Animismo, el ser humano y la creación

Animismo: ¿qué es, cuáles son sus creencias y principios religiosos?

¿Qué es el animismo?

Cuando se habla de animismo se debe tener en cuenta que este concepto engloba una gran variedad de creencias en las que incluye desde objetos de uso cotidiano, especiales y particulares, hasta elementos que hacen parte de la naturaleza, como animales, ríos, rocas, plantas, árboles, entre otros. Este conjunto de elementos se caracteriza porque en el animismo, cada uno de ellos está dotado de un tipo de consciencia propia o alma.

Es así que el animismo es una religión primitiva en la que sus seguidores, llamados animistas, consideran que cada una de las ánimas es a la vez un espíritu que es capaz de bien producir el bien o el mal. Este debe ser adorado pero a la vez temido. Dada la antigüedad de su existencia, esta religión ha deificado a una gran variedad de elementos a través de prácticas como la magia, los encantamientos, los hechizos, los amuletos, las supersticiones y todo tipo de formas que se consideren medios para la protección ante los espíritus negativos con los espíritus positivos o buenos.

Origen del animismo en la historia

Si bien se trata de una religión primitiva, se han rastreado sus orígenes en el continente africano, específicamente en el sur del Sáhara, aunque también se datan otros lugares como el Oceanía, Australia, centro y sudeste de Asia y en general en el continente americano. Otro aspecto que da cuenta de su desarrollo en las distintas regiones es la arqueología y la antropología, disciplinas clave que han permitido encontrar evidencias dentro de las culturas indígenas.

El término de animismo es otorgado por Edward Burnett Tylor, un antropólogo que en el año 1871 denomina el conjunto de creencias para dar forma a una teoría de la religión, la cual aparece dentro de su libro Cultura Primitiva.

En el territorio africano se considera que el animismo tiene la versión más compleja, dado que incluye una serie de aspectos entre los que resalta el concepto de magara, que hace referencia a “fuerza vital universal” y que permite la conexión de los seres animados, proceso que constituye una de las creencias fundamentales de este conjunto religioso.

Creencias y principios del animismo

El principio del animismo a nivel general puede definirse como la creencia en la existencia de un alma o fuerza vital sustancial que se encuentra en los seres animados y la cual permite la relación y conexión del mundo de los vivos con el mundo de los muertos, aspecto que evidencia el reconocimiento de la existencia de varios dioses con los que es posible interactuar. Así, aparecen las siguientes creencias:

El ser y la creación

Una de las principales características del animismo, es la relación que tiene el ser humano con todos los elementos que hacen parte de la creación, de manera que todos los aspectos que pertenecen al mundo tangible son atribuidos con aspectos de gran espíritu que se encuentran interconectados de forma espiritual, razón por la que se concibe todo como una sola familia.

Partiendo de esta relación directa del ser con la creación, grupos indígenas consideran que la tierra es su madre, así como también han optado por ser guardianes de ella. Objetos que se consideran inanimados por otras creencias, en el animismo toman un papel fundamental dentro de la creación y son personificados como seres que tienen vida, como lo son las montañas, las rocas, los cuerpos de agua (ríos, mares, océanos), los árboles, las plantas, entre otros.

Vida después de la muerte

Una de las características en las que coincide el conjunto de creencias animistas es la creencia de que existe el alma, y que ésta sobrevive cuando el cuerpo muere. Así, se considera que el alma va a un espacio tranquilo en el que puede encontrar actividades y alimentos abundantes para su estadía. Sin embargo, otras creencias, como es el caso de los Navajo, una nación estadounidense, consideran que el alma no se va de la Tierra sino que permanece en ella con la figura de fantasma y que, puede o no ser malvada. Ante esta creencia aparece una tercera posición que busca la combinación de las dos anteriores, en la que afirman que el alma escapa del plano terrenal y que, no debe alejarse, pues ello implicaría que vagara sin rumbo en forma de fantasma.

Para garantizar la relación y conexión entre los dos mundos, es necesario realizar funerales de duelo y la adoración a los ancestros. Sin embargo, algunas creencias animistas no realizan rituales por personas particulares, sino que los realizan en veneración a los sacerdotes o líderes religiosos, o los chamanes, dado que los consideran como poseedores de poderes de carácter espiritual que están en un grado superior en relación con la experiencia humana general.

