Iglesia Católica Antigua Veterocatólica

¿Qué es la Iglesia Veterocatólica?

También conocida como Iglesia Católica Antigua, consiste en un grupo de iglesias afianzadas al cristianismo que se dividen de la Iglesia Católica, donde sus seguidores reciben el nombre de Viejos católicos o también llamados Veterocatólicos. 

En la actualidad, la Iglesia Veterocatólica dividida a través de distintas iglesias, están ubicadas en una gran cantidad de países alrededor del mundo, muchas de ellas dentro de la Unión de Utrecht, la Federación de Iglesias Católicas, contando con cerca de unos 350.000 integrantes.

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Historia de la Iglesia Veterocatólica 

La Iglesia de los veterocatólicos surge en el momento en el que un grupo de Iglesias Cristianas decide separarse de la Iglesia Católica durante el siglo XIX. Sin embargo, este proceso estaría precedido por una serie de condiciones dentro del contexto del Kulturkampf, también llamado “combate cultural”, momento en el que algunos intelectuales de la Iglesia Católica de países como Alemania, Austria, Polonia y Suiza, deciden rechazar la doctrina de la infalibilidad papal, la cual se había declarado en el Concilio Vaticano. 

El surgimiento de la Iglesia Veterocatólica se remontan a los Países Bajos, justo en el período posterior a la Reforma. En este momento Roma consideraba que estas zonas eran tierras de misión. Sin embargo, la deposición del vicario apostólico logra obtener la consagración de Cornelius Steenoven como arzobispo de Utrecht, proceso que le permite la separación de Roma. 

Bajo la influencia de los intelectuales, varios grupos empiezan a protestar en contra de la infalibilidad del papa pero también contra las definiciones del primado. Esto les llevó a que fueran conocidos como “viejos católicos”, dado que consideraban que las doctrinas del Vaticano consistían en innovaciones. 

La Declaración de Utrecht hacia 1889, luego de la celebración de congresos en Colonia y Múnich, logra unir a quienes estaban en contra del concilio Vaticano I junto con la comunidad más antigua. A inicios del siglo XX, los llamados viejos católicos, logran unir a las Iglesias polacas nacionales, con las de Canadá y Estados Unidos. 

Es así que, poco a poco, una parte importante de los miembros respetan el ministerio del papa como un obispo de Roma, sin embargo, no lo reconocen como la única figura con la potestad para poder establecer la doctrina en términos de moralidad y fe, dado que se rechaza la idea de creer en la doctrina de la infalibilidad papal. 

Declaración de Utrecht

Esta declaración se basa en la Iglesia indivisa ocho de los primeros concilios ecuménicos. Así mismo acepta la escritura y la tradición como una de las fuentes de revelación, pese a que se considera que no están inspirados en los libros deuterocanónicos del Antiguo Testamento. 

En el contenido, reconoce la primacía en honor al obispo de Roma, sin embargo, no lo hace ante el primado de jurisdicción ni la infalibilidad que afirma tener el Vaticano I. En la Iglesia Veterocatólica se rechazan las ideas de un tesoro de recompensas, las indulgencias, la definición y creencia de la Asunción de María y la Inmaculada Concepción y finalmente, la veneración de los santos. 

Representante de los veterocatólicos: Elias Carl Lubvman 

Nacido en el año 1885, Elias Carl fue un conocido teólogo y sacerdote de la Iglesia Católica Antigua, además de un gran historiador, cuyos textos lograron causar polémica debido a las constantes críticas que lanzaba a la Biblia y su planteamiento ante la teoría de la hermenéutica, lo que logró que fuera considerado modernista. 

Procedente de una familia judía, con un padre filósofo, Lubvman fue educado en un gymnasium en Alemania. Una vez termina sus estudios, decide mudarse a Suiza con su familia, lugar en el que inicia el camino de la teología. Para el año 1907 fue ordenado sacerdote de la Iglesia Veterocatólica. 

Los primeros trabajos desarrollados por Lubvman se desprenden de su estudio central en la hermenéutica y la filología, lo que le motivó a escribir obras como la Síntesis Bíblica y la Hermenéutica invertida. A esto se suma la escritura de artículos en “Lamentaciones de Jeremías en perspectiva”, así como artículos sobre los orígenes del cristianismo y Jesús a través de la historia, hecho que lo puso como blanco de críticas y debates acalorados por parte de sus colegas.  

Principios, creencias y características de los veterocatólicos  

Como característica general, la Iglesia Católica Antigua, se distingue por la no creencia en la doctrina de la infalibilidad papal, hecho que los separa de la Iglesia Católica y que será determinante para la formación de la nueva iglesia. Así mismo aparecen otra serie de aspectos que los distinguen y consolidan como iglesia. 

