem Tov. Sin embargo, en una de las cartas que entrega, expresa que la creencia de la difusión de sus enseñanzas le permitirán a la comunidad tener un tipo de ayuda en la redención final. Pero estos preceptos fueron señalados bajo la intención de neutralizar los sucesos negativos de los fieles.

A pesar de ello, el Judaísmo jasídico establece principalmente que se deben tener en cuenta las distintas ideas musulmanas, de manera que se espera que la profecía se cumpla en nuestra era. Esta es la razón por la que varios grupos que pertenecen al Judaísmo jasídico han elaborado y distribuido literatura de la corriente fuera de la comunidad, además de traducir las obras más importantes de la tradición, las cuales son publicadas en idiomas modernos. Es así que desea ayudar en el proceso de acelerar la llegada de la nueva era.

 

El amor al correligionario: Ahavat Yisroel

Para el jasidismo es importante tanto la alegría, como el amor, por lo que este se basa en el ideal del amor y de la solidaridad de forma indiscriminada a cualquier judío. Este fundamento se construye a partir de la idea de que las almas de todos los miembros de la comunidad musulmana están unidas entre sí, pues en el comienzo todas las almas se encontraban reunidas dentro del alma de Adán, y con el paso del tiempo se fueron generando almas individuales que encarnaron en el cuerpo del ser humano.

Así, se consideran distintos tipos de almas que se organizan en niveles a partir del alma original de Adam de la que provienen, de forma que se generan seres humanos diferentes. No obstantes, como complemento, las almas más elevadas no pueden existir sin las almas menos elevadas.

 

La Torá para todo momento

El jasidismo se basa en la idea de que la Torá se puede comprender y aplicar en cualquier momento y cualquier época, dado que considera que todos los eventos están directamente relacionados con el tiempo, y así, con las generaciones del presente, de forma que todo se encuentra registrado en la Torá, lugar en el que sucede de nuevo todo en cada época. De hecho, esta idea está fundamentada en la Cábala, el Éxodo de Egipto, donde se aplica al ser humano partir de sus limitaciones a través de su experiencia.

A esto se suma otro principio en el que se considera que cada generación tiene a su propio Moisés, sin embargo, también hay espacio para otros líderes en otras regiones, como sucedió en el curso de la historia del Judaísmo. El líder jasídico también ora e intermedia ante Dios por su pueblo como lo hizo Moisés.

 

El Admor en el jasidismo

El líder espiritual en este movimiento religioso del judaísmo es el Admor, siendo también el centro de la comunidad, denominado también como Tzadik, que en hebreo significa “justo”. Bajo este término era reconocido una persona que se hubiese destacado como un hombre virtuoso y santo, pues constituía la figura del ser humano que la comunidad judía debía seguir, además de convertirse también en el reflejo de Dios en la tierra en la humanidad. En algunos casos a esta persona se le atribuía la realización de milagros.

Tzadik: para cumplir el objetivo del jasidismo de darle a la realidad un cierto sentido, existe un sistema de valores con ideas y normas que dentro de la práctica, rigen la vida del ser en su vida diaria y le dan un significado que va mucho más allá de la rutina diaria. Un aspecto fundamental de esta tradición está ligada a la idea de que la Torá se debe considerar y comprender con una vigencia viva para la actualidad, por lo que puede aplicarse independientemente del momento en el que se escribió.

El Rebbe

El Rebbe es una persona respetada dentro de la comunidad, considerado como quien posee un alma en un nivel superior a la del ser humano común. La posición de su alma le permite poder observar los mandamientos de mejor forma. Esto se basa en la creencia de que las almas están conectadas con la del Rebbe y en este sentido, él puede dirigirlos y guiarlos por el camino correcto. 

Los seguidores de un Rebbe forman una comunidad llena de fuerza para todos los integrantes. Si el ser humano no encuentra las respuestas que requiere dentro de los libros, puede consultar entonces con la personalidad del Rebbe. 

