Chamanismo, entre el mundo natural y el mundo espiritual

Chamanismo: ¿qué es, cuál es el papel del chamán y cómo funciona?

 

¿Qué es el Chamanismo?

Es una de las religiones más importantes y más antiguas del mundo, pues reúne una serie de costumbres y credos que se han convertido en tradición para muchos territorios. Así, el chamanismo es uno de los tipos de creencias y prácticas tradicionales que, similares a la religión y corriente del animismo, buscan asegurar la capacidad de generar una cura a los sufrimientos y angustias del ser humano como individuo y como figura en sociedad.

 El chamanismo se encuentra especialmente en Eurasia septentrional, sin embargo, dada su antigüedad y difusión, se ha desplazado a otras partes del mundo como la India antigua, el territorio chino, Asia Central, Irán y se han encontrado rasgos en los indígenas del continente americano.

 Los chamanes, encargados de liderar este conjunto de prácticas, afirman poder lograr eliminar el sufrimiento del ser a partir del contacto con el mundo de los espíritus, así como también mencionan tener poderes que les permiten curarlo, como poder controlar el tiempo, uso de la proyección astral, viaje a otros mundos, interpretar sueños, entre otros. De manera que el chamán toma la posición de intermediario entre el mundo natural y el mundo espiritual.

Historia del Chamanismo

 Aunque si bien se desconoce a ciencia cierta el origen del chamanismo dada su vasta difusión en el continente europeo y luego en otros territorios del mundo, varias investigaciones concluyen en que tuvo su lugar de nacimiento en Siberia por acción de los emigrantes al Nuevo Mundo. Estas precisiones se logran gracias al descubrimiento de pinturas rupestres siberianas que evidencian rituales chamánicos con elementos claves del conjunto religioso. La expansión del chamanismo empezó a evidenciarse en Asia Central y Septentrional, incluyendo territorios de pueblos turco-mongoles, himalayos, árticos y ugrofineses. Sin embargo, expertos aseguran que el chamanismo se extiende hasta llegar a Corea y Japón, dirigiéndose hacia la India, el Tibet, China, Indochina y América.

 Algunos otros expertos han encontrado citas griegas que datan en el siglo V la existencia que narra un chamán nativo griego, además de una serie de tradiciones y cultos que estaban dedicados a Dionisos en el proceso de consolidación de esta religión.

 El término chamán puede evocar varias realidades que incluso pueden contradecirse entre sí. Es así que el término puede usarse para referirse a un tipo de elemento o aspecto de origen ancestral, e incluso a la creación de una cultura de métodos arcaicos. “Chamán” es de origen machú-tungu, en original la palabra tungu de saman (xaman) es derivada del verbo schar que significa “saber”, de manera que el chamán está asociado directamente con el saber, el sabedor, el chamán es un sabio. Su conocimiento implica el uso de los espíritus que a su voluntad, puede incorporar a su cuerpo a través de su poder con el fin de ayudar a quienes sufren como consecuencia de acciones de los espíritus.

 El chamanismo se consolida como un conjunto de elementos que construyen un método ancestral de autoconocimiento, así como también de aprehensión en lo que respecta a la realidad y que no puede limitarse solo a lo que es visible y empírico, sino que contiene también otra serie de percepciones, experiencias y aspectos a los que no se tiene acceso generalmente. Su sistema comprende una serie de técnicas que permiten los viajes espirituales hacia otras dimensiones a través de las cuales se puedan adquirir conocimientos que permitan ponerse en práctica con quién padece el sufrimiento para ser curado.

 

Principios, conceptos y enseñanzas del Chamanismo

 A nivel general el chamanismo se fundamenta en la idea de que el mundo visible, también llamado mundo natural, está dominado por una serie de espíritus o fuerzas que no podemos ver pero que afectan y desencadenan efectos sobre la vida de los seres humanos de este plano. En este sentido, a diferencia de otras religiones que se asocian profundamente con el animismo y que se encuentran dirigidas por miembros de una sociedad, la tradición del chamanismo usa conocimientos y capacidades particulares que le permitan encontrar las respuestas que busca.

