La Iglesia Católica: ¿Qué es, surgimiento, creencias, profeta? y más

¿Qué es la Iglesia Católica?

Siendo la Iglesia monoteísta con mayor cantidad de seguidores a nivel mundial, desciende de la Religión Cristiana, por lo que representa una de las más importantes, fundada en el siglo I d.C. Su sede se encuentra ubicada en el Vaticano, donde el sumo pontífice o papa es considerado como líder máximo de esta Iglesia. Se considera en la actualidad que la Iglesia Católica contiene más de 1.200 millones de creyentes.

En cuanto a la etimología de su nombre, iglesia, del griego ekklesia, se refiere a “convocación”. La Iglesia Católica suele ser llamada, también, Iglesia Católica, Apostólica y Romana, puesto que en primera medida, lo católico se refiere en griego a lo universal, apostólica representa la fundación de los apóstoles de Cristo, y romana hace referencia a la Santa Sede que se encuentra en Roma.

 

La Iglesia Catolica

 

Origen de la Iglesia Católica

Hablar del surgimiento de la Iglesia Católica implica remontarnos al siglo I d.C en la provincia romana de Judea. Su inicio se basa en el ministerio de Jesucristo, pues la Iglesia proviene de las primeras comunidades fundadas por la Religión Cristiana. Así, la Iglesia Católica aparece como un tipo de comunidad dirigida especialmente por los apóstoles, y principalmente por la dirección de San Pedro, quien habría sido elegido por Jesucristo, por lo que se considera la primera comunidad cristiana que fue establecida por Él.  

Los obispos que tiene la Iglesia Católica son sucesores de los Apóstoles de Jesús, por lo que el papa o llamado obispo de Roma, es el sucesor de San Pedro. Se trata de un mandato de Jesús, pues es él quien lo designa para convertirse en el líder de la Iglesia que ministra Roma en el Nuevo Testamento. Los obispos empiezan a reunirse para resolver y solucionar situaciones doctrinales, pero también políticas a finales del Siglo II d.C., y es para el Siglo III d.C. que el obispo de Roma empieza a tener un papel fundamental dentro de las problemáticas que no podían ser resueltas por otros obispos, pues actuaba como un tribunal de peticiones. Esto señala, pues, la adquisición de una influencia política que no fue aprobada en su totalidad posteriormente.

La Iglesia Católica fue vista como una religión pagana dentro del Estado Romano, por lo que fue perseguida por mucho tiempo, sin embargo, esta persecución no cesó la difusión que estaba teniendo a gran escala. El seguimiento a esta iglesia inicia su decaimiento con la legalización del Cristianismo por parte del Emperador Constantino I en el año 313. Posteriormente, el Emperador Teodosio I en el año 380 declara el Cristianismo como religión oficial del Imperio Romano de oriente y de occidente. Así, las enseñanzas de Jesús fueron difundidas por todo el territorio hasta el momento de la caída del Imperio.

Con la destrucción del Imperio Romano de Occidente, la Iglesia Católica establecida en occidente desempeñó un papel fundamental en cuanto a la conservación de las prácticas clásicas, de manera que se enviaron misioneros para empezar a convertir a aquellos territorios no alcanzados en Europa norte. Por otro lado, en Oriente, se mantiene la ortodoxia con el Imperio Bizantino.

 

La Iglesia Católica en la Edad Media

Durante la Edad Media varios países del continente europeo y africano ya tenían establecida la Religión Cristiana y estuvo fuertemente confrontada con territorios en los que estaba instalada la Religión Islámica. Esta lucha estuvo presente hasta el momento en el que el Cristianismo se establece y acapara todos los países de Europa, instalando la Santa Sede en Roma. La estructura jerárquica de la Iglesia Católica constituía un poder militar, económico y político, de manera que asentar su fe era el principal propósito, lo que llevó a una serie de guerras religiosas que enfrentaron a oriente y occidente, entre la Iglesia Católica y el Islam.

