Jainismo: ¿Su origen, creencias, símbolos, profetas? y más

¿Qué es el Jainismo?

Jainismo creenciaEsta religión, nacida en la India, es una de las doctrinas más antiguas en las que sostiene la creencia de la no existencia de una deidad que tenga la facultad de ser omnipotente, puesto que para el jainismo el universo no ha sido creado por una divinidad. Sin embargo, defienden otras ideas entorno a varios aspectos como la reencarnación, las cuales podemos encontrar en otros tipos de creencias religiosas.

Para entender el Jainismo se debe partir de que se considera una religión carente de una deidad, la cual se enfoca en un desapego material dentro de la vida humana. El Jainismo se basa en la ley, que es lo que finalmente proporciona la recompensa, ya sea por buenas acciones, o el castigo para las malas acciones, y es esta idea que construye la historia sobre el origen del hombre, aunque esto lo veremos con detalle más adelante, aplicando la ley de la naturaleza.

En la actualidad se considera que el Jainismo cuenta con aproximadamente 4,2 millones de seguidores de India, considerada una religión minoritaria. También existe seguidores en otras zonas como Norteamérica, extremo de Oriente, Europa Occidental, Australia, entre otros, aunque con una cantidad en exceso reducida.

 

Origen del Jainismo

Conocido también como el Dharma Jaina, se trata de una religión que nace en India por Mahavira, fundador de la religión, sin embargo, muchas fuentes varían en cuanto a su nombre real. Lo cierto es que no existen datos concretos acerca del origen de esta religión, por lo que se le atribuye una gran cantidad de tiempo en práctica, presentándose como una de las religiones más antiguas del mundo, que incluso podría tener su origen en la época prehistórica, sin embargo no está comprobado.

Muchos coinciden en que la religión se establece en el siglo VI a.C por su fundador Mahavira. La religión no teísta, se pudo haber originado en la Civilización del Valle del Indo, como una forma de evidenciar la espiritualidad nativa de esa región previamente a la llegada de la migración indoaria en la India. Este fundamento está basado en libros religiosos de la doctrina.

Se considera al Jainismo como una religión muy similar al budismo, siendo ésta, una religión rival en su lugar de origen, dado su rechazo por el sistema de castas y los sacrificios como ritual, sustituido por prácticas que buscan la armonía dentro del ser, sin embargo, vamos a encontrar otra serie de elementos en los que se relacionan mutuamente.

 

Fundador del Jainismo

Se atribuye la fundación del Jainismo a Vardhamana Jnatiputra o también llamado comúnmente Nāṭaputta Mahavira, que hace referencia a “gran héroe”, así como potente o muy potente. Se conoce como Jina, que hace referencia a “conquistador espiritual”. Mahavira nace el 16 de abril del año 549 a.C y muere el 10 de noviembre en el 477 a.C.

En el Jainismo los profetas o también el fundador de la religión, reciben el nombre de “tirthankaras”, por lo que se cree que Mahavira es el tirthankara número 24 en llegar a la tierra.

Muchos eruditos consideran que el fundador del Jainismo tuvo una fuerte influencia por Siddharta Gautama para el desarrollo de la religión, puesto que en su pensamiento y la práctica de sus enseñanzas tenían varios elementos del Budismo, como la renuncia a las posesiones materiales para alcanzar el Nirvana o la iluminación, la liberación del alma del ser de la reencarnación y con ello, los efectos del Karma. Esto también es afirmado por estudiosos que consideran que en el curso de su vida mantiene una fuerte relación con Siddhārtha Gautama.

Según Mahavira, luego de que su padre, Indra, el rey de los dioses y también el señor del Cielo lo había alejado de su madre, Trishala, procedió a realizar un ritual con su cuerpo. Lo  habría bañado en leche de la vaca Surabhi, divinidad en la mitología hindú, además de pasar por otros rituales específicos para el tirthankara número 24. Posteriormente, fue devuelto al seno de su madre.

 

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Principios y enseñanzas del Jainismo

El Jainismo nació por la principal preocupación de su fundador acerca de encontrar una salida del ciclo eterno de las reencarnaciones que proponía el Hinduismo, puesto que Mahavira consideraba que si el alma cae en una reencarnación, se trata de un alma en la que yace una sección material y de carácter impuro. Por tanto, determina que la forma de terminar con ello es practicar el ascetismo de manera estricta, además de someter las pasiones a un fuerte control y practicar la meditación regularmente. Una vez el alma se libra de la impureza, dejará de caer en las reencarnaciones y podrá gozar del verdadero descanso eterno.