La reducción de cabezas fue una práctica que se realizó sobre todo el América del Sur derivada de la creencia animista que sostenía que el alma del enemigo debe encerrarse, pues si no, escaparía de su cráneo, por lo que el enemigo transmigraría al útero de la hembra de un animal depredador, ser desde el cual podría volver a nacer para cometer su venganza.

La importancia de los sueños y las alucinaciones

En algunos pueblos los sueños son muy importantes, razón por la que a menudo se explican como especies de viajes y experiencias que vive el durmiente, los cuales pueden ser tanto de personas, como de animales y objetos del entorno. En cuanto a las alucinaciones, estas ayudan a fortalecer la interpretación de los sueños. En el momento en el que el ser despierta para dar razón de las visitas que realizó las conclusiones suelen estar relacionadas con que no es precisamente el cuerpo el que viaja.

Un aspecto importante del fenómeno de los sueños tiene que ver con que toma gran importancia en el desarrollo prehistórico del conjunto de creencias, razón por la que empieza a expandirse de tal forma que llega a consolidarse como una filosofía de la naturaleza en relación con la realidad.

Los objetos inanimados

Si bien parte de las culturas consideran la existencia de un alma en objetos inanimados, existen otras que no distinguen los objetos animados de los objetos inanimados. En este sentido, aspectos como los fenómenos naturales, las condiciones de la geografía, los objetos de uso cotidiano y aquellos elementos manufacturados pueden o no tener almas.

Un ejemplo de este sistema de creencias del animismo es China, norte de Europa y Grecia antigua, dado que consideraban que el espíritu del agua es la figura con forma de un toro. De manera que el monstruo del agua puede cobrar la forma de otro ser, como el de la serpiente, que suele ser el más usado. Sin embargo, es necesario resaltar que no se trata de forma estricta de un espíritu de agua. Para complementar esta posición, el sincretismo se manifiesta a través de esta posición del sistema animista, de forma que puede cambiar el espíritu inmanente por el de un dios local que esté vigente.

La concepción de la muerte

Muchas culturas establecen varias posiciones en relación con su concepción de la muerte. Por un lado, en varias partes del mundo del animismo el cuerpo humano es el contenedor del alma. Por ejemplo, en la Isla de Nías, se concibe en cuatro formas: la primera y la segunda son la sombra y la inteligencia, las cuales se mueren cuando el cuerpo muere, mientras que la tercera y la cuarta son el espíritu tutelar y el espíritu que está dentro de la cabeza.

Algunas otras agrupaciones afirman que el fantasma de una persona que ha muerto pasa frecuentemente por el lugar en el que el ser ha muerto o incluso el sitio en el que fue enterrado el cuerpo, como lo cree parte del animismo europeo. Otras culturas ubican moradas distintas a las almas de acuerdo a la multiplicidad que existe, de manera que consideran que existen varias almas en el ser humano. Una de ellas se queda en el cadáver, otra dentro del pueblo, la tercera se difunde con el aire y la cuarta se dirige a la tierra de las almas.

Supervivencia del muerto

Basados en esta creencia, los distintos pueblos que practican el animismo han realizado una serie de actividades entre las que incluyen la ofrenda de alimentos, así como encender fuegos para proporcionar calor en la tumba, entre otros. Esto se realiza como forma de amistad o piedad filial con el ser que ha fallecido luego de un acto de culto en relación con el valor de los antepasados. Algunos otros también ofrendan un derramamiento de sangre sobre la tumba bajo la creencia de que esta evoluciona luego de un sistema de sacrificios.

De acuerdo a esto, incluso donde el antepasado no es concebido, se realizan estas prácticas con la intención de ofrecer consuelo al ser que ha fallecido dentro de la vida futura, la cual a menudo también es proporcionada a través del sacrificio de esclavos, sacrificio de animales, sacrificio de esposas, entre otros. Eso se realiza de forma sucesiva hasta que los objetos se queman en la tumba o cuando llegue la ruptura, pero no acaba con el pago del pasaje proporcionado al alma para llegar a la tierra de los muertos.

