Iglesia Luterana o Protestante: ¿Su origen, creencias, símbolos? y más

¿Qué es el Protestantismo?

Entre las numerosas religiones que han marcado nuestra historia es imposible no hablar de la Religión Cristiana, fuente de la que proviene la iglesia Protestante. Los temas variados y las interpretaciones que se han aplicado, permiten el surgimiento de nuevas formas de adoptar la religión, es de allí que, entre las vertientes más importantes encontramos el Protestantismo entre las tres vertientes más importantes del cristianismo junto a la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. 

Aunque si bien se habla de un movimiento Protestante, este, no suele ser llamado propiamente como una iglesia en particular y mucho menos una religión. Esto se debe a que el Protestantismo hace referencia a ciertos grupos de cristianos que empiezan a separarse de la Iglesia Católica romana durante el siglo XVI, a partir de la Reforma Protestante que habría impulsado Martín Lutero. Sin embargo, podemos hablar de un movimiento eclesiástico, puesto que se halla sólo en el concepto de la Religión Cristiana, de la que desciende. 

Entonces, ¿cómo nace el Protestantismo? este movimiento surge de la necesidad de regenerar la Iglesia Católica, remitirla hacia el modelo primitivo de la iglesia y moverla nuevamente al evangelio. 

 

Iglesia protestante

 

Origen del Movimiento Protestante

Empecemos por hablar de la Reforma, término con el que se suele asociar directamente al Protestantismo, pues este se convierte en el primer causal de la organización de este movimiento. Estos cristianos que se separan del catolicismo observan una serie de errores teológicos de esta fe. De ahí que nazca el deseo de lograr una restauración de la Iglesia Católica hacia lo que impartía originalmente el Cristianismo. 

Este deseo es lo que mueve a Martín Lutero, además de haberse creído enviado por Dios a sustituir las acciones que estaba teniendo esta iglesia a favor de la corrupción en cuanto a las costumbres y enseñanzas primitivas y morales. 

Es así, como es posible hablar posteriormente, de un conjunto de aspectos que estimularon este proceso y que, se plantean en tres puntos muy importantes divididos en religiosos, otros causantes intelectuales y otros de carácter político: 

Causantes religiosos: dado que el espíritu le concierne a cada ser humano, es posible pensar en que a éste también le concierne una libertad de sus costumbres. No obstante, esto empezó a ser motivo para una serie de hechos y abusos lamentables que ponían en duda la moral de la iglesia, puesto que queda a un lado la misión divina. Muestra de ello es el señalamiento al que someten al alto clero, pues se mantiene un deseo potencial de dominio que le era facilitado con la labor de la iglesia. Una separación de todos los asuntos espirituales que en principio eran la preocupación del cristianismo. 

Es así como el Protestantismo empieza a plantear la necesidad de practicar una reforma en las costumbres y nuevas prácticas de la Iglesia Católica, basadas y justificadas dentro de la fe cristiana, en cuanto a su disciplina, no a los dogmas que esta profesaba esencialmente. No obstante, para cuando se planteó esta necesidad, ya había tenido lugar una revolución que culminaría en la ruptura sobre la unidad del dogma. 

Causantes intelectuales: el pensamiento que empieza a surgir de los pensadores y filósofos en cuanto un culto al humanismo que supone el ser humano como centro de todo, empieza a tener conflictos con el culto particular y la filosofía de la religión cristiana, puesto que supone a Dios como el centro de todo, pero también como ente que domina el pensamiento de los pensadores. Aquí se observa un nacimiento de la visión racionalista que presupone una dura crítica a las escrituras sagradas de la doctrina cristiana y cómo estas funcionan sobre el pensamiento individual y sometido. 

Causantes políticos: se considera que el principal elemento que mueve el nacimiento del  Protestantismo, vendría a ser en su mayoría un aspecto dentro de lo político. Esto se debe a que surge dentro de los jefes de estado, pues empiezan a observar la división de la autoridad romana con respecto a las iglesias establecidas nacionalmente, como una buena forma de aumentar el poder que tenían en cuanto a la construcción de un mandato o autoridad espiritual sobre los fieles. 