Es así que, el Jainismo se basa en una liberación que concierne y depende del esfuerzo de cada persona por lograr la liberación, y no de los dioses o los sacerdotes como en una gran parte de las religiones existentes.

Partes de la doctrina jainista

La doctrina del Jainismo se divide en tres partes esenciales que sostienen una serie de creencias elaboradas o una cosmología atestada de órdenes y organizaciones entre las que se encuentran:

Tranteísmo

Para el Jainismo el mundo no tiene un principio, por lo que es eterno. Así mismo, tampoco existe una divinidad personal que haya creado el mundo. Sin embargo, se reúnen una serie de posibles divinidades que son las almas de arjat, quienes han logrado el entendimiento y la comprensión sobre la naturaleza y la existencia del ser, por lo que no nacerán de nuevo ni  caerán en la reencarnación. Aunque si bien es un concepto no aceptado por todos los seguidores del Jainismo, los que lo consideran, se dice que estas divinidades humanas no representan un todo absoluto.

Ateísmo

Esta parte se basa en la existencia del universo sin la intervención de alguna deidad o ser de carácter supremo que da origen a todo. El mundo carece de un gobernador sobrenatural. Para el Jainismo, el universo es producto de las leyes que rige la naturaleza autoimpuesta.

Pananimismo

El universo es un todo que siempre ha existido, en él, cada ser tiene un alma. Esto es aplicado no sólo a los seres humanos, sino también a los animales como mamíferos e insectos, la tierra, los árboles, el viento y todo lo que está dentro de la tierra. El jainismo profesa un profundo respeto por todos los seres que están en el universo, puesto que los considera reflejo del mismo.

Todo lo que está en la realidad es vida, por lo que es principio fundamental la relación de la no violencia, acciones que perjudican a la tierra, el alma de los elementos y todo lo que la pisa. Esto también se ve reflejado en el hábito de consumo alimenticio, puesto que los jainistas mantienen una dieta vegetariana rechazando todo posible daño a otros seres vivos.

Creencias del Jainismo

Los principios del Jainismo sostienen una igualdad de los seres humanos donde se rechaza cualquier tipo de discriminación o diferencia en aspectos como la edad, la religión, el sexo o la raza, puesto que la entidad inmaterial, el alma, es universal para todos los seres vivos que están en la tierra.

La purificación del alma depende de los pensamientos, palabras y acciones del ser, por lo que se establecen una serie de fundamentos esenciales para su práctica, estos son:

Yiva: Este primer fundamento se refiere al alma como elemento que compone todo el cuerpo físico, por lo que no depende de éste para permanecer. El alma es una entidad inmaterial y de carácter eterno que es capaz de proporcionar al ser el conocimiento al que aspira, la conciencia y la percepción de la realidad.

Ajiva: Hace referencia a las entidades que aunque si bien no tienen una naturaleza viva cuentan con una esencia que les permite estar presentes y acompañan al ser humano en todo el proceso en la tierra. Ajiva pueden ser elementos como el espacio y/o el tiempo.

Bandha: Este fundamento guarda una estrecha relación con el karma, ya que se refiere a la yiva o alma, que retiene al ser involucrado en el ciclo de la reencarnación de la que quiere escapar. Bandha busca liberar al ser de todo tipo de atadura o limitante de carácter espiritual y material.

Asrava: En el ciclo de vida terrenal cada ser es capaz de realizar acciones en las que interviene y se involucra el yiva y el ajiva, los cuales son los elementos que dan origen al karma. Este permanece ligado al ser hasta que, en medio de la práctica del Jainismo, alcanza su pureza espiritual liberándose de ellos.

Moksha: Se trata del máximo grado de la liberación espiritual del ser, así como de su alma. Una vez se llega a este momento el alma es libre de todo tipo de apego acerca del cuerpo físico, por lo que alcanza la trascendencia espiritual hacia la eternidad. El alma se libera del karma, así como de las reencarnaciones.

Conductas del seguidor jainista

Aunque si bien el Jainismo carece de una doctrina que se relacione con la existencia y acción de un creador absoluto, su cosmogonía está fundamentada en una serie de aspectos que constituyen la creencia envuelta en los efectos de las leyes de la naturaleza. De ahí que nazcan consideraciones sobre los siguientes aspectos:

No teísta: Como hemos mencionado, en el Jainismo no existe una única deidad, puesto que el mundo es eterno. Las posibles divinidades que se conciben recaen principalmente en la naturaleza.

Para la liberación: Para lograr la liberación del ser y alcanzar la iluminación, es necesario partir de esfuerzos propios relacionados con principios éticos. Esto se aplica no sólo a las acciones que se realizan, sino también hacia lo que se dice. No obstante, para cada persona los principios pueden variar en la práctica dado que se trata de condiciones siempre distintas entre los seres humanos.

