Iglesia Ortodoxa: ¿Qué es, surgimiento, profeta? y más

¿Qué es la Iglesia Ortodoxa?

La llamada Iglesia Ortodoxa, también conocida como Ortodoxismo, o formalmente llamada Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, es una de las ramas principales de la religión cristiana, una de las religiones más importantes en el mundo. La Iglesia Ortodoxa es considerada como la rama heredera de las comunidades de la religión cristiana orientales del Mediterráneo.

La doctrina de la Iglesia Ortodoxa se construye en una serie de concilios, dentro de los que se resaltan los llamados ecuménicos o Siete Concilios que nacen entre el siglo IV y el siglo VIII.

En la actualidad se estima que la Iglesia Ortodoxa cuenta con una cifra de creyentes que oscila entre los 220 y los 260 millones, ubicados esencialmente en países como Rusia, Oriente Próximo, el Este de Europa y los Balcanes, además de estar presentes en otras zonas como Rumania, Ucrania, Grecia, Bulgaria, Serbia, Moldavia, Bielorrusia, Georgia, Chipre, Macedonia, entre otras regiones.

 

Iglesia Ortodoxa

 

Origen de la Iglesia Ortodoxa

La cúspide de la Iglesia Ortodoxa tuvo lugar entre los siglos VIII y XI con la participación de la figura del patriarca de Constantinopla de esta época. Esto, mientras que los otros patriarcados de Oriente pierden importancia en el momento en el que son sometidos al dominio del Islam. A partir de este momento se evidencia una fuerte inclinación sobre lo que estaba ocurriendo con la nueva cristiandad en Occidente, que perdía la atención en oriente.

La Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica formaban una única iglesia del cristianismo hasta el año 1054, donde empiezan a surgir una serie de diferencias entre las dos ramas, las cuales se fueron fortaleciendo de manera progresiva y profunda.

Estas diferencias se basan en prácticas y dictámenes no sólo en el aspecto religioso propiamente, sino también en el ámbito cultural y político, provocando la separación definitiva con la excomulgación del Papa León IX, el cual dirigía entonces la rama romana, a Miguel I Cerulario, patriarca de Constantinopla y dirigente de la rama de la iglesia ortodoxa oriental. No obstante, el patriarca también condena al Papa León IX. A partir de este momento, se lleva a cabo la separación completa entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

 

Fundador de la fe ortodoxa

Para los seguidores de la Iglesia Ortodoxa el fundador de su doctrina es Jesucristo, sin embargo, a esto se opone propiamente el cristianismo, dado que Jesús no pudo haber fundado dos iglesias en el mismo tiempo. Esto establece que, en la separación de ideas e interpretaciones de las doctrinas de la iglesia, no es posible identificar a un fundador en específico separando esta iglesia de las demás del Cristianismo. Sin embargo, aunque si bien se considera a Jesús como el posible fundador, también aparecen las figuras de los apóstoles, dado que su nombre se refiere a Sociedad de creyentes o Asamblea de creyentes.

El surgimiento de la Iglesia Ortodoxa fue posible por los miembros de la rama que a través de la predicación de los apóstoles, empiezan las prácticas doctrinales como el bautizo, además de empezar a establecer una autoridad con fines de administrar lo que respecta a la fe ortodoxa, así como a sus sucesores los obispos y los apóstoles principalmente.

 

Principios y enseñanzas de la Iglesia Ortodoxa

La Iglesia Ortodoxa basa su teología en el alcance de la theosis, una unión mística del ser humano con Dios. La unión se observa como un proceso que se realiza tanto de manera colectiva, como de manera individual. Esto es posible porque según el Ortodoxismo Dios puede hacer cualquier cosa en el momento e incluso, de manera invisible, pero generalmente usa la sustancia material como el medio que le permite llegar a los seres humanos. No obstante, la limitación que aparece está dentro de los hombres y no de Dios.

Aunque si bien es un misterio el funcionamiento del proceso, para la visión ortodoxa la materia no es maligna dado que el agua, el pan, el vino, el aceite y otros elementos son usados por Dios para su relación con el hombre, y todo ello no es posible definirlo o al menos, intentar descifrarlo en términos humanos.

Para los ortodoxos, los sacramentos se tratan de una serie de “misterios sagrados”, los cuales se configuran a partir de 7 elementos principales, sin embargo, en el ortodoxismo esta no es una cifra fija, dado que pueden añadir otros más.