La Pre Reforma

Antes de la Reforma Protestante, hubo tiempo para un período que se llamó Período de Pre Reforma. Esta etapa previa surge de la iniciativa de John Wyclif porque la gente empezara a interpretar la Sagrada Biblia por ellos mismos, en lugar de que lo hiciera la iglesia por ellos y administrara muchos de los aspectos de la vida del ser. Wyclif empieza a criticar la posición que estaba teniendo la iglesia en cuanto a su poder, y así hacía las riquezas que estaba acumulando gracias a un aprovechamiento del arrepentimiento y penitencia de quienes cometían pecados como una forma de comprar el perdón frente a todas aquellas acciones que fueran en contra de la fe cristiana, un aprovechamiento de la indulgencia. 

Más de 40 años posteriores a la muerte de Wyclif, la iglesia lo condenó de herejía, por lo que no sólo fue desenterrado de su tumba, sino que sus restos fueron quemado en la hoguera. No obstante, su crítica había estimulado a Jan Hus, quien continúa esta campaña en contra de estas costumbres que estaba teniendo la iglesia. 

Esta serie de evidencias fueron sumándose a una lista de acciones cometidas que empiezan a debilitar a la Iglesia Católica, la cual, además, tenía bajo su posición no solo un gran poder, sino también un cúmulo de bienes materiales y terrenales de la población, entre ellos de comerciantes, artesanos y campesinos quienes otorgaban a la iglesia su diezmo, como así lo dictaminaban, siendo especialmente estas clases sociales quienes más contribuyen al bolsillo de la iglesia. Así, no sólo esta parte de la población observaba la vida de lujo en la que vivía la Iglesia, sino que también empezaba a ser evidente para los emperadores y reyes, en quienes se gestaba un sentimiento de rencor dada la participación que tenía el papado en el gobierno y el acaparamiento de territorios. 

 

La Reforma 

Durante esta etapa, el Renacimiento establecía una mentalidad crítica que trajo a juicio varias de las prácticas y enseñanzas que eran impartidas por la Iglesia católica, así que empezó a enfrentarse a una serie de argumentos y fundamentos procedentes de la teología escolástica medieval en torno al humanismo. Es aquí precisamente donde la Reforma tiene su origen; dentro de las críticas y nuevas propuestas que establecen no sólo pensadores de la época, sino también religiosos y políticos del continente europeo con el fin de generar una modificación de las costumbres de la Iglesia Católica, además de limitar y evitar la jurisdicción sobre la comunidad cristiana establecida por el Papa. 

Así, la Reforma tuvo lugar en el siglo XVI en Alemania, iniciado por Martín Lutero, quien motiva la creación de una nueva visión frente a la Iglesia Católica que origina la creación de numerosas iglesias que se cobijan bajo esta perspectiva del Protestantismo. Otra figura importante del movimiento protestante es Juan Calvino.

Un hecho que tuvo una fuerte trascendencia dentro de la Reforma fue la invención de la imprenta, pues su uso fue el principal medio para divulgar toda la serie de ideas en contra de la iglesia y que se empezaron a expandir con una gran rapidez. Esto, sin dejar de lado el aumento de la intelectualidad y el crecimiento de las ciudades, hechos que contribuían al extendimiento del pensamiento protestante. 

 

Iglesia protestante fundador

 

Fundador del Protestantismo 

Aunque si bien con anterioridad una serie de pensadores ya habían cuestionado las acciones erróneas que estaba teniendo la Iglesia Católica dentro del contexto social y económico de los territorios donde funcionaba, no se habla del Protestantismo propiamente sino hasta la llegada y labor de Martín Lutero. 

Lutero nace en el año 1483 en Alemania. Su formación orientada en el ámbito religioso le llevó convertirse en un teólogo y fraile de orden católica, y es precisamente esto lo que impulsa e inspira en Lutero la creación de la Reforma para reformular la Iglesia Católica, pero también un sentimiento aplicado a la propia doctrina teológica y cultural. 

El principal objetivo de Lutero era llevar a la Iglesia Católica, vertiente del Cristianismo, a retomar todo el conjunto de enseñanzas iniciales que se encontraban dentro de la Biblia, lo que implicaba una reestructuración de las Iglesias, especialmente las que estaban en Europa, dado el enriquecimiento y poder que éstas ya tenían y que se desconocían dentro de la fe Cristiana primitiva. Dentro de las reformas que establece Lutero se encuentra la prohibición de pago con respecto al sacramento que promete el paraíso, una acción fomentada especialmente por los príncipes de Alemania, quienes deseaban tener el control de la Iglesia y sus fieles, evitando en ello la indulgencia. Para enfrentar este importante movimiento que pronto empieza a extenderse con mayor fuerza y a debilitar la Iglesia Católica, esta responde con la Contrarreforma. 