Los conflictos por el dominio del poder y la autoridad papal ocasionaron una división entre la la Iglesia Católica griega y la Iglesia latina en occidente en el Siglo XI d.C. Más tarde, en el Siglo XVI d.C., surge la Contrarreforma,o también conocida como Reforma Católica, un concilio en el que se aceptan decretos doctrinales relacionados con las órdenes religiosas en Trento, y que, se mantuvo durante más de tres siglos, pues se gesta a partir de las fuertes críticas de la Reforma Protestante de Martín Lutero.

Aún con la disminución del control de la Iglesia Católica en el continente europeo, el escepticismo religioso con el tiempo de la Ilustración y el desarrollo del Protestantismo, la Iglesia logra extenderse a varios países del mundo.

 

Creencias y enseñanzas de la fe Católica

La doctrina de la Iglesia Católica se fundamenta en un conjunto de enunciados de fe que fueron construidos durante los primeros congresos, el Credo. Una declaración o confesión de la fe que se recita durante la liturgia, una oración en la que yacen los principios de esta fe.

Esta Iglesia, reúne un gran número de creencias, algunos de ellos, evidentemente, con la influencia de la que desciende, la Religión Cristiana, declarada por Jesucristo. Estos principios se posan en la idea de iniciar el recorrido espiritual hacia Dios a través de la práctica de los sacramentos, entre los que se encuentra el bautismo, la confirmación, la asistencia a la eucaristía, el matrimonio, la orden sacerdotal y la unción de los enfermos, mediante los cuales es posible obtener como creyente la gracia de Dios y que veremos detalladamente a continuación en su clasificación:

 

Sacramentos de Iniciación

El Bautismo

es el primer acto de iniciación a la fe Cristiana y de la Iglesia Católica, puesto que por medio del Bautismo el ser es liberado de todo tipo de pecado y es declarado hijo de Dios para servirle durante toda su vida.

La Confirmación

este proceso permite reunir a los que han sido bautizados por la Santa Madre Iglesia para unirlos aún más con el catolicismo a través de un segundo compromiso, el primero fue el bautismo. Así, son reconocidos como testigos de Cristo e invitados a defender y difundir la fe católica, no solo mediante la palabra, sino también con sus acciones.

La Eucaristía

con este sacramento finaliza el proceso de iniciación cristiano. Se trata de una ceremonia en la que se celebra el sacramento haciendo un especie de memorial de la vida y obra de Jesús, así como la interpretación de la Santa Biblia. En la eucaristía también tiene lugar la consagración del pan y vino, repartiéndose como comunión con Dios.

Sacramentos de curación

La Penitencia: para obtener la misericordia y el perdón de Dios con respecto a los pecados cometidos por sus fieles, estos deben realizar un proceso personal de arrepentimiento y confesión para lograr el perdón y la reconciliación con Dios.

La unción de los enfermos

toda la Iglesia encomienda al Señor todos los enfermos para que sean aliviados y salvados de su padecimiento.

Sacramentos al servicio de la comunidad católica

La Orden Sacerdotal: con el ministerio apostólico son conferidas las misiones de Cristo a los apóstoles para que la Iglesia Católica continúe predicando el sacramento que sólo puede ser recibido por hombres.

El Matrimonio

se trata de unir al hombre y la mujer como un consorcio fundido durante toda la vida. Sólo pueden contraer matrimonio si han sido bautizados. Los cónyuges en esta ceremonia se comprometen a vivir en matrimonio y continuar viviendo de acuerdo a la doctrina de la Iglesia Católica.

 

Los 4 principios de la Iglesia Católica

La santidad

pese a los pecados de los fieles, la Iglesia católica es “santa”, puesto que su fundador es “Santo” y en esta misma medida, los fines que se propone también son “santos”. La Iglesia es Santa en la medida en la que los creyentes buscan la santificación a partir de la doctrina religiosa. Es decir, su santidad es posible con la acción santificadora de los fieles que han logrado un grado de virtud para ella.