Aunque si bien existen muchas variantes del chamanismo alrededor del mundo, existen una serie de elementos que comparten y en las que coinciden desde sus primeros practicantes y sus primeras expansiones, entre las que están fundamentalmente las siguientes:

 

  • El chamán es capaz de establecer comunicación con el mundo de los espíritus
  • Existen los espíritus y estos desempeñan un papel fundamental en la vida del ser humano y en las sociedades de humanos.
  • El chamán puede evocar imágenes de animales que le sirvan de guía de presagios o guías.
  • En el chamanismo, los espíritus pueden ser tanto buenos, como malos.
  • El chamán puede sacar su espíritu de su cuerpo para poder ingresar al mundo sobrenatural.
  • El uso de técnicas para lograr inducir el trance de chamán se genera para incitar éxtasis visionario.

 

El chamán

 Se caracteriza por ser principalmente un guía espiritual y médico que en sus ascensos hacia el cielo y la comunicación con el mundo de los espíritus, permite ubicarse como un mediador también entre el mundo natural. Aunque si bien los chamanes pueden actuar fuera de religiones asentadas, dado que suelen actuar solos según la tradición, también pueden juntarse en asociaciones. Su función se centra principalmente en la mediación y comunicación con los espíritus, entre los cuales están los espíritus muertos.

 Así, el chamán cuenta con las siguientes características:

 

  • Tiene la capacidad de tratar enfermedades que son causados por espíritus malignos.
  • Puede dejar su cuerpo material para ingresar al mundo sobrenaural y en él, buscar las respuestas y el conocimiento que requiere para tratar un sufrimiento del mundo natural y humano.
  • Puede establecer comunicación y conexión con el mundo de los espíritus.
  • Tiene la capacidad de usar técnicas que le permitan inducir el trance con el que incita al éxtasis visionario.
  • También puede evocar imágenes de animales de distintas especies como especie de guías de espíritus, presagios e incluso como portadores y mensajeros de respuestas.

 Por otro lado, en algunas sociedades chamánicas se cree que los poderes de los chamanes son heredados, mientras que en otras culturas se considera que el chamán llega a serlo porque recibe un llamado, por lo cual debe someterse desde el inicio a un proceso de formación y entrenamiento.

De acuerdo a la presencia del chamanismo en distintas culturas, su rol también se ha transformado en ellas, de manera que se habla de tipos de chamanes que usan y emplean diferentes técnicas y ejercen funciones distintas en cada una de ellas. Muestra de ello es el chamán que actúa como un psicopompo en el pueblo Nanal, en donde su papel es conducir las almas de los difuntos a donde corresponda, sea el cielo, la ultratumba o el infierno. También aparecen otros chamanes como los nenets y selkup en otras culturas, aspectos que permiten la diferenciación en la mayoría de los casos por los medios con los que interacciona.

 El chamán desempeña un rol como médico o curandero dentro de la sociedad en la que ejerce, dado que tiene el conocimiento y los poderes necesarios para ello. Sin embargo, puede adquirir una o más entidades familiares que le ayuden en el mundo de los espíritus, sea en forma de plantas medicinales, animales o incluso de chamanes que hayan muerto.

 

Llamada espiritual del chamán

 Si bien se habla de un proceso de iniciación del chamán, también ha sobresalido la creencia de una llamada de los médiums, la cual se explica como una forma de herencia de la labor chamánica que puede pasar de una persona a otra a partir de una serie de procesos extraordinarios entre los que están las visiones de los viajes astrales, entre otros. Bajo esta premisa, el chamán que ha recibido el llamado puede caminar sin un rumbo fijo en el proceso, así como también apartarse de su familia y de los clanes, un aislamiento que lo compromete en su búsqueda hasta encontrarlo.

 En este proceso, el chamán entiende la llamada y comprende la misión que tiene a partir de ese momento en la sociedad, no obstante, antes de ejercer cualquier acción, debe superar una serie de pruebas que le permiten no solo fortalecerlo, sino también conducirlo hacia un espacio de abandono sobre la vida que llevaba hasta el momento, pasando al renacimiento espiritual. Desde el momento de la llamada, el chamán empieza a conocer los secretos y aspectos ocultos de los ritos, así como también tiene un acercamiento hacia el lenguaje espiritual, los nombres y términos de los guías espirituales que tendrá, e incluso, recibe la identificación de una parte de los espíritus malignos del mundo de los espíritus.