Durante la Contrarreforma, también conocida como Reforma Católica, se lleva a cabo el Concilio de Trento, donde se fijan una serie de fundamentos para establecer el papel de la doctrina de la Iglesia Católica. Se trató de una reunión de las principales figuras de la Iglesia Católica para empezar a crear reformas protestantes de acuerdo a Lutero. No obstante, se trató de un proceso que tardó varios años y que se dividió en tres etapas. La primera de ellas en el año 1545 con Paulo III, la segunda desde 1550 a 1555 por Julio iii y la tercera sesión en 1563 con Pío IV. Dentro de las principales reformas en este Concilio se destacan las siguientes en cuanto a temas religiosos: 

La Biblia: la principal escritura de la fe cristiana, la Biblia, constituye el fundamento de esta religión, sin embargo, se reconoce que fue terminado y completado con anotaciones de la tradición y las interpretaciones hechas por parte de autores antiguos, como los apóstoles y los Papas, y también como resultado de discusiones de los Concilios Ecuménicos que tuvieron lugar previamente. No obstante, la Biblia deja de ser la única fuente para la doctrina. 

La doctrina cristiana: se establece una especie de independencia con la doctrina de libre albedrío, proponiendo la posibilidad de hacer el bien o el mal, siempre y cuando su fe cristiana no cambiase. Así también, se establece que la salvación sólo será posible si se consigue con buenas obras y fe, ya sean de penitencia, caridad o devoción. 

Veneración hacia los Santos y María: fue uno de los aspectos que mayor complejidad tuvo, pues aunque si bien Cristo era quien se veneraba primero y especialmente, pronto surgieron las veneraciones hacia los Santos y hacia María, pues eran intercesores y fuentes de fe a las que pronto se les empieza a rendir un culto. 

Se confirma la veneración a imágenes iconográficas, así como también reliquias dentro del culto cristiano, por lo que aceptan dentro de la práctica del cristianismo, llevándose a la Iglesia Católica de occidente. 

Sacramentos: durante las reformas se reivindican siete sacramentos, entre los cuales están: el Bautismo, el Matrimonio, la Eucaristía (que implica la transustanciación donde está el cuerpo y la sangre de Cristo en el pan y vino), la Orden Sacerdotal, la Confirmación, la Confesión y la Penitencia. 

Además de los cambios tan importantes que se gestan dentro de la práctica de la Iglesia Católica y la religión, es importante destacar otras consecuencias de la Reforma y la Contrarreforma, como lo son: 

Aumento rápido de los grupos del Protestantismo en América y Europa

Constantes conflictos entre grupos protestantes y grupos católicos que tuvieron lugar en el continente europeo que, empezaron a generar guerras civiles, también llamadas guerras de religión en países como Francia e Inglaterra.

Persecución de los grupos del movimiento protestante en países con mayor presencia de la Iglesia Católica 

Los campesinos se rebelan contra la autoridad de los príncipes y también de la Iglesia, dando lugar en Alemania a lo que se llamó la Guerra de los Campesinos. 

Con el levantamiento del Protestantismo hacia el Sacro Imperio Romano Germánico, tuvo lugar la llamada Guerra de los Treinta Años.

La Iglesia acusa a cientos de personas en el continente europeo y americano de herejía y brujería, por lo que lleva a cabo un importante número de ejecuciones y enviados a la hoguera durante el siglo XVI. 

 

 

Principios y filosofía del Protestantismo 

Es necesario partir de la idea de que el Protestantismo destaca una importante ineficacia hacia las indulgencias, siendo este uno de los elementos base sobre los que construye su teoría y sustenta la prevalencia de la fe. Esto nos lleva a otro punto muy importante que es la noción del pecado, pues para Lutero “todo es pecado en el hombre”, lo realmente necesario es el arrepentimiento y mantener la fe por encima de todo. 