Consumo alimenticio: El Jainismo respeta de manera íntegra a todos los seres de la tierra, por lo que la alimentación de los monjes está basada en la ingesta de alimentos vegetarianos, rechazando el consumo de cualquier cuerpo o ser que tenga un sistema nervioso. Los jainistas no consumen nada que haya sufrido de manera cruel para su alimentación.

Práctica de no violencia (ahimsa): El Jainismo sostiene fervientemente la no-violencia, lo que implica no hacer ni infringir ningún tipo de daño de cualquier índole a cualquier ser vivo. Se trata de un principio que no sólo rechaza la muerte de otro ser vivo intencionada, sino también cualquier tipo de acción que perjudique de forma directa o indirectamente al resto de los seres vivos. El Jainismo excluye de sus prácticas los pensamientos que incentiven a hacer daño a otro ser vivo, razón por la que consideran la impureza del alma reflejado en las reencarnaciones y la existencia del karma.

No hurto (asteia): Se defiende la idea de que el ser debe conformarse con todo lo que tiene, por lo que no profesa el deseo por querer obtener las posesiones de otro. Dentro del Jainismo los seguidores deben construir sentimientos como la complacencia y la satisfacción con respecto a todo lo que se ha obtenido sin haber robado o hecho daño a otro. Representa la finalidad de la asunción dentro de la vida ascética para el armonía del alma.

Abstinencia, celibato: La abstinencia completa está dirigida sólo y exclusivamente para los monásticos. En cuanto a la noción acerca del celibato es importante mencionar que reúne aspectos que permiten mantener un control sometido no sólo a los sentidos, sino también a la mente. Este proceso se realizará tanto en el espíritu como en el cuerpo físico. Por otro lado, para el jainismo solo es posible la práctica de la monogamia.

Alcanzar la máxima purificación del alma implica renunciar, también, a todos los placeres mundanos. Esto sostiene la práctica de votos de silencio que le permitan vivir en un tipo de retiro espiritual al creyente.

La meditación: El objetivo de la práctica de la meditación en el Jainismo se basa en llevar el alma del ser hacia un estado en el que pueda gozar de la libertad a todo lo que lo ata en lo mundano. En cuanto al proceso de la meditación, la guía se encuentra dentro de los textos sagrados del Jainismo, la cual está diseñada para facilitar al creyente la práctica de la meditación conduciendo a un espacio libre de apegos y sentimientos negativos.

Sobre lo material: Para el jainismo se debe rechazar cualquier tipo de apego a cosas materiales, sin embargo este desapego también está aplicado a lugares y personas. Según la doctrina del Jainismo, el apego implica tener una atadura a aquella cosa o persona, por lo que no se trata del solo hecho de poseerla, sino de generar una relación mucho más allá. Es por esto que los monjes se ven en la tarea de renunciar a todos aquellos objetos, dejando también atrás los pensamientos de estos elementos y personas, siendo el primer momento para alcanzar la liberación y la iluminación. Dado que ningún objeto es eterno para nosotros, es importante comprender y aceptar que nada nos pertenece realmente y que las cosas están sometidas a un constante cambio.
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Joyas del Jainismo: Dentro de las consideradas “joyas” de la religión se encuentran tres aspectos fundamentales: la correcta visión, el correcto conocimiento y la correcta conducta. Estos tres elementos son los que le permiten al ser conducir su alma hacia la consciencia divina.

Obstáculos para el alma: Aparecen cuatro aspectos que son considerados como obstáculos para lograr en cuanto al alma, estos son el nacimiento acerca del humano, las leyes que rigen el alma del ser, la no violencia dentro de la vida y la práctica en su cotidianidad. Sin embargo, son estos elementos los que librarán al ser del ciclo de la reencarnación.

 

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Otros aspectos generales de las creencias del Jainismo, son:

Todos los seres vivos tienen un alma

El alma es divina potencialmente, por lo que se debe ser respetuoso con todas

Según sus acciones, se determina un alma como demoníaca o divina, dada la creencia en el karma

La iluminación es alcanzada cuando se libera al ser del karma, donde logra la armonía con el infinito, el conocimiento y el poder para comprender el mundo que le rodea

Se rechaza la idea de un protector, destructor o creador del universo

Las almas consideradas malignas deben ser toleradas y no infringir ningún tipo de daño a ellas

Para el jainismo es sumamente importante que el ser se rodee de personas “santas” de las que pueda aprender y estar en armonía

Las posesiones que tenga el ser deben ser limitadas para poder llevar una vida llena de pureza, no sólo para su entorno, sino también para quienes le rodean

Para el Jainismo es prioridad alcanzar efectos positivos del ser en cuanto a sus pensamientos, su manera de expresarse y las acciones que realiza. Esta práctica le permitirá liberarse de las consecuencias del karma.