 

Herramientas del chamán

 En el curso de sus labores, el chamán requiere de una serie de elementos y objetos simbólicos que le permiten poder llevar a cabo los procesos de curación, así como mejorar su proceso de concentración e inducción al trance. Es importante resaltar que se trata de una serie de herramientas que prevalecen en todas las culturas en las que se practica el chamanismo, siendo objetos frecuentes. Entre ellos se encuentran:

 El altar: generalmente el altar que usan suele ser sencillo, pues consta de un paño que se coloca sobre el suelo o bien una tarima pequeña, también puede usarse una mesa, y sobre él se colocan los demás elementos que se van a usar.

 La máscara: aunque si bien no es un elemento imprescindible, suele usarse por la mayoría de las culturas, dado que la máscara representa un medio de expresión que pone los potenciales internos en evidencia.

 Una pluma: el uso de la pluma tiene que ver con la creencia del aura del ser humano, dado que se considera que tiene una estructura física parecida a ella, por lo que durante los procesos se peinan las fibras áuricas que simboliza el desenredar los problemas y malestares físicos y espirituales que pueda tener el ser humano afectado por los espíritus malignos.

 El péndulo: además de ser uno de los elementos más antiguos vinculados con el chamanismo, también es uno de los más importantes en los procesos de los chamanes, por lo que está presente en las culturas del mundo que lo practican. El péndulo es usado con el fin de establecer comunicación entre el consciente y el subconsciente, de manera que el chamán puede localizar la zona del cuerpo en la que se encuentra instalado el desequilibrio que está provocando la enfermedad en el ser.

Una maraca: a menudo también puede usarse una sonaja, la cual, cuando es agitada sobre el cuerpo de la persona enferma, ejerce una serie de cambios en su sonido, los cuales son interpretados por el chamán a partir del entrenamiento que recibe para darles un significado, proceso en el que puede funcionar similar al péndulo.

 El tambor: este instrumento es uno de los elementos imprescindibles dentro de la tradición chamánica, pues de hecho ha tenido muy pocas variaciones con el paso del tiempo y su adopción dentro de las culturas practicantes. El tambor es el medio que usa el chamán para ponerse en contacto con entes de otros mundos, así como establecer contacto con otros planos de la realidad mediante los cuales puede generar un estado de la mente alterado, proceso que le permite llegar al estado de relajación que le va a facilitar entrar en comunión con su entorno y consigo mismo.

 Las velas: el fuego es uno de los elementos clave del chamanismo, el cual es simbolizado con la vela, por lo que es uno de sus principales instrumentos en el proceso de curación. El fuego le permite al chamán poder tener acceso a un estado de supraconciencia dado que sirve como punto de focalización que llega la concentración y la relajación que necesita para establecer el contacto que busca.

 

Ritos del chamanismo

 Dado que su adopción ha generado una serie de cambios dentro de los ritos chamánicos, es posible identificar una serie de aspectos que no se han modificados, entre ellos encontramos los siguientes:

 1. Una gran parte de los ritos inician con la purificación del chamán, así como también se hará una purificación del paciente y de las personas que acompañen el proceso. Esto se hará con una fumigación, para lo que se usan hierbas sagradas, seguido por un baño ritual o un sistema de vapor.

2. Posteriormente se sigue con el ritual de ofrenda y de propiciación, el cual incluye movimientos rítmicos de baile, seguido del consumo de sustancias con alto valor o moderado valor alucinógeno como el de ayahuasca andino. Sin embargo, este último paso puede diferir entre una cultura y otra.

