Estoicismo ¿Qué es, surgimiento, profeta? y más

Estoicismo: ¿qué es y cómo surge esta escuela?

 

¿Qué es el Estoicismo? Es una escuela filosófica que surge del Helenismo, cuya base reposa en la idea de la necesidad de ejercer un control y dominio de las pasiones, los objetos y los hechos, dado que se consideran elementos que perturban la vida. Estos hechos actúan sobre la valentía y sobre la razón de relación personal. En general, en el Estoicismo predomina la idea de alcanzar la felicidad, pero también la sabiduría a partir del abandono y rechazo hacia los bienes materiales.

Es importante resaltar que el Estoicismo ha tenido una fuerte influencia debido especialmente a su carácter alejado de lo fantasioso y su aspecto práctico basado en su transparencia, la cual permaneció a lo largo de la época renacentista. Esta escuela de filosofía y religión, divide su doctrina sobre tres ejes principales: la lógica, la física y la moral, elementos que explicaremos a detalle más adelante.

 

Estoicismo

 

Origen del Estoicismo

El Estoicismo nace dentro del período helenístico, el cual tiene sus inicios con la muerte de Alejandro Magno hacia el año 323 a.C, y culmina con el fin de la República Romana hacia el año 31 a.C. Fue fundado por Zenón de Citio, conocido también como Zenón, el cual tiene un fuerte vínculo con la filosofía socrática, especialmente inclinado hacia la escuela cínica y la escuela megárica. Sin embargo, aunque muestra preferencia por el cinismo, más adelante lo rechaza debido a las numerosas exageraciones en las que caía la corriente, dado que consideraba que no proporcionaba una figura de vida apropiado.

Zenón continúa su camino y empieza a estudiar filósofos de las escuelas megárica, platónica y aristotélica, no obstante, ninguna de ellas satisfacía las necesidades e ideas que se planteaba, por lo que es justamente en este momento en el que Zenón decide crear su propia escuela, la cual va a mezclar una gran variedad de aspectos de los cínicos. Por mucho tiempo se analizó una posible influencia de las ideas de Zenón con la de las doctrinas semíticas, entre las que oscila el judaísmo y en general, las filosofías de Oriente Medio, por lo que aparece el cristianismo. Esta relación partía de elementos esenciales planteados por el filósofo entorno a la cosmología y la ética.

Más rápido de lo que se creía, Zenón atrajo a numerosos seguidores que, pese a la muerte del fundador, empiezan a expandir la filosofía que había planteado.

 

Períodos del Estoicismo

El surgimiento y desarrollo del estoicismo estuvo dividido en tres etapas fundamentales por las que pasó para lograr, finalmente, que se prolongara la filosofía de Zenón, organizados de la siguiente manera:

Primera período

Se enfocó en un desarrollo dogmático, siendo una tendencia que iba esencialmente contra el epicureísmo, otra de las grandes ramas del Helenismo. Se caracterizó principalmente porque en este momento era muy similar al cinismo, basado en un criterio doctrinal ético que se complementa con la filosofía de Heráclito, aunque también incluye varios elementos aristotélicos. La figura de Crisipo es la que fundamenta esta primera etapa del estoicismo.

Segundo período

Surge con la influencia de Diógenes de Babilonia. Este período también es conocido como el Estoicismo Medio, donde se gestan una serie de cambios debido esencialmente al agotamiento que producen las constantes luchas. Estos enfrentamientos alcanzan el punto de generar que los estoicos silencien sus lógicas, principios y tesis dogmático ante los métodos de Crisipo. Es así como empiezan a dirigirse hacia el campo de la ética.