Doctrinas del Protestantismo 

Es sumamente importante tener presente el surgimiento del movimiento del Protestantismo como un acto de reforma frente a la Iglesia Católica, por lo que las doctrinas sólo tienen sentido comprendiendo su origen dentro de esta iglesia del Cristianismo. Además de que el Protestantismo fue dividido en varias corrientes que empiezan a adaptar de manera distinta las interpretaciones de la Biblia, así como también sus costumbres y tradiciones religiosos. Así, podemos identificar las siguientes doctrinas: 

Doctrina de Sola scriptura: se basa en en la creencia orientada a que de la Palabra de Dios debe ser extraída toda fuente de autoridad, es decir, toda creencia debe estar constatada en la Biblia. Se rechaza cualquier otro contenido que no sea la Biblia, por lo que se habla de una rama del protestantismo evangélico. 

Doctrina de la Sola fide: esta propone la creencia en que sólo Dios puede otorgar la salvación del hombre, por lo que no implica que se sea es merecedor de ella. 

Doctrina de Solus Christus: Cristo se establece como único mediador entre Dios y el ser humano. Aunque si bien es una creencia bastante común dentro de la Iglesia Cristiana, el Protestantismo la toma añadiéndole una serie de implicaciones, entre ellas: se rechaza la intercesión por parte de los santos y la Virgen María, además de la veneración a ellos y, por otra parte, la práctica del sacramento de la penitencia. 

Doctrina de Soli deo Gloria: sólo Dios es merecedor de la adoración por parte de los creyentes y la glorificación, por lo que se cree que los ángeles y todos los seres que ha creado sólo fueron creados para la adoración de Dios. Se rechaza la veneración de objetos u otros seres, bien sean ángeles u hombres. 

Así como también, la postura del Protestantismo con respecto a temas esenciales dentro de la Iglesia, como lo son: 

El papado: en el Protestantismo se toman dos posturas claves frente al papado. Por un lado está el rechazo total del papel desempeñado por el Papa dentro de la iglesia como uno de los jefes, mientras que por otro lado puede ser visto como uno de los obispos y reconocido sólo en este ámbito.

El purgatorio: dentro de la teología particular del Protestantismo no existe la noción del purgatorio, por lo que se encargan de mencionar con frecuencia que el purgatorio no existe. 

El episcopado: el movimiento Protestante niega la posibilidad de que se impartan atribuciones de obispo, así como también la sucesión apostólica, pues aunque si bien se conserva el diaconado, así como el presbiterado, estos no están establecidos o “llamados” por un sacramento que les permita la sucesión. 

La salvación: como lo hemos mencionado, el Protestantismo niega que un ser es merecedor de la salvación a través de cualquier acción, sino que sólo es otorgada gratuitamente por Dios.

Las imágenes: dentro del Protestantismo se rechaza frecuentemente la veneración hecha a reliquias o imágenes de cualquier tipo y con cualquier representación. 

El perdón: obtener el perdón por los pecados cometidos o las acciones que pudiesen disgustarle a Cristo, sólo es posible obtenerlo a partir de una confesión y un arrepentimiento sinceros con Dios. La confesión no es un medio para obtener el perdón. 

Autoridad o jerarquía: este movimiento niega cualquier tipo de declaración sobre una autoridad que sea semejante a la de la Biblia. Por otro lado, es importante destacar que en el Protestantismo sólo se tienen en cuenta los libros que hacen parte del Antiguo Testamento y se rechaza la tradición griega que es usada por la Iglesia Católica. 

La transubstanciación: se rechaza, dentro de la Eucaristía, la transubstanciación, el cuerpo de Cristo y la sangre derramada en su sacrificio por el perdón de la humanidad. De ahí que el Protestantismo asuma otra posición, la de la consubstanciación, donde se ve la presencia de Cristo como una presencia real y espiritual. 

Los sacramentos: esta doctrina es tomada por varias vertientes del Protestantismo, donde se aceptan dos sacramentos de la fe católica y cristiana. Están el Bautismo, como proceso de iniciación y la Eucaristía, también llamada Cena del Señor. 

El Bautismo: aunque si bien es aceptado dentro de la doctrina del Protestantismo, su perspectiva cambia con respecto a la práctica, puesto que, a diferencia de la Iglesia Católica que lo realiza en recién nacidos o en general, en edades tempranas, este movimiento ve el Bautismo como una decisión que se debe tomar de manera consciente y no impuesta, por lo que implica una decisión de vida para seguir el conjunto de enseñanzas de Jesucristo. 