Dentro de la práctica de doctrinas, la iglesia establece su propia postura a partir de los siguientes elementos fundamentales:

 

La salvación

En la Iglesia Ortodoxa el ser humano es creado en comunión con Dios, sin embargo, fue separado de él por la práctica del pecado. Es así como la salvación surge como un medio que libera al hombre de las torturas y el martirio del infierno con la muerte, pues de esta manera el ser humano obtiene la vida eterna que sería guiada por Jesucristo luego de la encarnación. En este proceso la parte humana del ser se dota de nuevas facultades que sólo adquiere a través de la resurrección para llegar a su parte divina en contacto con la deidad.

El ser humano lleva la capacidad de transformación y en esta medida, puede alcanzar la vida eterna que sólo le es revelada si cree en Jesucristo, lo ve como su salvador y acepta la doctrina que fue establecida por los padres de la iglesia, los evangelistas y los apóstoles.

Jesucristo para la Iglesia Ortodoxa

Los seguidores ortodoxos consideran que Jesús representa la segunda persona dentro de la Santísima Trinidad, pues es el Hijo de Dios, el cual contiene tanto el principio humano como el principio divino. Hijo de María que fue concebido a través del mandato divino sin la presencia del pecado. En la concepción ortodoxa, Jesucristo entrega su vida humana en la cruz con el fin de salvar a los seres humanos, luego resucitó y logró ascender al cielo. Se mantiene viva la idea de que Jesucristo regresará a la tierra para juzgar a los hombres.

María, Madre de Jesús: aunque si bien se rechaza la doctrina acerca de la Inmaculada Concepción con respecto a María, los seguidores ortodoxos consideran que debe ser honrada, ya que posee la gracia suprema que le fue conferida por Dios para la concepción del salvador del mundo.

La tradición

De manera general, el ortodoxismo se concibe como la iglesia que continúa la tradición de la iglesia Cristiana que fue establecida por Jesús y los apóstoles, de manera que la doctrina se mantiene de forma original en cada uno de sus dogmas, siendo este el principal atributo de la fe ortodoxa.

Concilio ecuménico: cualquier modificación o cambio importante que se establezca necesario hacer dentro de la doctrina, sólo puede ser posible a través del Concilio Ecuménico, elemento que la Iglesia Ortodoxa borra de su conjunto de creencias.

Canonización: la Iglesia Ortodoxa tiene la autoridad para declarar a una persona fallecida como santa, cuando lo considere, así como también puede beatificar, es decir, honrar con culto a un difunto que cuente con las virtudes reconocidas por la iglesia y el Papa.

El Gran Cisma: fue el momento en el que se produce de forma definitiva la ruptura y la excomunión entre la iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. Sin embargo, ambas iglesias del cristianismo toman como suya la historia que tiene lugar en la etapa previa al acontecimiento del Gran Cisma. Esto explicaría por qué los santos de la Iglesia Ortodoxa aparecen dentro de los santos católicos occidentales en la etapa precismática, como lo son San Hermenegildo, Santa Mónica, entre otros.

La predestinación

La concepción acerca de la predestinación dentro de la Iglesia Ortodoxa se aplica sólo a Dios, dado que es él, únicamente, quien tiene el conocimiento y en este sentido, lo que pasará en el destino del ser humano, sin embargo, no lo predestina a él propiamente.

La Santa Trinidad

Una de las grandes particularidades de esta iglesia tiene que ver con la concepción de la Trinidad, pues para la Iglesia Ortodoxa existe una única entidad formada por Padre, Hijo y el Espíritu Santo, los cuales componen uno solo que es indivisible.

En cuanto a la explicación de la creación y Dios, los eruditos afirman que es la esencia de Dios en una serie de “energías increadas”. Es así como la forma inseparable de la Trinidad y las energías, son Dios mismo. Dios se presenta en esencia, interviene e interactúa con los elementos de la creación formada.

 

Iglesia Ortodoxa practicas

 

Prácticas religiosas de la Iglesia Ortodoxa

Dada la importancia de las ceremonias que se practican dentro de la religión cristiana, es de saberse que la Iglesia Ortodoxa también retoma estas prácticas, especialmente en las siguientes:

Monacato: La Iglesia Ortodoxa espera que todos los fieles hagan parte por lo menos en una de las obras ascéticas como entrega al mandato de Cristo, de manera que la comunidad es llamada a seguir el camino que Jesús construyó. Los creyentes que deseen alejarse del mundo o la vida que llevan y entregarse a la vida como monjes o monjas, serán ascetas que usarán la oración y el ayuno dentro de la disputa espiritual con el que combaten las pasiones terrenales.