 

Doctrina jasídica

Una de las características centrales de la doctrina del Judaísmo jasídico, tiene que ver con la importancia del apego a Dios, dado que se consideran como la rama más cercana a él y la que más busca permanecer junto a él a partir de la búsqueda espiritual. Es así que deja de ser necesario ser un erudito para estar cerca de Dios, dado que Él siempre está presente en el corazón de todas las personas que actúen con buena fe y cumplan el conjunto de preceptos que existen por su amor y entrega.

 

Vestuario de los grupos jasídicos

Los jasídicos son conocidos la ropa que usan, especialmente los integrantes varones. Es así que se establece una forma de vestir particular para los días entre semana y los demás. En este sentido, los días entre semana los varones suelen usar trajes, generalmente largos, que van de colores oscuros como el negro o el azul marino, además de un sombrero que puede ser negro claro o desteñido. Hay algunos miembros de la comunidad que llevan el sombrero conocido como biber hit,  plano en la zona de la superficie y forrado con terciopelo.

Para los servicios religiosos, los hombres suelen llevar una cinta de color negro llamada gartel. En el Shabat (el día sábado), usan trajes de color negro elaborados de seda, llamados bekishes, pero los hombres que ya se han casado deben llevar sombreros elaborados con piel, que se denominan Shtreimel. Sin embargo, esto no es una norma que se repita en todas las comunidades del jasidismo, dado que en zonas como Polonia, pueden haber variantes de estos, como trajes en otros colores o con algunas alteraciones.

Además de los trajes de vestir, otro aspecto fundamental dentro de la apariencia de la comunidad, es que generalmente los hombres de este tipo de judaísmo no se rasuran la barba, además de que suelen llevar su cabello largo, esencialmente en las zonas laterales de la cabeza, delante de las orejas. Esta tradición de la apariencia física de los hombres se arregla como caireles, aunque otros optan por dejar crecer todo su cabello y llevan una cola de caballo completa, e incluso usan una cola de caballo en la parte de atrás y el resto del cabello muy corto.

Mujeres: si bien los hombres usan un tipo de vestimenta particular en el Judaísmo jasídico, las mujeres siguen una serie de tradiciones en su apariencia. La vestimenta de las mujeres debe ser modesta, igual como cualquier mujer musulmana, especialmente de la denominación judía ortodoxa. Sin embargo, algunas de ellas no necesariamente deben llevar toda su cabeza cubierta, dado que algunas pueden cubrirla con pañoletas e incluso pueden usar pelucas, pues dentro del judaísmo ortodoxo el cabello nunca debe ser mostrado al público y solo es conocido por su esposo.

 

Práctica de la liturgia

La liturgia dentro del Judaísmo jasídico se basa en el rito asquenazí. Se trata de una tradición que pertenece a un grupo de judíos asentados en Europa Oriental y Central, aunque éste se práctica a partir de una serie de modificaciones místicas que se realizaron basadas en la Cábala, la cual está relacionada con el judaísmo jasídico y con los esenios, proveniente del rito serfardí, un grupo de judíos que vivieron en la Corona de Castilla y también en la Corona de Aragón, hasta que fueron expulsados por los reyes católicos. Particularmente, la liturgia de la corriente jasídica recibe el nombre de Nusaj S’farad. Se trata de una variación que fue corregida por el Rabino Shneur Zalman de Liadi, el Nusaj Ha-Ari, usada principalmente por el grupo Jabad Lubavitch.

 

Costumbres del jasidismo

En el Judaísmo jasídico los varones que hacen parte de varios de los grupos de esta corriente, tradicionalmente practican un ritual que recibe el nombre de mikve, un espacio en el que se realizan baños para la purificación todos los días en la mañana. Este baño ritual se realiza antes de empezar las plegarias matutinas.

En una gran parte de las sectas del Judaísmo jasídico, los varones optan por asistir a las sinagogas los viernes en horas de la noche, luego de la cena. Allí los varones participan en la sobremesa que es realizada por el rabino, la cual recibe el nombre de Tisch. En este espacio se realiza una distribución de alimentos, acompañada por el canto y la danza de las melodías tradicionales, a la vez que se escucha la plática, llamada drashán, realizada por el rabino.