María: en el movimiento protestante se rechaza y desacredita la Inmaculada Concepción de María, así como también la asunción en alma y cuerpo a los cielos de Dios. Además de ello, se evita usar términos como “Madre de Dios”, que a menudo usa la fe católica, puesto que ello podría generar confusión, pues es madre de Cristo. 

La liturgia: en gran parte de los grupos protestantes se ve innecesaria la práctica de la liturgia como celebración del culto religioso, por lo que sólo son aceptadas aquellas que dentro de la Biblia se interpretan más importantes y obligatorias. Entre ellas resalta el bautismo del agua y la celebración de la Cena del Señor (con la presencia del pan y vino). Sin embargo, como mencionamos, estas doctrinas son tomadas por varios grupos protestantes con interpretaciones distintas, por lo que, en otras ramas como el metodismo y anglicanismo, la liturgia es una práctica establecida e importante que debe celebrarse. 

 

Iglesia protestante ramas

Ramas del Protestantismo 

Como hemos mencionado, el Protestantismo no se refiere a un grupo en particular, sino a una serie de comunidades que se fueron formando dentro de la Religión Cristiana, de modo que se encuentran divididas en distintas ramas: 

Luteranos: se considera que esta rama cuenta en la actualidad con más de 75 millones de seguidores, ubicados en el continente europeo, especialmente en Alemania como centro de origen. Surgen en el siglo XVI principalmente por Martín Lutero. La división de Lutero con el Papado y la construcción de la Reforma Protestante son las bases del grupo luterano. Dentro de las doctrinas principales se encuentran: sola fide y sola scriptura, cuyos sacramentos tienen lugar en el Bautismo y en la Eucaristía. 

Anglicanos: la segunda rama más importante del Protestantismo tiene lugar en el mismo siglo XVI, y surge del rompimiento de ideas de Enrique VIII con el papado, esta vez en Inglaterra. En este momento surge lo que se denomina la vía media del Cristianismo, el cual propone la creación de una reforma con el Protestantismo y la Iglesia Católica. También practican los mismos sacramentos de los luteranos (el Bautismo y la Eucaristía), aunque no le dan la misma importancia al resto de los sacramentos, los cuales suponen secundarios dentro de la tradición apostólica. Se considera en la actualidad que esta rama contiene al menos unos 85 millones de seguidores, la mayoría ubicándose en su país de origen. 

Calvinistas: con la presencia de Juan Calvino influenciado con el movimiento protestante a la vez que se empezaba a establecer la Iglesia reformada en Francia y Suiza, surge esta otra rama en la que se practica la doctrina de la Predestinación. Siguen prevaleciendo el Bautismo y la Eucaristía como sacramentos principales y se consideran cerca de 85 millones de seguidores divididos en Presbiterianos, Congregacionales y reformados, grupos que surgen del extendimiento del movimiento. Los seguidores de esta rama se distribuyen en distintos continentes, en países como: Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos, África subsahariana, Corea del Sur y Latinoamérica. . 

Bautistas: surgen de otra rama del Protestantismo conocida como Anabaptistas en el siglo XVI en el continente europeo, sin embargo en la actualidad se considera con mayor presencia en América del Norte, principalmente en Estados Unidos y varios países de Latinoamérica, reuniendo cerca de 100 millones de seguidores. Dentro de los sacramentos practicados por esta rama está la Cena del Señor de manera simbólica y el Bautismo, sobre la cual se fundamenta la doctrina de bautismo como una decisión que se toma con el crecimiento del hombre. 

Metodistas: con cerca de 85 millones de seguidores ubicados en Estados Unidos, el Reino Unido y África subsahariana, esta rama surge en el siglo XVII en Inglaterra gracias al acercamiento del anglicanismo y el calvinismo, el cual empieza a extenderse rápidamente en África y Estados Unidos, zonas centrales donde está ubicado. Comparten los mismos sacramentos, el Bautismo y la Eucaristía, y la doctrina que prevalece en esta rama es la predicación y la santidad. 

Evangélicos: su origen a menudo se relaciona con la teología del obispo Nicolaus Ludwig von Zinzendorf y la Iglesia de Moravia. Dentro de las doctrinas que se destacan de esta rama está la salvación a través de la fe y dada por Jesús, glosolalia y la experiencia de un nuevo nacimiento del ser. Se continúan practicando los sacramentos de la Cena del Señor, en un ámbito meramente simbólico, y el Bautismo como proceso de iniciación. Se cree que en el momento existen unos 600 millones de seguidores ubicados en Latinoamérica, Estados Unidos y el Reino Unido. 