Las actividades mundanas y la vida del monje son vistas como procesos incompatibles, sin embargo la vida del monje contiene la facultad y la virtud vista en comparación de las dos vidas, por lo que los laicos realizan actividades como la enseñanza en las escuelas y otros trabajos con la comunidad. Una de las formas para distinguirlos del resto de la comunidad ortodoxa suele ser por su cabello largo dentro de las monjas, mientras que la distinción de los hombres se observa a partir de sus largas barbas.      

Los monjes se dividen en actividades según su práctica, unos viven en monasterios con la regla cenobítica, los monjes eremítica o ermitaños que llevan su vida en soledad y la vida austera que es concedida a los monjes más avanzados y superiores.

El Bautismo: todas las ramas del cristianismo practican el bautismo como un proceso de iniciación, el cual, representa el primer paso para que el ser humano pueda acceder a la salvación después de la muerte. Para la práctica del bautismo dentro de la Iglesia Ortodoxa, el creyente debe ser sumergido completamente dentro del agua, lugar que se haya elegido para el bautizo de la persona.

La Eucaristía: es considerado en la fe ortodoxa como el centro de culto de la doctrina. Para la práctica de la Eucaristía, los creyentes realizan la comulgación a través del consumo de pan y vino, los cuales son transmutados dentro de la consagración del cuerpo y la sangre de Jesucristo. Esta práctica simboliza para el ser obtener la fuerza y la vida procedentes de Jesús.

Crismación: también conocida como la Confirmación, se trata de un misterio a través del cual el creyente que ha pasado previamente por el bautizo, concede el don del Espíritu Santo con la unción con el Santo Crisma. Suele usarse como servicio para recibir a miembros que se han alejado del ortodoxismo. Mientras que el bautismo representa la participación del creyente en la muerte y la resurrección de Cristo, la Crismación o Confirmación representa la llegada del Espíritu Santo. Estos dos servicios en el fiel le confieren el derecho pleno de la iglesia, lo que le permite recibir la Eucaristía. No existe una edad determinada para la práctica de cualquiera de los dos servicios.

En cuanto a la práctica o creación de la Confirmación, puede estar dirigida por cualquier obispo, realizándose una vez al año. Aspectos como la imposición de las manos que se constituye la unción y las instrucciones para llevarlo a cabo las encontrarían dentro de las Escrituras Sagradas.

Sagrada Comunión: representa la unión del cuerpo y la sangre de Cristo en comunión con la fe y el creyente, proceso que se lleva a cabo dentro de la Divina Liturgia. El pan y el vino se convierten en el Cuerpo y Sangre de Cristo a partir del Espíritu Santo. Sólo se practica con los cristianos ortodoxos que se han bautizado y confirmado, además de haberse preparado con el ayuno, la confesión y la oración, como lo determina la iglesia.

En el proceso, el sacerdote maneja los regalos con la ayuda de una cuchara que recibe el nombre de “coclear”. Para la sagrada comunión es necesario que el fiel haya realizado la confesión previa y una oración de arrepentimiento con un sacerdote, dado que se añaden otras oraciones que se encuentran prescritas dentro de la preparación para la comunión. El proceso finaliza con el ayuno total de alimentos y bebidas a partir de la tarde del día anterior. A menudo se realiza durante la puesta del sol el día sábado para la comulgación el día domingo.

Arrepentimiento: la reconciliación con Dios, así como la renovación de la pureza del creyente sólo serán posibles a través del arrepentimiento de los pecados. Para ello, el creyente se dirige a un guía espiritual que orientará a la persona a la superación del pecado que ha cometido, a menudo figurando con los párrocos, pues puede ser cualquier hombre o mujer que se le haya ofrecido la bendición para escuchar los pecados de los fieles.