Tercer período

Fue conocida también como la época del Imperio Romano, siendo este el espacio en el que se desarrolló. La tercera y última etapa por la que pasa el estoicismo, estuvo marcada por el logro de los estoicos al implementar el uso de una gran variedad de recursos materiales provenientes de varios filósofos de la antigüedad. Es así que en el ámbito de la física, toman el hilemorfismo aristotélico, en la teología compilan pruebas y datos procedentes de los filósofos Aristóteles y Platón, y finalmente para la ética, empiezan a prolongar las ideas y la actitud de los cínicos, escuela que tendrá una gran influencia en el desarrollo de la escuela estoica.

 

ramas del estoicismo

 

Fundador del Estoicismo: Zenón de Citio

Zenón de Citio (336 a.C. a 264 a.C.), también conocido como el “Estoico” es el fundador de esta filosofía y forma religiosa. Nace en Citio, Chipre, que para entonces era una de las colonias griegas. Zenón se dedica especialmente a la filosofía con la fundación de la escuela estoica, la cual nace en el año 300 a.C., en Atenas.

Si bien pasa muchos años de su vida dedicado a ser comerciante como también lo fue su padre, Zenón fue discípulo de Crates de Tebas, filósofo discípulo de Diógenes y seguidor de la escuela cínica, también de Polemón, filósofo platónico, y de Estilpón de Megara, discípulo de Diógenes y el representante de la escuela megárica, la cual se oponía a la teoría platónica cuestionando la imitación entre el ser y la realidad sensible.

Zenón empieza a dar lecciones en público en Atenas, en el “pórtico pintado”, espacio del que toma el nombre que a los 45 años le daría a su escuela filosófica. Junto a sus discípulos, especialmente con Crispo y Cleantes, conforman los tres miembros principales dentro de lo que fue el primer período del Estoicismo. En este proceso, Zenón decide subdividir su filosofía en los tres ejes centrales que constituyen su filosofía y que veremos con detalle más adelante, se trata de: la ética, la lógica y la física.

Entre las principales características de la enseñanza y lecciones que se tienen de Zenón, resalta el impulso de sus seguidores para dominar la retórica, así como también no tenía problema con la condición social de quienes recibían sus clases. Tal fue la popularidad y crecimiento de la escuela estoica de Zenón que mantiene relaciones amistosas con el rey Antígono II Gónatas de Macedonia, por lo que tendrá acceso a los banquetes reales, no obstante, Zenón mantiene sus ideas claras sobre el rechazo a los placeres, por lo que estas actividades no modifican sus enseñanzas.

Mucho se ha dicho sobre la búsqueda constante de Zenón y la preferencia por llevar una vida tranquila, aún si era lejos de su patria, pues donde estuviese se dedicaría a impartir sus lecciones.

 

Filosofía de Zenón

Es precisamente en Atenas, donde además, de fundar la escuela, toma camino su desarrollo intelectual, pues empieza a establecer, a partir de la influencia de los filósofos cínicos, la base de la moral. De esta manera, Zenón establece que el bien racional solo se adquiere a través de una vida virtuosa, lo que implica estar en consonancia con la naturaleza. Esta filosofía crece exponencialmente durante la época helenística y el periodo del Imperio de Roma. El pensamiento de Zenón va a evidenciar varios elementos tomados de Aristóteles y de Heráclito, de la escuela cínica de Platón.

Aunque si bien la filosofía de Zenón se caracteriza por la influencia que recibe de la escuela de Crates de Tebas, filósofo cínico, va a cuestionar sus principios desde el estudio de la física y la lógica. Es así que estos dos procesos constituyen la base de la filosofía de Zenón, dado que son los dos procedimientos necesarios que permiten alcanzar la virtud y que, incluso, pueden ser virtudes en sí mismas: mientras que la lógica es la virtud de saber o identificar las percepciones que se deben o no asentir, la física es la virtud de saber y usar las acciones correctas acorde a la Naturaleza

Si bien son estas dos disciplinas cruciales dentro de la filosofía del Estoicismo, hay un tercer principio: la ética. La ética es clave para comprender la filosofía y así mismo, conocer el camino para llegar a ser sabio.