  • Luego de esto, el chamán realiza un diagnóstico cuando llega a su estado de relajación con ayuda del péndulo, aunque también puede ser reemplazado por el sonajero o la maraca. Con el uso de este elemento, el chamán va evaluando y explorando el cuerpo del enfermo, que permanece acostado sobre una superficie con la palma de la mano izquierda hacia abajo, mientras que su mano derecha agita la maraca sobre su propia mano.
  • Cuando se percibe el primer cambio en el sonido de la maraca, el chamán tendrá que esforzarse por ver desde la visión interna, la zona en la que se ejerció la alteración, pues allí se instala la enfermedad del paciente. El uso del péndulo permite confirmar la existencia de un bloqueo de energía en una zona determinada del cuerpo.
  • En otros casos, el chamán puede valerse de la presión en el brazo para realizar su diagnóstico, aspecto que se asimila dentro de la historia clínica de los médicos convencionales, en el que se examina el brazo con la palma hacia abajo. De esta manera, el chamán formula una pregunta diagnóstica que puede hacerse en voz alta o mentalmente, presiona el brazo y recibe la respuesta. En caso de que el brazo resista a la presión, la respuesta es negativa, mientras que si es positiva, el brazo bajará con mucha facilidad.

Concepción sobre el alma

 En una gran parte de las culturas, el alma se usa para explicar fenómenos que parecen estar relacionados, por lo que aspectos clave como la curación se relacionan con el alma a partir del sistema de creencias de las personas que son lideradas por el chamán, dado que este proceso permite la recuperación del alma cuando ésta padece de alguna enfermedad que debe ser curada.

La enfermedad

 Se cree que las causas que provocan la aparición de las enfermedades se deben al mundo espiritual, dado que son los espíritus maliciosos o la brujería, los que afectan al ser humano, por lo que el chamanismo busca una cura desde el mundo espiritual para contrarrestar sus efectos físicos y espirituales y de esta manera curarlo. Es así que el chamán ingresa en el cuerpo de la persona enferma para enfrentar al espíritu maligno que se encuentra en él y logra curarlo cuando destierra de su cuerpo al espíritu malicioso. Además de esto, chamanes de distintos lugares usan un régimen de hierbas para complementar el tratamiento, por lo que muchos de ellos aprenden sobre el uso de las plantas y de esta manera pueden aprovechar sus efectos y sus propiedades curativas, no obstante, esto sólo podrá hacerlo luego de haber pedido permiso de su espíritu patrón.

 

Los espíritus

 Sin duda uno de los elementos clave del chamanismo es la creencia en los espíritus, los cuales, se cree en distintas culturas, que también pueden explicar fenómenos distintos. Un ejemplo de esto, es la importancia de la narración de historias, lo cual permite entender mejor el sistema de creencias de una persona, así como la capacidad de memorizar textos, canciones, incluso tocar un instrumento, dado que esto sería una señal de su capacidad de lograr el contacto con los espíritus.

 

La brujería

 La creencia en la brujería es otro de los elementos más frecuentes dentro de varias sociedades que practican el chamanismo. Parte de las tradiciones consideran que los chamanes son quienes pueden curar hechos ocasionados por hechiceros que desean hacer daño, aunque otros consideran que los chamanes tienen tal poder de incluso matar, lo que configura la creencia de que los chamanes no solo hacen el bien sino que también pueden hacer daño.

 

Métodos

El proceso del chamán en la transición de conciencia al ingresar al trance, puede implicar el uso de diversos métodos que se emplean de manera absoluta o incluso juntos, entre ellos están actividades como la danza, el canto, escuchar música, tocar instrumentos como el tambor, llevar a cabo del ayuno, realizar vigilias, consumo y uso de plantas potentes como el incienso para alterar el estado de consciencia, el cannabis, la ayahuasca, el pasto dulce, el tabaco, entre muchos otros más.

 Por otro lado, otro aspecto esencial del chamán es su dieta alimenticia, la cual está muy ligada a las costumbres particulares de su tradición, dado que se cumplen restricciones distintas de acuerdo a sus creencias. Una de las dietas más usadas por chamanes y aprendices, es la que se constituye en la ceremonia ayahuasca, que se abstiene de consumir alimentos que contengan tiramina, dado que pueden inducir a crisis hipertensivas cuando son consumidas con inhibidores de monoamino oxidasa que está contenido dentro de los brebajes de ayahuasca.