Posterior a la confesión, el creyente procede a leer en compañía del párroco, la oración de arrepentimiento. Dado que en la Iglesia Ortodoxa el pecado no se ve como una mancha o daño en el alma que deba ser expulsado, sino que se realiza este proceso bajo la visión de un error que comete la persona pero que, siempre tendrá la posibilidad de obtener una oportunidad para crecer espiritualmente. No existe una edad determinada para que los fieles se arrepientan de sus pecados, pues pueden confesarse también los niños. La oportunidad se mantiene igual para el crecimiento del espíritu.

El matrimonio: constituye uno de los sacramentos de la Iglesia Ortodoxa, reconocido tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Como lo ve la religión cristiana, el matrimonio representa la unión eterna y el amor delante de Dios del hombre y la mujer con el propósito de continuar el Evangelio, la sagrada Familia y seguir a Cristo. En el ortodoxismo, cuando se llega al Reino de los cielos, la unión del Matrimonio se convierte en una relación espiritual.

La Iglesia Ortodoxa no reconoce oficialmente los divorcios civiles, dado que el matrimonio como unión de las personas con Dios es indisoluble, por lo que no debe romperse, pues esto significaba la violación de la unión percibida por el ortodoxismo como un delito.

Las viudas pueden volver a casarse sin ninguna repercusión, siendo el segundo matrimonio tan válido como lo fue el primero. Mientras que para las personas que se hayan divorciado y deseen volver a casarse (aunque no sólo civilmente divorciado), se les impone una penitencia grave por el rompimiento del matrimonio primero. A los sacerdotes que queden en situación de viudez, no se les permite casarse por segunda vez, por lo que su vida suele pasar en los monasterios hasta el final. Los sacerdotes no pueden estar casados luego de la ordenación.

 

Iglesia Ortodoxa principios

Práctica de la ceremonia matrimonial

 

Desposorio

Intercambio de los anillos, una de las tradiciones más importantes de la religión a nivel general, ubicado en la mano derecha del novio y de la novia.

La procesión y la declaración de las intenciones dentro del matrimonio

Iluminación con las velas

Proceso de coronación

Lectura de la epístola y lectura del Evangelio, la Bendición de la Copa del Común por parte del dirigente y la Danza de Isaías

Eliminación de las coronas

No se realiza el intercambio de votos

La ceremonia finaliza con la lectura de Bendiciones y el saludo de la pareja. Las coronas son colocadas sobre la novia y sobre los jefes del novio siguiendo la oración de esta parte del proceso, en la sierva de Dios, en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Marido y mujer comparten las responsabilidades de la nueva familia, la fe, el amor y la armonía que debe prevalecer en la unión, una declaración que no es hecha por la Iglesia, sino por Dios mismo, pues los nuevos esposos compartirán por completo sus vidas en una sola.

En cuanto al símbolo de las coronas en el matrimonio ortodoxo, éstas les recuerdan a los recién casados su proximidad al cielo al que llegarán y la fidelidad con Dios. Según San Juan Crisóstomo, las coronas del matrimonio también simbolizan la victoria que se superpone sobre las pasiones, pues en la práctica de un segundo matrimonio las coronas no serán usadas. Las coronas suelen ser conservadas por los novios como recuerdo de la unión que ha ejercido Dios sobre ellos, y con frecuencia se ubican en el dormitorio de la pareja o cerca del icono de la esquina.

La unción: Es uno de los ministerios que la Iglesia Ortodoxa administra, el cual no está solo al servicio de las personas en enfermedad terminal o moribundos, sino que también es reservado para todos aquellos fieles que requieran la sanación del cuerpo y/o del espíritu. Con frecuencia se suele realizar dentro de los días de fiesta, sin embargo, puede ser realizado en cualquier otro momento que el clero asuma como necesario para lograr el bienestar de toda la comunidad ortodoxa.

Relación de cristianos ortodoxos con otros cristianos: Los creyentes se ven a sí mismos como una única entidad, la Iglesia Verdadera que fue fundada por Cristo y que fue conferida a la cabeza de los apóstoles. Los grupos que se forman al margen de la iglesia no son vistos como miembros de la Iglesia Ortodoxa, sino que son vistos como hermanos separados cuya concepción no se ha instaurado y tampoco se ha conservado la plenitud de la fe de la religión cristiana.

Las desviaciones de la Iglesia Ortodoxia se han llamado herejía, sin embargo, dado lo peyorativo del término y la connotación negativa con el que fue percibido, se han empezado a denominar heterodoxia.