A continuación explicamos detenidamente los tres ejes de Zenón en el Estoicismo:

La lógica: teoría del conocimiento y la ciencia (incluye la retórica y la dialéctica)

Según Zenón, ideas que van contra la canónica de la escuela de Epicuro, la lógica afirma que cada conocimiento es adquirido a través de los sentidos, por lo que no hay espacio para la producción de ideas innatas. Sin embargo, una vez el ser humano alcanza los conocimientos, es posible que perciba conceptos comunes, los llamados conceptos morales universales. Es así que dentro del pensamiento estoico, el conocimiento lógico no se desarrolla de forma innata, sino que, que son comunes entre todos los individuos.

En otras palabras, son los sentidos del ser humano los que le permiten percibir los conocimientos universales, no obstante, aparece el poder de la intuición que permite verlos a través de procesos específicos y no como si fuese un tipo de intuición divina.

La física: disciplina sobre el mundo y sobre las cosas

Una de las características principales de este elemento o disciplina en particular, es la similitud que tiene con la física planteada por Heráclito. No obstante, Zenón implanta en la física de su filosofía, elementos procedentes del pensamiento platónico.  De esta forma, la física en el Estoicismo, es un principio rector que tiene forma de fuego y que hace parte de todas las cosas que están en el universo, incluso está también en aquellas no tangibles.

Nada puede escapar del destino universal dentro de la física de Zenón, por lo que todo está sujeto a las leyes divinas, las cuales obedece inevitablemente. Llegados al final del proceso, el elemento divino de fuego va a separarse para volver a unirse, un proceso cíclico que no tiene fin, un proceso eterno.

Aunque si bien la naturaleza es completamente racional (physis), no ordena ni dictamina las mismas formas para todos los seres que hacen parte de ella, de manera que se establecen las siguientes categorías:

Seres humanos: nacen con un alma, sin embargo, cuando llegan a un cierto nivel de madurez, pueden, a través del uso de la “fantasía”, admitir o abandonar impresiones que se desprenden de las cosas que se fijan en el alma, como lo son los conceptos universales.

Animales: los animales son concebidos como seres irracionales, los cuales aún así, tienen un alma sensible que aunque le permite percibir el mundo y la naturaleza, no le permite conocerla o saber de ella.

Plantas: en las plantas, aplica la física a partir de la concepción de que las plantas tienen un tipo de alma vegetal.

La ética: ciencia aplicada a las conductas

Esta disciplina dentro de la filosofía del Estoicismo está señalada como la recompensa de la doctrina del pórtico”. En este sentido, y teniendo en cuenta la física de Zenón, el ser humano conforma una parte que carece de libertad de ser del fuego, sin embargo, los seguidores del Estoicismo señalan que se debe otorgar un sentido con respecto a la libertad de cada individuo. Esta esta la razón por la cual los estoicos muestran una preferencia por la libertad que acepta la voluntad del ser divino en cualquier momento, la cual es capaz de combatir las pasiones.

Es decir, para el pensamiento estoico, aspectos como la razón, la libertad, la divinidad, la felicidad y la naturaleza, son elementos que no se pueden separar y que hacen parte de concepciones comunes. Por su parte, la razón prepara conductas individuales en las que aparece un dominio sobre las pasiones e instintos, un tipo de sometimiento y obediencia a la razón, la cual aplica en ambientes sociales y políticos.

Otro aspecto que es fundamental señalar dentro de la ética estoica, tiene que ver con que es una ética intelectualista, también conocida como la ética racionalista, pues le permite al ser humano comprender el reglamento general. Así, la física se enfoca en la descripción de la divinidad que hace parte de la materia, mientras que la ética nos dispone y pone conforme a la voluntad de la divinidad, lo que requiere una resistencia y oposición frente a los sentimientos dañinos. Las enseñanzas de Zenón desean dotar a los seres humanos de las herramientas necesarias que les permitan poder combatir los conflictos propios que se desarrollan en el curso de la vida.