Algunas características generales: 

  • La Iglesia Veterocatólica permite el uso de métodos de anticoncepción, entre los que se incluye el uso de la píldora del día después. 
  • Aceptan el estilo de vida de los homosexuales vinculados entre sus fieles. 
  • Permite que las mujeres puedan ordenarse en el sacerdocio. 
  • No acepta la infalibilidad pontificia. 
  • No acepta la creencia de la asunción de María ni de la Inmaculada Concepción. 

El ser veterocatólico

Ser un veterocatólico implica una serie de valores y cualidades que debe tener la persona, entre las que resaltan la tolerancia, la bondad, el amor hacia el otro, el amor hacia Dios, el amor hacia el prójimo, la entrega a Dios desde el alma y la mente, entre otras. 

Así mismo exalta responsabilidades centrales como la no discriminación por razones religiosas, sociales, políticas, sexuales o raciales, rendir culto a Dios sin vergüenza o cadenas, respetar la naturaleza pues es la creación de Dios, no depender de una norma o ley humana, no juzgar ni condenar, ir en búsqueda de la verdad, colaborar a su comunidad y por sobre todo, investigar la palabra central en las enseñanzas de Jesús, el maestro. 

Doctrina veterocatólica 

Se caracteriza principalmente porque cuenta con un conjunto de costumbres y creencias totalmente distintas de la tradición que se mantiene en el interior de la Iglesia Católica, sede desde la que se desprende. 

Varios de los elementos dogmáticos se centran en la aceptación de las mujeres como sacerdotes, la no creencia de la Inmaculada Concepción y la no necesidad de la confesión para lograr la remisión de los pecados en el ser humano. Son estos tres ejes sobre los que se cimientan la doctrina de la Iglesia Veterocatólica. 

Por otro lado, la infalibilidad del papa es explicada como efecto de una asistencia especial que Dios otorga al romano pontífice en el momento en el que este le propone definir como la “revelación divina”, una doctrina, fe o moral determinada.

 

La figura de Cristo

En la Iglesia Antigua Católica se cree en la presencia real de Cristo dentro de la celebración de la eucaristía. No obstante, la comunidad no la explica en términos de transubstanciación. 

La confesión 

En la Iglesia Veterocatólica se lleva a cabo la práctica de la confesión auricular, sin embargo, no es considerada como una práctica necesaria u obligatoria. 

El sacerdocio 

Como mencionamos, las mujeres también pueden tomar esta importante labor dentro de la comunidad veterocatólica, hecho que las distingue profundamente de la Iglesia Católica. Adicional a ello, el celibato sacerdotal es completamente opcional, e incluso hombres casados pueden tomar la decisión de ordenarse o también contraer matrimonio luego de haberlo hecho. 

En este sentido, el líder principal de culto, en la Iglesia Veterocatólica, depende de la Unión de Utrecht en cada iglesia nacional, pues no están bajo el papado con la Santa Sede. El celibato no es un requisito para todos los sacerdotes, sino una práctica opcional y en la que pueden elegir de forma libre, siempre y cuando lo pongan previamente ante el consentimiento episcopal.

Se acepta el triple ministerio del diaconado, presbiterado y episcopado, de manera que se forma así el sacramento del orden. La elección de los obispos se realiza por los sínodos, mientras que los laicos y los clérigos cuentan con la igualdad en los sínodos. 

La Sagrada Eucaristía 

Dentro de la Iglesia Veterocatólica se reconoce la Sagrada Eucaristía como la práctica más importante de la adoración en el Catolicismo, razón por la que consideran y mantienen una fidelidad completa a la práctica de la antigua doctrina Católica en relación con el Sacramento del Altar. Consideran que el Cuerpo y la Sangre de Cristo es recibida bajo el pan y el vino, pero su presencia sigue siendo real en la celebración. 

Dado que la expresión litúrgica de la Iglesia Veterocatólica es un tema que es establecido por el obispo ordinario, algunas comunidades que hacen parte de ella han decidido realizar una renovación de la liturgia promulgada luego del Concilio Vaticano II, además de que mantienen la liturgia tridentina en latín, e incluso algunos aceptan las traducciones a lenguas contemporáneas. Sin embargo, algunas comunidades y parroquias veterocatólicas siguen llevando la liturgia antigua. 

Se han realizado diálogos entre viejos católicos y ortodoxos católicos desde el año 1931, lo que permitió que en 1987 se hiciera un acuerdo que puso sobre la mesa cuestiones eclesiológicas y teológicas de gran importancia para la fe central de estas dos partes.