Budismo Tibetano o Vajrayana: ¿Qué es, surgimiento, profeta? y más

¿Qué es el Budismo Tibetano o Vajrayana?

El Budismo Vajrayana, “vehículo diamantino”, también conocido como Budismo Tibetano, ubicado entre las principales escuelas budistas, se refiere a las tradiciones del Budismo de tantras cuyas técnicas son adoptadas. En esta escuela también se encuentran otras prácticas como mudras, mandalas, dhanis y, en especial, la posibilidad de visibilizar al Buda, consideradas como prácticas esotéricas que son ejercidas por un gurú, o maestro espiritual. De esta manera, esta escuela usa rituales para conectarse con la energía subconsciente que le permitirá alcanzar la iluminación.

El  Budismo Vajrayana, que inicia a partir del año 500 d.C., sostiene la posibilidad de lograr alcanzar la iluminación o Nirvana, sin que ello implique el paso del ser a través de múltiples procesos de reencarnación.

La escuela Tibetana cuenta con varias divinidades, entre ellas se encuentran dos dioses indios: Parvati y Shiva, así como también están los “cinco Budas celestiales”, Khandas, que  hacen referencia a las partes físico-mentales que se encuentran dentro del ser y que permiten la transformación para alcanzar la pureza.

 

Budismo Tibetano

 

Principios y creencia del Budismo Tibetano o Vajrayana

Vajrayana hace referencia a “diamante”, la sustancia que para entonces, era la más fuerte que se conocía, por lo que representa lo indestructible y lo irrompible, así, la perfección del universo. También es conocido como Mantrayana, simbolizando un contenedor en el que yacen almacenados los mantras que se usan en esta vertiente del Budismo dentro de los rituales.

Así, el Budismo Vajrayana se presenta como la corriente más simbólica y esotérica, pues los pensadores resaltan una cierta superioridad del Tantra, el cual de manera mucho más rápida permite la liberación a través de sus distintos métodos.

El principio del Budismo Vajrayana sostiene que no existe una división directa acerca del Samsara (ciclo de la vida: nacimiento, vida, muerte y encarnación) y el Nirvana, explicando que cada uno de ellos existe relacionándose.

 

Teoría de la Vacuidad (Shuyata)

Se basa en la visión del mundo como un tipo de fluido que carece de una existencia inherente, un tipo de construcciones instauradas. Esto permite la visualización interna o propia con la práctica tántrica.

Otro elemento propio de la escuela Budista Vajrayana, tiene que ver con que la práctica tántrica se convierte en la transformación directamente, por lo que los obstáculos de la mente de carácter negativo como la codicia, el orgullo, el odio, el deseo u otros, no se rechazan del todo, sino que, a través de este tipo de procesos, se usan para la construcción del camino y desarrollo espiritual.

 

Escuelas del Budismo Tibetano

El budismo Tibetano o Vajrayana, proporciona cuatro vertientes, las cuales, cobran importancia para la escuela a partir de la transmisión de los conocimientos de cada maestro a sus discípulos. Estas son:

Nyingma

significa “antiguo”, refiriéndose a la “antigua escuela” y se forma a partir del siglo VIII d.C., siguiendo las enseñanzas de los fundadores del Budismo Tibet.  Se caracteriza por no tener una figura de líder, sin embargo, por factores administrativos, se han denominado “presidentes” o líderes.

Kagyu

haciendo referencia a “linaje oral”, esta escuela llevó sus enseñanzas a través de los indios Tilopa y Naropa, quienes las habían aprendido del Tíbet gracias a Marpa, un traductor que tuvo la función de transmitirlos. Su doctrina de “el gran sello”, maja-mudra, se divide en cuatro enseñanzas: desarrollo de la mente sin sentido, cultivo de la perspectiva hacia la naturaleza simple, trascendencia de elaboración conceptual y finalmente, la posesión del camino, que invita a ir mucho más allá de la meditación.

Estas etapas permitirán la perfecta realización de Mahamudra (naturaleza de la mente y práctica para estabilizar relación no-dual).

Sakya

La enseñanza de esta escuela está guiada hacia el Lamdré, que hace referencia a “el resultado” o “Camino del Fruto”. Fue fundada por el Khon Konchok Gyalpo y posteriormente, su proceso fue continuado por los tan conocidos “Cinco Patriarcas”; Sachen Kunga Nyingpo, Loppon Sonam Tsemo, Jetsun Drakpa Gyaltesen, Sakya Pandita y Drogon Chogyal Phagpa, respectivamente.

Gelug

También conocida como escuela Geluk o Gelugpa, esta escuela fue fundada por Je Tsongkhapa uno de los más importantes líderes tibetanos que se proclamaba como la figura que renovará las enseñanzas de Atisha, un maestro del siglo XI. Es considerada la “iglesia oficial” del Tibet y se caracteriza por tener una importante difusión en occidente, después del sur de Rusia y Mongolia.

Es importante añadir que todas las escuelas del Budismo coinciden en la importancia de la práctica de la meditación como medio de búsqueda de la paz espiritual, así como también le permitirá alcanzar la comprensión de cada uno de los elementos que hacen parte de la vida humana y su propia existencia, tales como el sufrimiento, las necesidades y la muerte.