 

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Principios y elementos del Estoicismo

Las bases de la doctrina del Estoicismo están construidas sobre las escrituras de Zenón, de las cuales se tiene muy poca información en la actualidad, aunque se reconoce su autoría en un gran número de obras, entre las que están De los universales; Argumentos dialécticos y De las pasiones y De la vida conforme a la naturaleza, entre muchos otros más.

Una vez muere Zenón, sus otros dos compañeros de liderazgo, toman la dirección de la escuela estoica, Crisipo y Cleantes. Sin embargo, la continuación de la escuela y sus enseñanzas está especialmente atribuida a Crisipo, quien dirige a partir de la año 232 a.C., hasta el día de su muerte en el año 208 a.C. Crisipo se encarga de establecer los principios base de la escuela, claves para su continuación, así como también perfecciona las investigaciones de carácter lógico que se habían desarrollado y se dedica a sistematizar las enseñanzas del fundador principal del estoicismo religioso, Zenón.

La pérdida de documentos ha hecho difícil la tarea de discernir las partes de los textos en Crisipo, Zenón y Cleantes, pues los fragmentos que se tienen son muy cortos.

 

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Principios estoicos

Para comprender las bases de los principios estoicos, es necesario partir de la idea de que su filosofía no está enfocada en ofrecer al ser humano algo que se encuentre en su exterior, sino que lo que supone es alcanzarlo desde su propia vida. El estoicismo asegura que es posible alcanzar la tranquilidad y la felicidad si se rechazan todo tipo de comodidades de índole material, así como la fortuna externa. En este sentido, es posible alcanzar la libertad si se lleva una vida que esté dirigida por los principios de la virtud y los principios de la razón, evitando toda imperturbabilidad.

El pensamiento estoico sigue la idea de Heráclito en la creencia de que la sustancia inicial yace en el fuego, y así, en la veneración del logos, en lo que se encuentra la energía, la razón, la ley y la providencia, lo que constituye una concepción materialista de la propia naturaleza.

 

Doctrina de la filosofía y religión estoica

Principalmente la doctrina estoica considera fundamental a cada uno de los seres como integrantes de una familia de carácter universal, de manera que establece un rompimiento de barreras en torno a márgenes regionales, raciales y sociales que se han impuesto, proceso que más tarde permite la propagación y la concepción de una religión universal. En otras palabras, se trata de una doctrina basada en la ley natural, donde convierte la misma naturaleza del ser humano en una especie de norma sobre la cual es posible empezar a evaluar las leyes, pero también las instituciones sociales. Esta doctrina tuvo una gran influencia en Roma, así como en las legislaciones de Occidente que aparecieron más tarde.

Concepción del cosmos

La idea del estoicismo sobre el cosmos está basado en un principio rector inteligente, el cual dirige la concepción hacina una visión determinista del mundo, en la que todo está gobernado a partir de una ley racional que es inherente y a la vez requerida. En este sentido el destino es un proceso de cadena en el que funcionan las cosas que están ligadas unas desde otras y que, determinan su existencia desde una causalidad.

El Estoicismo señala que la suerte o el azar no existen, sino que se trata de un desconocimiento sobre la causa de los acontecimientos que tienen lugar. Es decir que, si la mente del ser humano pudiese lograr comprender la total conexión de todas las causas, así mismo podría llegar a comprender hechos del pasado y conocer el presente, lo que le permitiría poder predecir acontecimientos futuros. Los estoicos consideran que el mundo actual es el mejor mundo de todos los que serían posibles, por lo que la existencia del ser humano, que hace parte del proyecto universal, tiene sentido por esta razón y solo debe limitarse a aceptar el destino en lugar de temerle.