 

Escrituras sagradas del Jainismo

Luego de la muerte del fundador del Jainismo, Mahavira, por un largo lapso de tiempo el mensaje y sus enseñanzas fueron transmitidas a través de la tradición oral a sus seguidores, sin embargo, son discípulos de Mahavira quienes deciden empezar a reunir sus enseñanzas en el texto llamado “Doce Angas”, el cual contiene una serie de órdenes tablecidas para los seguidores. Este se convierte en el primer texto sagrado de la religión.

Sin embargo, con el paso del tiempo y las prácticas, poco a poco los seguidores del Jainismo empiezan a dividirse en sectas que contienen distintas diferencias en cuanto a sus doctrinas. Esto conlleva a una nueva organización de las escrituras sagradas con las prácticas que empiezan a desarrollarse, sin separarse de los cinco mandamientos para el alma que ha dictado el profeta.

Entre las escrituras más importantes del Jainismo están: Yina-shataka de Yambu Kavi, Yina-shata-panyiká de Shamba Sadhu, Yina-stuti y Yina-iagña-kalpa, de Asha Dhara.

 

Símbolos del Jainismo

jainismo A diferencia de otras creencias, que en pocas ocasiones contienen elementos figurativos de la doctrina, el Jainismo cuenta con un elemento con el que se le suele asociar y que reúne varios de sus principios. Este está compuesto de un escudo en el que yacen algunos  elementos incluidos con particularidades que representan parte importante de las creencias del Jainismo.

Delineado: Principalmente el símbolo o la figura está rodeado en su totalidad de un delineado que hace referencia al Universo, el cual no tiene ni principio ni fin. A su vez, éste está conformado por los infiernos, así como las constelaciones planetarias y el planeta de los hombres, la tierra.

Mano de Hamsa: Otro elemento que se debe evaluar es la mano de hamsa, la cual se usa como un tipo de talismán que le permite al ser protegerse de cualquier tipo de desgracia o mal de ojo, llamado en el mundo árabe.

Esvástica: Teniendo en cuenta que la esvástica es usada mucho antes del nazismo, en las religiones aparece como un elemento que, a partir de sus cuatro puntas señala los cuatro destinos posibles a los que se puede dirigir el alma luego de llegar a una reencarnación, estos son los seres divinos, seres animales, seres humanos y los seres hellish, o seres demoníacos como también son conocidos. Por otro lado, la esvástica también está relacionada con la idea del pananimismo del jainismo en cuanto a la existencia del alma en todos los seres vivos de la naturaleza.

También se reconoce tres partes esenciales que se refieren al conocimiento, la fe y el camino de la rectitud, elementos que deben regir la vida del jainista para lograr purificar su alma y alcanzar la iluminación.

Tres puntos: finalmente, los tres puntos ubicados en forma de arco dentro del símbolo, con uno ubicado en la zona superior, está señalando el Siddha Shila, el cual se trata del último lugar donde se encuentran las almas que han sido liberadas del proceso del karma.

Templos y lugares sagrados para los jainistas

Aunque el Jainismo no basa su doctrina en la existencia de dioses representados en elementos físicos como las estatuas, sí existen varios templos del Jainismo en los que no se busca la grandeza y maravillosidad de las construcciones a diferencia de otro tipo de religiones, sino que se construyen con el fin de tener un espacio de retiro para la práctica de su fe. Dentro de estas prácticas estaban el ayuno, por ejemplo, dirigiéndose al sitio de peregrinación para alcanzar la conciencia divina y deshacerse de la posibilidad del karma y la reencarnación. Es importante mencionar que gran parte de la construcción de los templos del Jainismo, están inspirados en características arquitectónicas de la religión india.

Objetivo: según la doctrina de esta religión, los templos son usados con el fin de rendir culto a los tirthankaras, todos aquellos seres que han alcanzado la liberación y que se consolidan como maestros que inician la construcción del Jainismo, y que han existido siempre.

Es en el siglo II a.C., cuando aparecen los primeros templos jainas, destinados principalmente para actividades como el retiro, pero también el descanso para los ascetas. Aunque si bien el Jainismo tiene una porción de seguidores minoristas, existen varios templos dedicados a la práctica religiosa, especialmente ubicados en la zona norte de la India. Se considera que la construcción de los templos fue contribuida por los seguidores que, gracias a la práctica del principio de la no violencia, empezaron a surgir productivamente en sus negocios y actividades lucrativas de manera próspera, por lo que posteriormente ofrecieron parte de sus riquezas para la construcción de espacios para los ascetas.