Música en el chamanismo

La música y las canciones son elementos esenciales dentro del chamanismo y se encuentran relacionadas con sus tradiciones en varias culturas. Algunas de las canciones usadas son usadas como un proceso de imitación de los sonidos de la naturaleza, lo que puede cumplir varias funciones que pueden separarse inicialmente del chamanismo, como por ejemplo la atracción de animales de caza, el entretenimiento, entre otros.

 Es así que la música, como uno de las artes de mayor antigüedad en el mundo, busca conectar al ser humano con su yo espiritual en el que las vibraciones del espíritu busca el camino espiritual para acceder a su dios interno y hacia las entidades espirituales que le proporcionan la sabiduría y la fuerza no solo para sanar sino también para la resolución de conflictos dentro de este plano terrenal.

La existencia y lo que existe  

Para el seguidor del chamanismo, todo lo que existe en el mundo está vinculado a todo. Aunque si bien esta creencia se acerca de algún modo al panteísmo, lo cierto es que para el chamanismo es mucho más sencillo, pero también mucho más profundo, dado que considera que el mundo funciona como una gran red en la que se mantiene todo lo existente y su conocimiento permite poner en contacto cualquier cosa que se crea a nivel energético y a nivel material.

 De esta manera, el chamanismo considera que todo está vivo, desde las piedras, hasta las estrellas, los árboles, los ríos, los animales, etc., los cuales poseen una vibración propia y vital que no solo lo conecta sino que también comparte con todo lo que existe. Además de esta vibración vital, todo lo que existe también contiene una conciencia característica que se separa de la del ser humano aunque puede o no, unirse a ella. En últimas, en el chamanismo existe el alma en todo, y esta puede ser entendida.

Concepción de la realidad

Para el chamanismo, existen partes de la realidad que pueden ser internas, no obstante, aún así pueden afectar las percepciones externas y regularlas de modo que pueden modificar el conocimiento preciso y en esta medida, la realidad externa, produciendo cambios, alteraciones y modificaciones en esta realidad. Para ello, el chamán trabaja con el fin de recuperar y construir la armonía en el entorno en lo que se encuentra y en el ser humano que se encuentra enfermo.

Proceso de iniciación

 El proceso del chamán comprende un camino de aprendizaje, por lo que su papel es determinante y en algunas culturas chamánicas cumple el papel de párroco. Así, un chamán puede ser iniciado generalmente, por una enfermedad grave en el que haya soñado con un trueno o haya sido alcanzado por un relámpago, lo cual le permitirá convertirse en un Heyoca, incluso en cualquier otra circunstancia que lo haya acercado a la muerte.

De acuerdo a las diversas sociedades que han acogido el conjunto de creencias y ritos que propone el chamanismo, se ha llegado a hablar del chamanismo transcultural, término que es creado y desarrollado por Michael Harner para denominar una práctica que no se liga directamente a ningún grupo cultural en particular, así como tampoco a perspectivas o tradiciones específicas. En este sentido, el chamanismo transcultural también conocido como “core”-chamanismo, reúne un conjunto de aspectos comunes y universales de la corriente del chamanismo entre los que se encuentran creencias básicas de este, como el poder viajar a otros mundos, así como también la interacción con espíritus en el mundo de los espíritus, lo cual permite aumentar los conocimientos y la sabiduría para lograr terminar con el sufrimiento y curar al ser humano en cuestión, afectado por los espíritus malignos.

El chamanismo y en el trance del chamán, se crea un viaje que permite, de forma segura, el descubrimiento y el acceso a otras realidades, situadas en el mundo espiritual, en el que es posible no solo ponerse en contacto con las entidades espirituales, sino también obtener beneficios de ellas a través de los espíritus guías, los maestros, animales de poder y protectores. En este sentido, el chamanismo transcultural desea ampliar la conciencia desde técnicas del chamanismo clásicas que se abstienen del uso de drogas, dado que se enfoca en la utilización de elementos como el sonido y la música, resaltando la importancia del sonido repetitivo del tambor.