El mundo es eterno, mientras que el logos, que anima, será siempre el mismo. El desarrollo de la vida en la tierra y lo que permite que el mundo se despliegue son los ciclos cósmicos, los cuales, al final, volverán a iniciar su curso, proceso que aplica para los seres vivos, incluidos los seres humanos. Todos los ciclos finalizan con lo que es llamado como conflagración universal, o también denominado desde la consumación por el fuego, momento en el que inician de nuevo los elementos centrales que componen los cuerpos: el aire, el agua y la tierra.

Moral del Estoicismo

La noción de moral dentro del estoicismo está definida de la siguiente manera: “vivir y obrar conforme a la razón y la naturaleza”. En la naturaleza está la razón divina, por lo que, obrar de acuerdo a la naturaleza, es equivalente a obrar de acuerdo a la razón, proceso que constituye la virtud conforme a la naturaleza. Llevar este modo de vida da paso a la virtud, objetivo del desarrollo doctrinal para el ser humano.

Virtudes cardinales

Las virtudes cardinales que establece el estoicismo son: la fortaleza, la sabiduría o la prudencia, la justicia y la templanza. El estoicismo busca que cada ser humano pueda obtener las cuatro virtudes cardinales, pues esto lo convierte en un ser sin la necesidad de envidiar ni solicitar a la Divinidad, puesto que consigue alcanzar una posición cercana a la de Dios, aunque su diferencia máxima sea la duración de su propia existencia.

Virtud: constituye la única felicidad posible para el ser humano, pues puede dominarse por sí misma, mientras que el único mal considerado verdadero es el vicio. Es así que las demás cosas que existen el mundo son completamente indiferentes frente a la lucha de la moralidad y la virtud. El carácter noble de la virtud está representado por características como la fijeza de la voluntad y la constancia del ser humano.

Es importante resaltar que los grados más altos de la vida estoica están regidos desde la libertad interior, la cual funciona a partir de las siguientes virtudes:

Apatía: hace referencia a la ausencia de afecciones, a la carencia de los sentimientos. En este sentido, se entiende como un proceso de abandono e indolencia, el cual permite la aparición de la virtud de la indiferencia, basada en la verdadera felicidad. Es, precisamente la virtud, la que es capaz de satisfacerse a sí misma, de manera que cuando el ser humano alcanza cierto grado de conocimiento y sabiduría, es capaz de afianzarse a la virtud para enfrentar a los placeres a los que pueda apelar su cuerpo.

Ataraxia: esta virtud está relacionada con la frialdad, la serenidad absoluta que puede alcanzar el ser, un equilibrio sumamente necesario en el que el ser humano no puede ser perturbado, caracterizado por la impasibilidad. Según el pensamiento del estoicismo, la ataraxia es  virtud de la serenidad, de la quietud del alma, una de las cualidades y principales puntos de diferencia entre los dioses y al que aspira el sabio.

De esta manera, el sabio es capaz de ejercer un dominio frente a su propia sensibilidad, soportando las penas y dolores de su ser en el que reafirma las pasiones de su cuerpo. Como mencionamos, la búsqueda esencial de los sabios es la virtud, por lo que, el verdadero sabio encontrará la virtud en los estados de imperturbabilidad, poniéndose como una especie de escudo frente a los combates de su exterior. Aquí yace el equilibrio ideal.

Autarquía: esta virtud, hace referencia a la autosuficiencia absoluta, de manera que cada uno de los seres humanos actúa de acuerdo a lo que dicta su moral y su conjunto de virtudes frente a determinadas situaciones, por lo que no necesita a la comunidad en particular. Es la independencia que debe tener el individuo.

Pananimismo e individuación

En el estoicismo, el mundo es un ser que posee vida propia, por lo que se le atribuyen facultades como el ser animado y armonioso. Así mismo, se aplica la idea de los procesos cíclicos partiendo del fuego original, por lo que cada “gran año” es un ciclo que se desarrolla a partir del fuego, pero también de otros elementos como el agua, la tierra y el aire, además de vincular todos los aspectos que componen los cuatro elementos para regresar, nuevamente, al fuego.