La unidad

desde el principio la Iglesia Católica se constituye desde el concepto de unidad, pues es “una” gracias a su origen a partir de la existencia de un solo Dios. Su fundador también es uno y la fe es una. Independientemente de la cantidad de partes que lo construyan hay un todo que conforma esa unidad. Esto se fundamenta en una carta escrita por San Pedro en la que menciona la importancia de mantener lazos de paz entre los creyentes y juntos en el mismo espíritu, pues Cristo desea la unidad de la Iglesia Católica.

La catolicidad

hace referencia a lo “universal”, puesto que la Iglesia Católica pretende recibir a todos los seres humanos pertenecientes a cualquier tiempo y espacio. La Iglesia Católica estará en cualquier lugar para recibir a sus fieles y que estos acepten su doctrina. Otro aspecto que también configura la catolicidad es la presencia de Cristo, pues gracias a él se reciben por completo los medios para la salvación universal.

La apostolicidad

recibe este principio debido a que la fundación de la Iglesia Católica se hizo bajo la obra de Pedro, así como también por otros apóstoles creyentes de las enseñanzas de Cristo. Los sucesores de Pedro y los Apóstoles tienen lugar en el Papa y los Obispos, quienes cuentan con el mismo nivel de autoridad como sucesores, pues fueron elegidos por Cristo.

 

La Iglesia Catolica creencias

 

Misión de la Iglesia Católica

El propósito de la fe Católica es el de impartir la enseñanza y los principios del Cristianismo, además de aplicar los sacramentos a partir del ministerio de cada uno de sus sacerdotes. Así, el Catolicismo se piensa como una unidad en la que se debe mantener una obediencia basada en una doctrina para todos los creyentes. Sosteniéndose en ser la única Iglesia que fue fundada por Cristo, se presenta como la fe verdadera, partiendo de la Revelación que se evidencia en las Sagradas Escrituras.

 

Mandamientos de la Iglesia Católica

Esta Iglesia contiene una serie de mandamientos que configuran la vida litúrgica de sus fieles, los cuales, además, le permiten estar más cerca de los sacramentos. Estos son:

Misa: los fieles de esta Iglesia deben asistir a la misa o Eucaristía todos los domingos. Así como también celebrar cada una de las Fiestas Católicas:  

Celebraciones católicas: los fieles deben celebrar cada una de las fiestas católicas:

El Adviento: se trata de las cuatro semanas antes de la Navidad, un tiempo de preparación para la segunda venida de Cristo.

La Inmaculada Concepción de la Virgen María: se realiza el 8 de diciembre. Conmemora el nacimiento de la Virgen María que nace sin el pecado original.

La Navidad: se celebra el 25 de diciembre para conmemorar la aparición del Hijo de Dios en la carne mortal.

Natividad del Señor: Jesús como humano es celebrado, pues ha llegado para la salvación del mundo.

La Sagrada Familia: Jesús, María y José: el domingo después del día de la Navidad, se celebra y elogia el modelo de la familia cristiana.

Santa María, Madre de Dios: el 1 de enero se toma a Santa María, quien fue bendecida por Dios.

Epifanía del Señor: para el 6 de enero, esta celebración manifiesta la llegada de los Reyes Magos, ante Cristo nacido. Así como también Cristo se manifiesta ante los que no son de raza Judía pero lo reconocen como Dios.

Bautismo de Jesús: luego de la Epifanía del Señor, tiene lugar el Bautismo de Jesús el primer domingo. Esta celebración marca la finalización del tiempo litúrgico de la Navidad, y el inicio de su ministerio.

El Tiempo Ordinario: tiene lugar después de la fiesta del Bautismo de Jesús con una duración de 33 o 34 semanas. No obstante, es interrumpido por el Tiempo de Cuaresma y la llegada de la Pascua. Durante este tiempo se recuerda la vida de Cristo.

La Presentación del Señor: para el 2 de febrero, Jesús ingresa al templo.