 

Sitios sagrados del chamanismo

 Se trata de una serie de elementos geográficos que son considerados como lugares especiales para la transición de los viajes chamánicos, razón por la que se consideran como lugares sagrados que toman vital importancia en sus prácticas, entre ellos están:

El árbol sagrado

Su ubicación consolida uno de los sitios sagrados más importantes del chamanismo. El árbol más famoso es el Yggdrasil, conocido como el “fresno del universo” o “el árbol de la vida”, propio de la mitología nórdica, no obstante, se sabe que todas las culturas practicantes del chamanismo cuentan con su propio árbol sagrado. Usualmente para ello aparecen árboles como manzanos, robles, cipreses y laureles.

La cueva

La ubicación y uso de las cuevas representa para el chamanismo el espacio perfecto, dado que se considera como la representación más pura de la conexión entre el regreso al útero, con el elemento tierra y la conexión con los ancestros. Si nos remitimos a los primeros seres humanos y sus hábitos, la cueva representa un espacio fundamental, pues ha sido el refugio para muchas de estas comunidades, así como el lugar de culto donde han sido encontradas varias representaciones que dan muestra de la conexión del hombre con el entorno que le rodea en su cotidianidad, pues dejan evidencia en las paredes de las vivencias de estas primeras comunidades.

La escalera

Si bien puede sonar un poco raro, lo cierto es que la escalera comprende uno de los sitios de transición más importante dentro del chamanismo, especialmente las que tienen en forma de caracol que pueden ser curiosas para aquel interesado en iniciarse en el chamanismo, pues es precisamente la forma de esta escalera la que simboliza la transición hacia otro espacio. Las escaleras no necesariamente deben “llevar” a un sitio en específico, pues su construcción toma un valor simbólico de conexión con el inframundo.

El puente y el pozo

 Similar a la representación de la escalera, el puente también toma un sentido de transición, no obstante, se toma porque cruza una corriente de agua, de manera que representa esta conexión como elemento que es capaz de conectar realidades. Así mismo, toma un gran valor como elementos que permiten superar caminos estrechos o con dificultad, uniendo así los dos mundos donde el agua simboliza la separación de las realidades desde las fronteras.

Siguiendo con la conexión con elemento agua, el pozo también toma un gran significado en el chamanismo, aún si es un pozo elaborado por seres humanos o natural, por lo que se relaciona directamente con los ritos de la adivinación, así como a las curaciones milagrosas e incluso con las leyendas de la inmortalidad.

El lago y el río

Los lagos son también uno de los espacios sagrados de este conjunto de creencias dado que se toma como una especie de puerta que da acceso al otro mundo. También en ellos aparecen una gran variedad de mitos y leyendas que incluyen animales extraños, los cuales habitan dentro de sus aguas, de manera que representan uno de los principales centros de culto, pero también de peregrinación. Ejemplo de ello es el Lago Titicaca, el que mayor altitud tiene en todo el mundo, cuyas aguas son las más dulces en las que contiene leyendas muy importantes.

 Así mismo, otra de las corrientes de agua, los ríos, también representan uno de los espacios más importantes del chamanismo, pues el río como dador de vida es también considerado como una vía de acceso hacia el otro mundo.

La montaña

Por otro lado, las montañas en el chamanismo son la representación de la vía de acceso natural hacia la morada de los dioses que se encuentran el más allá. Si bien una gran parte de las culturas muestran un profundo respeto por las montañas, en el chamanismo también se las venera y se les teme en igual medida. Ascender a las montañas es poder estar mucho más cerca de los dioses. Adicional a ello, las montañas representan el acceso a lugares secretos que pueden tener tesoros, siendo las únicas construcciones que pueden acercar al ser humano al cielo.

El chamanismo sobrevive hoy en el mundo, especialmente en los pueblos indígenas donde su valor prevalece y sus creencias están muy ligadas a las prácticas de su vida diaria. Así mismo, la práctica de las creencias que reúne el chamanismo vive mayormente en zonas rurales, como las selvas, los desiertos, las tundras y otros espacios, incluyendo también las áreas urbanas, pues se ha encontrado en pueblos, suburbios, ciudades y aldeas, extendido especialmente en el continente americano.