Cada uno de los seres se caracteriza por la existencia de una tensión en el interior, una estructura que es única y que no se repite, una forma de ser original que no se encuentra en otro ser. En la universalidad hay una carencia de realidad. Aún cuando sólo existen individuos, cada uno de ellos tiene relación con el otro, por lo que el mundo se compone a partir de estos vínculos para poder ser constituir una armonía gigantesca unida de interdependencias. Para este conjunto tan diverso, actúa la ley que la rige, la cual parte de los conceptos “providencia” y la conocida, “ley natural”.

No hay razón para referirse al mundo en términos peyorativos o negativos partiendo de juicios, pues nada de lo que sucede en él es un mal propiamente. Impartir un juicio requiere de una visión limitada.

 

Obras más importantes del Estoicismo

De los principales fundadores de la doctrina estoica, no se tienen obras que se hayan mantenido completas, por lo que solo se dispone de fragmentos de las obras que compilan citas de los escritores, aunque también aparecen citas procedentes de escritores posteriores. No obstante, sí se tiene un listado de las obras del Estoicismo escritas por Diógenes Laercio, un historiador griego dedicado a la filosofía clásica, considerado el gran doxógrafo, puesto que aunque no tiene una filosofía propia, logró compilar en sus escritos una gran variedad de temas, entre ellos biografías, anécdotas, vicisitudes, opiniones y teorías de grandes filósofos, entre ellos, de las principales figuras del Estoicismo, como veremos a continuación:

 

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La Stoa: Estoicismo

Zenón de Citio: realiza una biografía de Zenón de Citio en el que describe datos esenciales de la vida y muerte del fundador principal del estoicismo como corriente religiosa y filosófica. Así mismo, en textos relacionados con Zenón de Citio, habla de fragmentos de sus obras, de los discípulos más reconocidos y detalladamente de su filosofía a partir de la lógica, la dialéctica estoica, la división que tuvo en estos elementos dentro de la física, la cosmogonía, la antropología, la psicología y la ética del estoicismo. Se incluyen textos de cartas del rey Antígono a Zenón de Citio y sus respuestas ante el rey. También cuenta con el Decreto de los atenienses relacionado con Zenón.

Esfero: también incluye a esta figura de la escuela estoica donde escribe acerca su semblanza, así como de su relación con otras obras escritas por Esfero Bosforano, conocido como Bosforano, uno de los principales filósofos del estoicismo que basa su trabajo en las directrices establecidas por Zenón de Citio y de Cleantes.

Cleantes de Aso: escribe acerca de la vida y obra de Cleantes, uno de los filósofos más importante de la escuela estoica, discípulo directo de Zenón de Citio. Añade dentro de sus escritos, obras que incluyen obras de cleantes y algunas opiniones en relación con la doctrina de la escuela a la que pertenece.

Crisipo de Soli: además de ser uno de los filósofos más reconocidos dentro de la escuela estoica, también ocupa uno de los más importantes cargos al ser uno de los fundadores de la religión. Diógenes escribe de Crisipo su biografía, además de la relación que tenía con las obras de este filósofo.

Una de las principales razones por las que el Estoicismo toma una gran importancia dentro del mundo de las religiones, tiene que ver con la aceptación que hace desde sus principios fundamentales, en la que existen muchas cosas en el mundo que se consideran malas y que, sin duda, no pueden ser evitadas por el ser humano, razón por la que es él mismo, quien debe siempre buscar una salida para el conflicto. El ser humano debe aceptar su destino, pues es algo que no puede alterar ni cambiar.

El estoicismo le permite al ser poder aprender una forma de vida en la que solucione sus problemáticas y romper la ensoñación de vivir en un mundo utópico que está muy lejos de ser su realidad inmediata. Así, su filosofía establece que el mundo debe aceptarse tal y como es, aún teniendo en cuenta las presentes reacciones negativas que pueden aparecer en cualquier momento del camino y que serán enfrentadas por la virtud y la moral.