Tiempo de Cuaresma: son los 40 días previos a la celebración de la Semana Santa. Inicia el día Miércoles de Ceniza y finaliza con la llegada de la Pascua. En este tiempo los fieles se preparan con caminos penitenciales.

La Anunciación del Señor: para el 25 de marzo se celebra el anunciamiento a la Virgen María por parte del ángel, pues se convertirá en madre de Jesús y la aceptación como sierva del Señor.

Semana Santa: inicia con el ingreso de Jesús a la ciudad de Jerusalén y finaliza con la Resurrección. Así, los católicos celebran durante esta semana las obras de Jesús durante los últimos tiempos de vida en la tierra.

Domingo de Ramos: marca el inicio de la Semana Santa con la llegada a Jerusalén por parte de Jesús.

Jueves Santo: este día se celebra la creación de la Eucaristía por parte de Jesús, así como la creación del Orden Sacerdotal y finalmente el Mandamiento del amor, el cual es aplicado a todos los seres humanos.

Viernes Santo: se conmemora la muerte de Jesús crucificado, así como se celebra su Pasión, debido a su sufrimiento en la cruz.

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor: termina la Semana Santa con la Resurrección del Señor tres días después en el Santo Sepulcro.

Tiempo Pascual: inicia una vez termina la Semana Santa con 50 días. Durante este tiempo se empieza a difundir el testimonio de Jesús que ha resucitado.

La Visitación de la Virgen María: la Virgen María visita a Isabel.

La Ascensión del Señor: se conmemora el regreso de Cristo con su Padre.

Pentecostés: es el momento en el que se celebra la Venida del Espíritu Santo con los apóstoles, así como el inicio de la Iglesia y el origen de la misión para predicar a Cristo resucitado en todas las naciones y pueblos.

Jesucristo el eterno sacerdote: finalizada la celebración Pentecostés, inicia la celebración como Jesús sacerdote eterno que guía a todos sus fieles.

La Santísima Trinidad: conmemora la unificación de la Santísima Trinidad, por lo que sólo hay un Dios que es a la vez Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo: se presenta a Jesús en la Eucaristía, por lo que se celebra que Jesús dejó a los seres humanos su cuerpo y sangre.

El Sagrado Corazón de Jesús: se celebra el segundo viernes después de finalizada la fiesta Pentecostés. Tal es el amor de Jesús por sus fieles que entrega su vida para la salvación del mundo, una entrega de amor que es representada con el corazón, pues es el corazón el símbolo en el que yacen los sentimientos de cada ser, así como su fuente de vida.

La Transfiguración del Señor: para el día 6 de agosto se celebra la manifestación de la gloria del Señor, donde Jesús es la luz y voz de Dios Padre.

La Asunción de la Virgen María: María es la primera en continuar los pasos de Jesús, por lo que el 15 de agosto se celebra el recibimiento del cielo para la Virgen María.

La Natividad de la Virgen María: para el mes de septiembre, el día 8, se celebra el nacimiento de la Virgen María.

Jesucristo, Rey del Universo: se realiza durante el último domingo y se celebra el nuevo adviento. Para esta fecha se cierra el año litúrgico.

Durante este tiempo, que inicia con El Adviento se tienen otras fechas en cuenta para recordar el Año Litúrgico, como el Tiempo Ordinario, La Cuaresma, La Pascua y de nuevo el Tiempo Litúrgico.

Pecados: al menos una vez cada año, los católicos deben confesar los pecados mortales cometidos ante un sacerdote en una de las Iglesias Católicas.

Comulgar:el creyente debe comulgar, lo que significa recibir el sacramento durante la celebración de la Eucaristía, al menos por cada Pascua de Resurrección.

Ayuno: la Santa Madre Iglesia señala la penitencia de ayuno y la abstención del consumo de carne, éste último durante la Semana Santa.