Pentecostales: se constituyen principalmente por Iglesias locales de tipo independiente y se reconocen en algunos casos como las Asambleas de Dios. Dentro de su doctrina sobresale la glosolalia, y los sacramentos del Bautismo y la Cena del Señor de forma simbólica. La mayoría de los seguidores de esta rama del Protestantismo se ubica en Estados Unidos, seguido por otras zonas como Latinoamérica, Corea del Sur y África Subsahariana, contando alrededor de unos 250 millones seguidores. 

 

 

Método de enseñanza del Protestantismo

En principio, el protestantismo se enseña en la iglesia a través de la predicación donde sobresale lo religioso y ético, y que pudo ser establecido con Lutero, quien asume la importancia de la lectura de la Biblia para todos los asistentes de forma profunda, un hecho que motivó la enseñanza de carácter popular. Son los feligreses quienes financian los templos del Protestantismo. 

Sin embargo, la iglesia no se convierte en el único lugar para la práctica, puesto que la celebración de cultos el día domingo pueden realizarse en hogares de pertenecientes a la comunidad. Dentro de la práctica se encuentra como parte importante los sermones y los himnos, usados especialmente dentro de los sacramentos más practicados: la Santa Cena y el Bautismo. 

Textos del Movimiento Protestante

El canon bíblico protestante es el libro sagrado del movimiento protestante. Este libro consta de 39 textos que yacen dentro del Antiguo Testamento, parte inicial de la Sagrada Biblia cristiana. Dado que no contiene notas de explicación, el Protestantismo se funda bajo la idea de interpretar particularmente estos textos con una inspiración del Espíritu Santo, acción sobre la que se posa su creencia. 

En cuanto a los textos doctrinales que han sido usados por el Protestantismo, es importante tener en cuenta que en principio, la posición doctrinal es expuesta a través de documentos apologéticos, es decir, Confesiones de Fe. Sin embargo, existe una serie de textos en los que se graban las posturas como lo son en el Luteranismo la Confesión de Augsburgo, que explica los principios de esta rama, así como la Confesión Escocesa en la reforma calvinista. 

Los principios del Protestantismo están basados en varios escritos y tesis elaborados por Martín Lutero, dentro de los cuales se destacan los siguientes: 

Las noventa y cinco tesis

Martín Lutero construye una serie de tesis dentro de las cuales se destacan Las noventa y cinco tesis, documento que fue clavado en la puerta de la Iglesia del Palacio, una actividad común por esta época. El principal enfoque que toma esta tesis es la condena del paganismo y la avaricia en la Iglesia Católica, que, aunque no discutía con la autoridad del papa, sí hacía una crítica a la práctica de la compra de compasión que le permitía a la Iglesia la recaudación de fondos para la construcción de estructuras religiosas, aspecto que Lutero consideraba en contra de lo que enseñaban las Santas Escrituras. Así, Lutero establece que la salvación sólo se puede garantizar a partir de la fe. 

Símbolos del movimiento Protestante

El símbolo del Protestantismo es la Cruz Hugonota, una imagen con frecuencia se ve en collares que suelen ser usados en su mayoría por mujeres. Se trata de uno de los símbolos más importantes del Protestantismo, puesto que se trata de una figura que simboliza las ocho bienaventuranzas en el evangelio de Mateo y en las que se posa la fe de este movimiento. En las separaciones tiene lugar la flor de lis, la cual representa la corona de Cristo en su sacrificio en la cruz. En la parte de abajo tiene una paloma como símbolo del Espíritu Santo y que representa la voluntad divina, así como también el algunas veces varía y se representa con una lágrima. 

Así, el Movimiento Protestante surge como un proceso de reforma ejercido por varios pensadores y teólogos de la época, especialmente por Martín Lutero, quien, como varios, no estaba de acuerdo con el manejo que tenía la Iglesia Católica sobre factores como la riqueza y el territorio. Es a partir de este momento que pronto empiezan a propagarse otra serie de ideas en las que se fundan las ramas del Protestantismo y que pronto se extienden en diferentes países del mundo.