Se considera que el alma puede volver, si lo desea, para vengarse por su muerte a través de procesos que permitan dar con el responsable de su muerte o incluso, vengarse de forma directa sobre él. Esto coincide con la creencia de que los espíritus malignos son los seres que sufrieron una muerte violenta, por lo que también ponen en situación de peligro las vidas de quienes están relacionados con su situación. Para contrarrestar esto, muchos creyentes acuden a medios religiosos que les permitan protegerse de los peligros del espíritu maligno.

Acciones sagradas

Existen varias prácticas y actividades que se consideran como sagradas entre las que están los sacrificios de animales o plantas con fines de adoración a las deidades. En este sentido, se suman los ritos sagrados dirigidos por los chamanes o sacerdotes.

Por otro lado, otras acciones sagradas son los presagios, de los cuales proviene la costumbre de que se diga “¡Salud!” cuando una persona estornuda, pues se cree que así se logra impedir que los espíritus salgan y vayan dentro de una persona considerada vulnerable que esté cerca. Otras acciones que tienen gran relevancia dentro del animismo, tienen que ver con las acciones como las señales en el cielo e incluso con animales, por ejemplo el cruce de un gato negro que augura mala suerte, entre otras acciones capaces de predecir el futuro o el destino del ser humano.

Figuras y personas sagradas del animismo

Existen personas que son consideradas como sagradas dentro de esta práctica religiosa que cobija una gran variedad de sistemas de culto, tradiciones, ritos y culturas. Entre las figuras más importantes, están:

-Brujas: son consideradas unas de las personas sagradas más importantes, dado que a través de sus poderes pueden o bien usarlos para generar el bien, o bien para generar el mal, por lo que sus poderes son especialmente requeridos por comunidades que desean protegerse de sus enemigos, así como también establecer comunicación con los espíritus de sus antepasados y con los dioses. No obstante, en algunos sitios las brujas son muy temidas, pues se tiene la creencia que además de realizar hechizos, pueden matar a distancia, dominan a los demonios y pueden recorrer grandes distancias en tiempos sustancialmente cortos, así como causar enfermedades y generar males en el cuerpo.

Chamán: también llamados hechiceros, son sagrados dado que tienen la facultad de curar enfermedades en los seres humanos. A menudo los chamanes son los que dirigen los rituales, así como vigilan los sacrificios e incluso, actúan como escoltas de las almas en su viaje al más allá. Dentro de sus poderes, según el animismo, los chamanes pueden dejar por momentos su cuerpo para observar situaciones y hechos a la distancia.

Subhumanos: se trata de una especie de duendes que son también conocidos como “espíritus del agua”. Se conocen también como Leprechaun, un ser dual de la naturaleza que combina lo material y lo espiritual del género masculino. Son criaturas que toman la figura de hombres viejos que realizan travesuras a las personas, fabrican zapatos y custodian las vasijas de barro que contienen tesoros enterrados en época de guerra.

La enfermedad

En el animismo la enfermedad es vista como la ausencia del alma en el cuerpo y en algunas ocasiones, para ello, se realizan acciones que permitan tomar medidas a través de las cuales el ser pueda atraer de nuevo el alma errante.

En regiones como China, la tradición sugiere que cuando una persona está cerca de morir por una enfermedad, el alma abandona el cuerpo físico, por lo que el paciente es sometido a un largo poste de bambú en el que su abrigo se ubica allí mientras que el sacerdote pone en práctica sus poderes y técnicas para devolver el espíritu de nuevo al abrigo, a menudo usa conjuros para ello. En caso de que el bambú gire en las manos de la persona, es señal de que el alma regresó al ser.

Concepción del futuro

Dentro del animismo el ser desea conocer el futuro en función de conocer las intenciones de los poderes espirituales, pero también las disposiciones de éstos, proceso que realiza desde la práctica de rituales y técnicas por personas sagradas. Este conocimiento sobre el futuro se alcanza con la lectura e interpretación de agüeros presentes en varios aspectos y situaciones, como lo son el vuelo de los pájaros y aves, el sonido de los truenos, la alineación de los planetas y de las estrellas, aparición de cometas, accidentes, muertes repentinas, interpretación de los sueños, las visiones, entre otros. También es muy importante el horóscopo. El interés fundamental del ser en el animismo es el conocimiento de la vida futura o incluso, la continuación de la vida después de la muerte.