 

Iglesia Ortodoxa fundador

 

Jerarquía y organización de la Iglesia Ortodoxa

Para los ortodoxos la única cabeza de la Iglesia está situada en Jesucristo, mientras que las iglesias ortodoxas y las ortodoxas orientales se encuentran dirigidas de forma secundaria por los patriarcas, respetando la supremacía que tienen de carácter simbólico, el cual se mantiene de manera igualitaria. Es precisamente esta noción de igualdad la que diferencia la iglesia católica ortodoxa y la iglesia Católica, donde la cabeza es el Papa. Los ortodoxos rechazan la supremacía universal del Papa de Roma, dado que todos los obispos se encuentran en igualdad.

La Iglesia Ortodoxa considera que el Papa contiene el título de Primus Inter Pares, previamente al Gran Cisma, a través del cual se toma como líder simbólico y honorífico del cristianismo, cuya función principal es la de presidir los concilios ecuménicos.

Sedes de los Patriarcas: Estas se ubican a menudo dentro de las capitales de los países en los que hay presencia de la religión, pues son sedes que presiden. Por ejemplo, el patriarca ecuménico cuenta con su sede en Constantinopla, lo que actualmente es Estambul en Turquía.

Autocefalia: también conocido como “derecho de autogobernación”, es el estatus que usa la iglesia jerárquica ubicando la posición del obispo en una serie de rangos a los que no responde. Es así que las iglesias que no cuentan con este derecho, no se consideran como pertenecientes o integrantes de la comunión dentro de las iglesias ortodoxas canónicas.

Concilio Ecuménico: las decisiones tomadas allí son superiores en relación con las decisiones que pueda dictaminar cualquiera de los integrantes de la jerarquía eclesiástica. En este mismo sentido, se establece la infalibilidad hacia la iglesia. La Iglesia Ortodoxa, a diferencia de la Iglesia Católica sólo admite Siete Concilios Ecuménicos, mientras que la iglesia romana admite 21 concilios.

Sobre la ordenanza religiosa: en la Iglesia Ortodoxa también se pueden ordenar hombres que hayan contraído matrimonio, siempre y cuando sus esposas gocen de una buena reputación. Es así como dentro de esta iglesia se ordenan presbíteros y diáconos casados. No obstante, esto no es una condición para acceder, puesto que en otros casos, como son los clérigos, mantienen votos monacales, por lo que una vez ordenados, ya no podrán contraer matrimonio, así como tampoco podrán regresar a sus casas.

Se rechazan las órdenes y las congregaciones, dado que la Iglesia Ortodoxa no las admite, por lo que la manera en la que un feligrés realiza sus votos con respecto a la vida consagrada, será siempre a través de los monasterios.

Ramas de la Iglesia Ortodoxa

Dentro de esta rama principal de la religión cristiana se encuentran 16 iglesias ortodoxas que nacen de esta doctrina, estas son:

Iglesia ortodoxa de Constantinopla

Iglesia ortodoxa de Creta

Iglesia ortodoxa finlandesa

Iglesia ortodoxa coreana

Iglesia ortodoxa de Alejandría

Iglesia ortodoxa de Antioquía

Iglesia ortodoxa de Jerusalén

Iglesia ortodoxa del Monte Sinaí

Iglesia ortodoxa rusaIglesia ortodoxa estonia

Iglesia ortodoxa letona

Iglesia ortodoxa japonesa

Iglesia ortodoxa china

Iglesia ortodoxa moldava

Iglesia ortodoxa ucraniana

Iglesia ortodoxa y apostólica georgiana

Iglesia ortodoxa serbia

Iglesia ortodoxa macedonia

Mitropolia montenegrina

Iglesia ortodoxa rumana

Iglesia ortodoxa de Besarabia

Iglesia ortodoxa búlgara

Iglesia ortodoxa chipriota

Iglesia ortodoxa griega

Iglesia ortodoxa albanesa

Iglesia ortodoxa polaca

Iglesia ortodoxa checa y eslovaca

Iglesia ortodoxa en América

 

Iglesia Ortodoxa templos

Libros sagrados de los ortodoxos

La revelación divina hacia los hombres fue difundida a través de la transmisión oral de una serie de Verdades Divinas que fueron conferidas de Padre a Hijo llamada la Sagrada Tradición, y a través de la Escritura Sagrada que se denomina Biblia. Es así que los textos de la Iglesia Ortodoxa se dividen de la siguiente manera:

Sagrada Tradición

Es el medio más antiguo sobre la divulgación de la Revelación Divina, aquí se reúnen una serie de enseñanzas basadas en la verdadera fe, así como los misterios y cuestiones místicas en las que se fundamenta la fe. Toda esta información fue transferida de los antepasados creyentes que pasaron el mensaje a sus hijos y miembros de su familia y estos, a su vez, siguieron difundiendo el mensaje a sus descendientes, las verdades llegaron poco a poco a ser información que se transfiere entre las generaciones y que alcanza nuestros días.