Por otro lado, los jainistas no sólo han construido templos en las regiones principales donde se ha asentado la religión desde sus inicios, sino que también han construido templos en otras regiones a las que se han desplazado, como es el caso del primer templo construido fuera de la India en el año 1926.

Entre los templos más importantes del Jainismo, están:

Templo Lal Mandir

Es el templo más antiguo del jainismo, construido en el año 1526. Aunque si bien ha estado sujeto a varias modificaciones, el templo conserva la autenticidad jaina. Está construido con piedra de arenisca de color ojo. También se le llama templo Jain en Delhi.

Templo Sonagiri

Este templo se sitúa en una colina de la India en la zona central. A este lugar año tras año asisten una gran cantidad no solo de fieles, sino también de turistas para subir los 300 escalones que tiene el templo hasta la cima, donde muchos lo hacen sin usar zapatos. Los turistas tienen la oportunidad de maravillarse con la vista que da a otros templos de la zona.

Templo Gomateshwara

Este templo cuenta con la presencia de una estatua monolítica de Gomateshwara. También situado en una colina, figura en él la estatua, atribuida al segundo hijo de Lord Adinatha, quien sería el primer Tirthankara o humano que ha alcanzado la iluminación, de los 24 que se conocen. Cada 12 años se realiza un ritual del jainismo que consiste en un baño de cuajada, leche, mantequilla de búfalo y otros elementos como el azafrán y las monedas de oro como reverencia.

Templo Khajuraho Jain

Es considerado uno de los principales atractivos arquitectónicos de la India, destacado particularmente por las figuras y esculturas eróticas que yacen en la construcción del templo. Su construcción se ubica en 950, sin embargo, se considera que el proceso desde que inició, tardó unos 200 años. Se cree que una comunidad de jainistas primitivos vivió en el templo.

Templo Palitana

Se trata de uno de los templos más importantes para la comunidad jainista, puesto que constituye uno de los espacios sagrados para la peregrinación. Este sería construido durante al menos 900 años en el siglo XI.

Templo Ranakpur

Es uno de los templos más grandes de todas las construcciones jainistas con más de 1444 columnas que lo soportan y que fueron construidas con mármol. Las columnas talladas y los pilares, constituyen un espacio majestuoso para todos los que lo visitan. Aunque si bien no se tiene una fecha clara sobre el año en el que fue construido, muchos estudiosos lo ubican en el siglo XIV y siglo XV.

Templo Dilwara

Otro de los grandes templos de los jainistas es particularmente distinguido por el uso de mármol, siendo uno de los elementos más importantes para la construcción de esta estructura, el cual se encuentra en diferentes partes del templo, como las puertas, los pilares y los tallados. Se atribuye su construcción a la dinastía Chalukya en el siglo XI.

 

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Cuevas del Jainismo

Además de los gigantescos templos que fueron construidos por los jainistas, también aparecen otra serie de lugares sagrados que se construyeron bajo las rocas en forma de cuevas. Uno de los más importantes es de las Cuevas de Ellora, el cual está ubicado en la India llamado también Elapurá, a 30 km del estado federal de Maharashtra. Se considera que las primeras cuevas como templos se empezaron a construir en el siglo I a.C.

Es importante diferenciar los tipos de templos y cuevas dentro de la religión, puesto que, mientras que unos eran usados para la práctica de rituales, meditación y la búsqueda de la iluminación, otros eran usados como residencia para los ascetas.  De ahí que los templos ubicados en cuevas también tuviera estos dos posibles usos. Esto se debe a que la práctica del ascetismo implicaba el desapego de las cosas materiales, lo que representaba no residir dentro de las ciudades sino lejos de ellas y de todos.

El Jainismo, según sus escrituras sagradas, está disponible para toda la humanidad, consolidándose como una doctrina universal en la que se construye una serie de conductas y prácticas que contribuyen a la vida en armonía, como lo son la generosidad, la responsabilidad, la humildad y la tranquilidad del ser de manera individual y dentro de su comunidad. No hay fronteras en cuanto a la enseñanza y quienes la acogen.

Si bien el Jainismo es una creencia minoritaria, lo cierto es que ha alcanzado una gran influencia dadas las prácticas que establece en cuanto al desarrollo del espíritu, las cuales han logrado contribuir a bases de distintas índoles, como el ámbito en la política, la ética, la cultura, la filosofía  y hasta en la economía.