Durante las liturgias y demás ritos tradicionales del Judaísmo jasídico, es usual que la lengua o el idioma principal que se hable sea el yiddish, pues es uno de los elementos fundamentales dentro de la educación dado su carácter religioso dentro de la comunidad.

 

Las oraciones jasídicas

Una de las prácticas más importantes dentro de esta tradición son las oraciones, las cuales deben hacerse con total sinceridad, para así, poder elevar el alma del ser humano hacia Dios, además de invocar todas las bendiciones divinas.

Particularmente la doctrina de la oración en el Judaísmo jasídico o jasidismo, puede tener dos tipos de ideales místicos. Estos son:

Devekut: hace referencia a “devoción constante”, en la que se mantiene esta constancia en la conciencia acerca de la creencia de la presencia de Dios.

Hislajavut: significa “consumirse en entusiasmo”, dada la alegría como uno de los ingredientes más importantes, esto se hace evidente en la exaltación espiritual de la experiencia divina a través de la que el alma es elevada hacia el Creador.

Otro aspecto que debemos destacar de la plegaria del jasidismo es la importancia del desapego a las regulaciones técnicas y todo tipo de formalidades en los rituales que son impuestas dentro de la Ley Judía, en especial aquellas que tienen que ver con la fijación de horarios específicos para la práctica de la oración. En el jasidismo se considera que en la oración se celebra una devoción sincera por parte del ser humano, en la que expresa emociones y sentimientos a través de la oración, la danza, el canto, la gesticulación y la alegría.

 

Textos sagrados del Judaísmo jasídico

Este tipo de judaísmo tuvo una gran importancia en cuanto al legado que proporcionó, dado que se generaron varios textos de vital importancia religiosa, principalmente, los que ponían en evidencia la influencia mística cabalística en su contenido. Dentro de su mismo género podemos encontrar obras entre las que están:

Likutei Amarim Tania: es la sección más importante del Tania. Está constituido con 53 capítulos, un esquema similar al de las porciones semanales que tiene la Torá. Se publica en el año 1797 y fue escrita por el rabino Schneur Zalman de Liadí.

Los libros Noam Elimelej: es la segunda parte del libro de Noam Elimelej, e la que se encuentran varios manuscritos del Rebe. Escrito por el rabino Elimelech de Lizensk, Ohev Israel del Rabino Abraham Yehoshua Heshel y Kedushat Levi del Rabino Levi Yitzchok de Berdichev.

 

simbolos judismo jasidico

La Torá

El movimiento jasídico enseña que la acción que no contiene amor y respeto a Dios no tiene sentido alguno, dado que según el estudio de la Torá, se debe incluir la plegaria y deberes religiosos que estén bajo una atmósfera de amor, alegría y respeto. Una de las leyendas jasídicas señala cómo Baal Shem Tov no podía ingresar a una determinada sinagoga, pues estaba “llena de plegarias sin vida”, estas no tenían amor ni el temor a Dios, por lo que no podían ascender. 

La idea de un espíritu devoto se aplica a todas las acciones de los seres humanos, por lo que no solo a las obligaciones de carácter religioso, pues en todo está incluido lo divino, de manera que debe redimirse y rescatarse para la santidad a través de los apetitos del ser humano, como lo son la alimentación, pues de hecho hasta en el sabor de los alimentos está vivo el reflejo de la fuerza espiritual.

Otra parte importante de los textos de esta corriente son los cuentos jasídicos, dentro de los cuales se transmiten una serie de enseñanzas que toman principalmente principios éticos, religiosos y morales, y que son difundidos dentro de las comunidades jasídicas. Se considera que, gran parte del contenido de los cuentos, fueron recopilados por Martín Buber, quien los recrea de manera libre, pues era famoso por su filosofía del diálogo.