Ayudar a la Iglesia: la Iglesia, “la casa del Señor”, debe recibir ayuda de toda la comunidad católica a través de las ofrendas para el sostenimiento de la misma.

 

La Iglesia Catolica doctrina

 

Fundador de la Iglesia Católica

Aunque si bien es Jesucristo quien anuncia la fundación de la Iglesia, a menudo se le suele atribuir parte de este proceso a San Pedro, uno de los apóstoles que se encargó de la organización propiamente de la que sería la Iglesia Católica, puesto que Jesucristo se dirige a San Pedro para expresar su deseo de crear un espacio para la enseñanza de manera que el Infierno no podrá vencerla. San Pedro es el primer apóstol y ciertamente el más allegado a Jesús, de manera que, de acuerdo al Nuevo Testamento, se convierte en el primer obispo de la Iglesia Católica. De ahí que sus descendientes fueran los que tomaran la misma posición siglos después en la Iglesia.

Jesús ve en Pedro la fe en su palabra, por lo que se dirige a él para la fundación de la Iglesia que, pese a la existencia de muchas en la actualidad, siempre tuvo el fin de ser una sola y así se mantiene hasta hoy. Se considera que Jesús le da la administración de la Iglesia San Pedro cuando le promete dar “las llaves”, interpretándose que, las llaves representaban el poder para encabezar la Iglesia Católica.

Se habla de una fundación divina y no humana, en principio, puesto que Cristo es la cabeza de la Iglesia Católica sobre la cual se asientan los sacramentos. Es la Iglesia Católica la única que fue creada por Jesús y sus apóstoles.

Texto sagrado de la fe Católica: La Biblia

La Biblia es el libro fundamental de la fe Católica, allí yacen todos los textos inspirados por Dios para que los hombres puedan alcanzar el cielo. Además de ser el libro más leído y vendido en todo el mundo, se ha convertido en la fuente de espiritualidad para las civilizaciones y culturas, conteniendo valores de fraternidad, justicia, libertad y amor.

La Sagrada Escritura católica fue escrita primero en hebreo, griego y arameo

La relación de Dios con la humanidad es el registro que se encuentra dentro de los libros canónicos, la Biblia. Dentro,se encuentran 73 libros que conforman, por una parte, el Antiguo Testamento con 45 libros, y el Nuevo Testamento con 27 libros dedicados. Constituidos así:

Antiguo Testamento

se reúnen todos los escritos israelitas que tuvieron lugar antes del nacimiento de Cristo, aceptada como la primera parte la Biblia y acogida por la fe Cristiana.

Nuevo Testamento

en esta segunda fracción de la Biblia se encuentran cuatro géneros literarios distintos, tales como: 4 evangelios, 1 Libro de los Hechos, 19 epístolas y 1 de Apocalípsis.

Símbolos e imágenes del Catolicismo

Además de los símbolos gestados en la Religión Cristiana, la Iglesia Católica contiene otra serie de símbolos y representaciones que están directamente asociadas con esta fe. Sin embargo, no son símbolos que solo le conciernen a esta iglesia, puesto que también han sido usados por otras vertientes del cristianismo, como es el caso de los protestantes.

La cruz

es una representación universal que está asociada con la santidad, puesto que Jesús murió en la cruz con el fin de salvar a la humanidad de todos los pecados cometidos.

El lirio

con respecto a la resurrección de Cristo, el lirio en la Iglesia Católica simboliza precisamente este hecho. A menudo se suele usar el lirio durante el Tiempo de Pascua.

Chaves Cruzadas

este es uno de los símbolos que únicamente se confiere a la Iglesia Católica, puesto que es el símbolo de la autoridad del Papa. Este elemento simboliza la conexión que tiene el cielo y la tierra, siendo San Pedro el primero en tenerla por ser el primer Papa. Pues es él quien tiene la facultad de liberar a los fieles de los pecados cometidos.