Esta información es la que dará origen a la Santa Iglesia, la unión de las enseñanzas que se mantienen hasta la actualidad y que inician desde el primer hombre, Adán, llegando a otras grandes figuras como Moisés. Luego, Jesucristo difunde estas enseñanzas divinas entre los apóstoles a partir de las palabras en una serie de reuniones, a través de ejemplos, manifestaciones, dado que la Escritura Sagrada aún no existía. Así, los apóstoles procedían de la misma forma, transmitiendo el mensaje a los que empezaron a ser seguidores dando forma, poco a poco, a las primeras bases en las que se construye la Santa Iglesia.

Las Sagradas Escrituras

Surgen con la necesidad de conservar la Revelación Divina que había sido transmitida con el paso del tiempo, de manera que se mantuviera la palabra de forma precisa y sin modificaciones o alteraciones que pudieran cambiar la noción de las enseñanzas.

En las sagradas escrituras de la Iglesia Ortodoxa y el Cristianismo, se encuentran las palabras de los apóstoles y de los profetas, siguiendo una línea narrativa en la que se transmiten las Verdades Divinas desde los mismos apóstoles, como si ellos hablaran a través de los siglos. Para los ortodoxos es de suma importancia mantener la relación de que la Sagrada Escritura está unida directamente con la Revelación Divina y la Sagrada Tradición.

La Septuaginta

Es la Biblia Septuaginta el texto usado dentro de las comunidades judías en todo el mundo, posteriormente pasa a la iglesia Cristiana primitiva, en aquellas de habla y cultura griegas.

Aunque si bien las Iglesias Ortodoxas no han declarado algún canon bíblico, siguen las tradiciones del canon que marca la diferencia entre la Iglesia Católica, donde basa su dogma en algunos libros y a los que añade algunos otros elementos, constituyendo así La Septuaginta, la cual se divide en:

Salmo 151-155

Odas Salmos de Salomón.

3  y 4 Esdras (El libro de Nehemías es el 2 de Esdras).

3 y 4 Macabeos.

Oración de Manasés

Mientras que la Iglesia Católica establece un canon de forma definitiva, los ortodoxos no fijan una postura que se mantenga en el área dogmática, por lo que la canonicidad de los libros se compone de manera distinta. La Iglesia Católica y la Iglesia Cristiana siguen el mismo Nuevo Testamento. Además, la Iglesia Ortodoxa sigue una nomenclatura bajo un criterio distinto con respecto a los nombres, un aspecto que lo relaciona con la Vulgata Latina, sin embargo, no se despegan de los textos griegos.

 

Iglesia Ortodoxa creencias

 

Símbolos del ortodoxismo

Dentro de la Iglesia Ortodoxa, además de los iconos, se establecen una serie de símbolos generales con los que se refiere a su iglesia propiamente. El principal y más representativo de la Iglesia es la Cruz Ortodoxa, seguido del Símbolo Niceno-Constantinopolitano.

Cruz Ortodoxa: llamada también como Cruz Rusa o Crucifijo, la figura contiene ocho brazos ubicados sobre un eje central de forma vertical en el que los travesaños se ubican de forma horizontal. Cada parte tiene un significado:    

El travesaño más cercano al centro del eje central tiene el tamaño más largo representando las manos de Cristo cuando fue crucificado en la cruz por la humanidad.

El travesaño horizontal ubicado en la parte superior sería la tablilla que tiene la inscripción “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos”. Esta inscripción suele estar escritas en tres lenguas, hebreo, griego y latín, ubicada en la cruz de acuerdo al orden de Poncio Pilato.