Características generales de las creencias animistas:

  • Los animistas consideran que la vida de sus ancestros sigue incluso después de su muerte. 
  • Los seres humanos vivos tienen la capacidad de interactuar de forma directa con los espíritus de los seres que han muerto. 
  • Los animistas suelen realizar ofrendas que comprenden una gran variedad de prácticas y sacrificios expiatorios. 
  • El alma tiene la capacidad de abandonar el cuerpo del ser durante el momento del sueño o  incluso en procesos de trance. 
  • El animista reconoce que existe una gran variedad de dioses existentes, así como también existe una gran variedad de espíritus.
  • Dentro de este conjunto de creencias se mezclan conceptos como el presente y el pasado, el individuo y la comunidad, el objeto y el símbolo.
  • Los animistas creen en los procesos de mediación de los chamanes o brujos que toman el rol de intermediarios, pues son considerados como personas sagradas.

Ritos contemporáneos y tradicionales

Ritos de iniciación

Los ritos de iniciación se realizan con el fin de generar acceso a un ser hacia el conocimiento secreto o bien el ingreso a un tipo de enseñanza esotérica, por lo que implica el uso de una serie de actos simbólicos a través de los cuales se representan aspectos como el renacimiento en un estado nuevo, la muerte, la continuación de la vida, etc. Se cree que en la prehistoria los chamanes eran los encargados de dirigir los ritos de iniciación, para lo cual la practicaban con una persona en ingreso a sus secretos. Una de las prácticas iniciales de las que se tiene conocimiento son los ritos de iniciación en la selva amazónica, donde los jóvenes debían consumir bebidas alucinógenas dentro de la espesura de la selva. Otras prácticas de iniciación incluían la caza de animales en solitario.

Ritos en grupo

En la práctica de rituales, a menudo toman situaciones específicas dentro del desarrollo de la vida del ser humano, entre los que está: el nacimiento, el nombramiento del ser, la etapa de la pubertad y desarrollo, el matrimonio y la muerte. También se realizan rituales acerca del inicio y de la historia sagrada en varias regiones, los cuales se realizan con el fin de crear un vínculo y relación con los seres humanos, lo espiritual y la naturaleza. 

En algunas prácticas en grupo también se realizan peregrinaciones dirigidas hacia lugares sagrados que generalmente son comunales. Otra práctica que incluye la participación de varias personas son los sacrificios no humanos que se realizan con fines de adoración a los dioses. 

Ritos de forma individual

La principal característica de los rituales que se realizan de forma individual están relacionados con la búsqueda de espíritus que sean guías o también orientadas hacia visiones de carácter personal. Estos rituales a menudo realizan prácticas como la recolección de alimentos, la caza de animales y la ofrenda de animales, plantas y otros elementos los cuales contribuyen a pedir perdón hacia las deidades.

Sitios sagrados: el árbol Haití 

En el animismo hay una gran variedad de sitios fundamentales, pues son lugares en los que se concentra el poder sagrado y los cuales, también se convierten en espacios de adoración en los cuales el ser puede tener comunión con el mundo espiritual. Un ejemplo de esto es el árbol sagrado de Haití, espacio de reunión de brujos animistas que, se cree, firmaron un pacto con el diablo hace más de 200 años. Esto se debió a que rechazaron las oraciones que realizaban los pastores cristianos en el lugar, por lo que ordenaron a los espíritus que los alejaran del árbol.

En la actualidad el animismo sigue siendo una de las prácticas religiosas más fuertes en el mundo y de hecho, goza de una gran popularidad por estos tiempos en una gran cantidad de regiones del mundo, ya que su conjunto de creencias son primitivas. Otro aspecto que ha facilitado su difusión, tiene que ver con la creencia de la existencia del alma, lo cual representa uno de los principales elementos más presentes dentro de las culturas en el mundo y en su desarrollo a lo largo de la historia. Y no podemos dejar de lado la forma en la que el animismo relaciona el ser con todo lo que le rodea, creando un pensamiento de vínculo e interacción con todo lo que existe en la naturaleza.