Tercero o Rosario

otro símbolo directo del catolicismo. Se trata de un collar que tiene las cuentas dispuestas para la realización del Rosario a la Virgen. Su composición en tres secciones hace que se le dé el nombre de Tercero. Para rezar el Rosario se debe pasar en el collar por 150 Avemarías con cada un Padre Nuestro intermedio.

Rosa blanca

a menudo la rosa blanca como símbolo de pureza es asociada con la Virgen María, atribuyéndole esta misma facultad.

Medalla de Nuestra Señora de las Gracias

es una medalla usada como colgante de forma ovalada en el que yace la imagen de Nuestra Señora, mientras que por el otro lado se encuentran cruzadas la letra M de María con una barra horizontal y una cruz que representa el “altar de la salvación”. También está el Sagrado Corazón de María y el Sagrado Corazón de Jesús, con 12 estrellas que simbolizan los 12 apóstoles.

Escapularios

a menudo la comunidad católica usa escapularios como un elemento de devoción a la Virgen María, pero también como un elemento de protección.

 

Templos y organización de la Iglesia Católica

Estructura de la Iglesia Católica

En cuanto a la constitución de esta iglesia, es importante mencionar que esta es una institución jerarquizada. Aparece por un lado el Clero, el cual está conformado por obispos, presbíteros y diáconos, mientras que por otro lado aparece la comunión de fieles.

El Papa

La cabeza principal de la Iglesia Católica es el Papa, el cual es elegido por los cardenales, los cuales, asisten al Papa en la labor pastoral de la iglesia y la gestión general del Vaticano.

Los obispos

son los que tienen la responsabilidad de cada diócesis y reciben ayuda de los diáconos y los presbíteros. Los obispos asisten a la Asamblea llamada Concilio Ecuménico, la cual está presidida por el Papa, aunque también, de acuerdo a cada país, los obispos suelen reunirse en la Conferencia Episcopal, también llamada en oriente como Asamblea de Ordinarios. No obstante, también aparecen otra serie de organizaciones interdiocesanas en varios países. Otros espacios que dependen de los obispos, así como también del papa, son las congregaciones y las órdenes religiosas.

Los cardenales

se refiere al conjunto de encargados de ayudar al Papa en todas sus labores religiosas. Una vez el Papa muere, estos inician el proceso de buscar y elegir al próximo Papa en un cónclave. Constituyen el Colegio Cardenalicio y a su vez, estos son elegidos por el Papa.

El concilio ecuménico

es una asamblea que concierne a todos los obispos en todas las iglesias particulares de todo el mundo, la cual, está presidida por el Papa. En la toma de decisiones relevantes el Papa es convocado, especialmente en situaciones con respecto a la fe y lo moral en sus dogmas.

La Iglesia Catolica simbolos

 

Organización de la Iglesias Católicas

La organización de la Iglesia Católica está basada en iglesias particulares o diócesis clasificadas en dos rangos. Cada una de ellas cuenta con la autoridad de un obispo, en el caso de las iglesias de mayor rango, el nombre de la autoridad es un arzobispo. Se considera que en la actualidad existen unas 2.845 diócesis, entre ellas la principal de Roma, la sede Papal en la que está la Ciudad del Vaticano, mientras que existen unas 634 arquidiócesis.

A su vez, las diócesis se dividen en patriarcados. Se trata de agrupaciones que se constituyen en torno a la autoridad de un obispo, quien recibe el nombre de Patriarca. Aparecen otros espacios de organización de la Iglesia Católica, las abadías territoriales y las prelaturas que cumplen funciones similares a las de las iglesias. Y finalmente está la Conferencia Episcopales, Sínodos Patriarcales, Conferencias Internacionales diversas, Concilios de Iglesias,  Sínodos Archiepiscopus Mayores y Asambleas de Ordinarios.

Es evidente la evolución de una de las iglesias más conocidas en todo el mundo, pues hoy son millones de fieles quienes la siguen y comparten con alegría sus sacramentos. Además, se ha presentando un aumento de participación de las comunidades en cuanto a las celebraciones y fiestas.