El travesaño horizontal ubicado en la zona inferior de la Cruz Ortodoxa simbolizando los pies de Cristo que, a diferencia de la Iglesia Católica, no fueron atravesados por un solo clavo, sino por dos clavos instalados en cada uno de sus pies. Uno de los extremos de este travesaño está levantado, inclinado hacia arriba, de tal forma que simboliza para los ortodoxos el paraíso, sitio que fue visitado por el Buen Ladrón en el momento en el que fue crucificado junto a Cristo. Mientras que el otro extremo, con dirección hacia abajo, simboliza el infierno, espacio en el que el ladrón que estaba junto a Cristo en el momento de la crucificción iría, dado que no se arrepintió por los pecados cometidos antes de morir.

La calavera: Aunque si bien no siempre, en ocasiones, debajo de la Cruz Ortodoxa se ubica una calavera que sería la cabeza de Adán, el primer hombre en pisar la tierra. Esto se debe a que la cabeza de Adán, según la tradición, se sepultó en el Gólgota, lugar donde posteriormente fue crucificado Cristo. Esto adquiere mayor importancia para los ortodoxos puesto que consideran que en la hendidura de la roca sobre la cual estaba la Cruz, de la cabeza de Adán corría una gota de sangre sobre la cabeza de Cristo, la cual restaura la vida a Adán y a la humanidad.

Junto a la Cruz Ortodoxa suele estar, también, la Virgen María y el discípulo quizás más cercano y querido por Cristo, el apóstol Juan. También suelen aparecer otras figuras como por ejemplo los instrumentos que aparecen en la muerte de Cristo en el momento de la crucificción, como lo son la lanza con la que se atravesó uno de sus costados y la caña que contiene la esponja que fue empapada con vinagre entregada por uno de los soldados romanos a Cristo.

Símbolo Niceno-Constantinopolitano: se trata de una declaración dogmática, un símbolo de fe que contiene el cristianismo y que fue promulgado en el Concilio de Nicea y más tarde ampliado en el Concilio de Constantinopla. En él se encuentra El Credo con los principios básicos de la religión Cristiana, el texto del credo de Nicea, el texto del credo niceno-constantinopolitano en la versión española, el texto del credo niceno-constantinopolitano original del año 381, el texto griego litúrgico y el texto litúrgico latino.

 

Iglesia Ortodoxa jerarquia

 

Templos y lugares sagrados de la Iglesia Ortodoxa

Los templos de la Iglesia Ortodoxa se caracterizan principalmente por la belleza interior, donde se usan a menudo colores vivos y llenos de mucha luz. En los templos prevalece el diseño que refleja no solo el culto de la iglesia, sino también otros criterios básicos en los que se fundamente el ortodoxismo.

Los lugares sagrados, los templos y las iglesias ortodoxas, se diseñan de tal forma que los creyentes puedan seguir la experiencia total de sus fundamentos, a través de los sentidos y los sentimientos, dado que en estos espacios se llevan a cabo la Santa Eucaristía y los Sacramentos con la presencia de Dios, pues para los ortodoxos el templo es la Casa de Dios, razón por la cual los templos se consagran y son sitios bendecidos.

Igual que la religión Cristiana de la que desciende, la Iglesia Ortodoxa considera como lugares sagrados Nazaret y Jerusalén, así como Belén y el Monte Athos en Grecia.

La organización del templo sagrado con frecuencia suele tener tres áreas principales:

El vestíbulo principal: es la entrada principal del templo, lugar en el que comienzan las más importantes ceremonias de la Iglesia Ortodoxa, el Matrimonio y el Bautismo. Este proceso es un tipo de recorrido en el que se representa de forma simbólica una especie de procesión que toma el movimiento de forma gradual para llegar al Reino de Dios.

El vestíbulo: en este espacio los creyentes realizan una ofrenda a través de la cual obtienen una vela. La vela es colocada delante de uno de los íconos que se encuentran dentro del templo y se continúa con una oración que se realiza de manera personal previamente al ingreso hacia la Nave.

La nave: se denomina la Nave a la parte central y principal del templo sagrado ortodoxo, en el que se congregan todos los fieles para el momento del culto y las ceremonias en su desarrollo. La Nave, en el lado derecho, contiene el trono que simboliza a los fieles que la parroquia no es una entidad independiente o lejana, sino que hace parte de la diócesis que es encabezada por el obispo.

Nártex: se trata del atrio, un espacio separado de las demás naves de la iglesia en el cual los penitentes a las personas no bautizadas, también llamadas catecúmenos, se dirigen. Esta zona representa la conexión que existe entre la iglesia y el mundo exterior, razón por la cual deben acercarse todos los penitentes.

El santuario: es considerada la parte más sagrada dentro del templo, usada únicamente para el clero y los fieles que ayudan durante los llamados Oficios Divinos. En el santuario se encuentra el Altar, también llamado la Santa Mesa. El Santuario simboliza para la fe ortodoxa la separación de Dios con el pecado, representado en la división del Altar. Otro aspecto que se simboliza durante el proceso de la Divina Liturgia, tiene que ver con el acceso a los Santos Dones donde los creyentes recuerdan, a través de ella, la unión entre el cielo y la tierra, y como los fieles tienen acceso o al menos la posibilidad de cercanía con respecto al Padre Celestial.

El Altar: es la parte central del templo ortodoxo y el lugar frente al que se reúnen los fieles, dado que aquí se ofrecen los Dones Eucarísticos de pan y vino hacia el Padre, de la forma en la que Cristo le enseñó a hacer a sus apóstoles y que ha llegado hasta nuestros días.

Con frecuencia el Altar es de piedra poliédrica cortada de forma rectangular, separado de los muros del templo y que se suele cubrir con manteles donde prevalece el color blanco. En la mitad del Santo Altar se coloca un tabernáculo, lugar donde se deposita el pan, la Santa Comunión que es reservada para los candelabros y los enfermos. También está el Libro de los Evangelios, elemento que permanece siempre sobre la Santa Mesa aún cuando no se esté celebrando la Divina Liturgia. Detrás de la Santa Mesa se encuentra una Cruz de gran tamaño en el que permanece la figura de Cristo.

El iconostasio: en este espacio se encuentra un panel de iconos el cual divide la Nave del Santuario. En la actualidad, dentro de las prácticas de los ortodoxos, el Iconostasio es construido con mucho detalle, una elaboración que ocupa casi la totalidad del Altar, sin embargo, hay iglesias que mantienen un diseño sumamente sencillo en el Iconostasio. Este está dividido en tres partes, las cuales funcionan como entradas y se usan durante la práctica de los Servicios Sagrados, dos de ellas se ubican en las zonas laterales, mientras que existe otra como entrada principal que suele ser llamada: la Puerta Real.

Algunas decoraciones: dentro del Iconostasio suele haber una puerta que oculta el Altar o un tipo de cortina que cumple esta función, especialmente en los momentos en los que no se está celebrando ninguno de los servicios de la Iglesia Ortodoxa. Los iconos de San Juan Bautista y Cristo, siempre están representados en los iconos dentro de este espacio, se ubican en el lado derecho. Mientras que en el lado izquierdo se ubican los iconos de la Madre de Dios y el Santo Patrón al que se dedica o se atribuye el templo sagrado. En la parte de la puerta central o Puerta Real, se encuentran los iconos respectivos de los Santos Evangelistas, entre los que están Juan, Marcos y Lucas, al lado de la anunciación.

Entre las iglesias y catedrales más importantes de la Iglesia Ortodoxa, se encuentran las siguientes:

  • Catedral Patriarcal en Bucarest, Rumania.
  • Catedral de Alexander Nevsky en Sofia, Bulgaria.
  • Catedral de la Santísima Trinidad en Tbilisi.
  • Catedral de Santa Sofía en Kiev, Ucrania.
  • Catedral de Alexander Nevsky en Łódź.
  • Catedral de la Santa Resurrección de Tokio.
  • Palacio Peterhof, cerca de San Petersburgo.
  • Iglesia Ortodoxa en Bialowieza.
  • Catedral de Svetitsjoveli.
  • Iglesia Ortodoxa del Icono de la Virgen de Czestochowa.
  • Iglesia Ortodoxa Rusa de Santa Sofía en Harbin.
  • Iglesia de la Theotokos Orans (Nuestra Señora del Signo) en Vilnius.
  • Catedral de San Isaac en San Petersburgo.

Siendo la segunda iglesia con mayor comunión dentro de su raíz cristiana en el mundo, la Iglesia Ortodoxa se ubica principalmente en Grecia y en otros países del continente europeo. Sin embargo, pese a su gran extensión, son varias las comunidades del ortodoxismo con historia las que han sido eliminadas por completo, por lo que en lugares como Capadocia y Anatolia han desaparecido.