 

Budismo Tibetano origen

 

Transmisión de las enseñanzas

Las enseñanzas de la Escuela Vajrayana se han mantenido bajo estricta reserva y protección, y eran mencionadas a través de lenguaje alusivo, metafórico o en otros casos simbólico, por lo que se necesitaba de la interpretación estricta de un maestro. Aunque si bien se mantienen en secreto, también se puede considerar que las enseñanzas mismas también son secretas, por lo que, incluso citando textualmente, es posible que esa persona no las entendiera sin estar en el contexto preciso.

La transmisión de los conocimientos en el Budismo Tibetano sólo se realiza mediante maestro y alumno, ya que se considera un proceso de empoderamiento o absiseka, que hace parte de su iniciación a través de una serie de rituales usando el mandala respectivo hacia la deidad. El rompimiento del proceso de las enseñanzas tibetanas fuera del maestro y el discípulo tendrían ninguna validez, es decir, que fuera de esta relación carecerán de valor. Las enseñanzas serán absolutamente secretas para aquellos que no sigan el camino de la espiritualidad.

 

Profeta o maestro del budismo tibetano: Dalai Lama

Como término, simboliza el líder espiritual del Budismo Tibetano, por lo que se usa para referirse al maestro, el ser que ha alcanzado el conocimiento y la consciencia de manera total o parcial, de la muerte, por lo que sabe su forma de reencarnación, también conocido como “maestro reencarnado” contiene de manera temporal el poder en el Tíbet.

El Dalai Lama o traducido, “océano de sabiduría”, fue iniciado con el jefe mongol Altan Khan en el momento en el que acepta como maestro a Sonam Gyatso, quien sería la reencarnación de Buda. Tras la muerte del Dalai Lama, es el Panchen Lama, la segunda autoridad de más importancia en el Tíbet, la encargada en reconocer la reencarnación, que, con frecuencia es un niño, por lo que este toma la nueva posición de Dalai Lama.

El Dalai Lama de la actualidad alcanzó un importante logro al recibir el Premio Nobel de la Paz en el año 1989, pues esto le proporcionó una mayor notoriedad y reconocimiento a nivel mundial. Además de ello, también ha sido partícipe de varias películas, programas de televisión y documentales, así como también ha recibido otros reconocimientos en diferentes partes del mundo.

Escritura sagrada del Budismo Tibetano

Aunque si bien el Budismo Tibetano no se sale del todo de la escritura sagrada que hace parte del Budismo como escuela en general, es importante resaltar una serie de escritos que ha desarrollado esta tradición, entre los cuales encontramos un libro que toma vital importancia dentro del Budismo Tibetano en particular, es “El mundo del Budismo Tibetano”, en el que el Dalai Lama señala la representación de los mandalas como un espacio de “mansión celestial”, en el que reside la pureza de la deidad.

Otros textos de esta escuela están relacionados con los tantras budistas, puesto que reúne una serie de procesos en el que están clasificadas varias maneras de llevarlos a cabo, como manuales, comentarios y canciones para la realización.

Así mismo, las escuelas en las que se desemboca el Budismo Vajrayana, también cuentan con una serie de escritos que incluyen la práctica de tantras y procesos particulares.

Budismo Tibetano profeta

Símbolos y figuras de la Escuela Tibetana o Vajrayana

Una de las principales características de esta escuela es el amplio uso de mitologías y símbolos, que, se encuentran orientadas, cada un aspecto en particular.

Árbol

simboliza todos los ciclos que hacen parte de la vida, incluyendo el desarrollo y el crecimiento en cada una de sus partes:

Fuego

incluye en este elemento la luz y hace referencia a cómo las llamas del fuego son capaces de quemar la ignorancia y dar paso a la comprensión y la sabiduría.

Agua

su imagen es el símbolo de los procesos iniciales y también de la fertilidad.

Color negro

su símbolo se asocia con la inmutabilidad, la posibilidad de mantener y ser persistente, la imperturbabilidad.

Color blanco

es una señal que alterna su simbolismo, pues aunque representa la pureza, en ocasiones también suele usarse como la presencia de ignorancia.

Color azul

este símbolo es similar al del agua en los elementos de la naturaleza, pues su color es señal de las aguas que son capaces de reflejar todo de manera imparcial, por lo que señala también la importancia del conocimiento como proceso que no se puede distorsionar.

Color rojo

en el budismo Tibetano representa el conocimiento distorsionado, el cual, también es influenciable en cuanto a la pasión.

Mandalas

este es otro de los elementos principales de la escuela Tibetana. Se trata de una serie de pinturas de múltiples colores que toman formas circulares mayormente y que simbolizan el círculo sagrado que transforma y purifica todo el universo. Para el proceso de iniciación, cada discípulo es introducido con el círculo de la respectiva divinidad a través de rituales. Una vez es asignado, se realiza la asignación de un nuevo nombre, puesto que la iniciación señala el camino de transformación que está tomando.

Imágenes

En las representaciones del Budismo Tibetano o Vajrayana, también suelen usarse otros elementos como las estatuas y las pinturas, las cuales son usadas como refuerzo para el proceso de visualización de la deidad. Se tratan de imágenes micro-cósmicas que también son conocidas como mandalas. Estas se toman como simbolización del espacio de los Budas. Los mandalas no son usados exclusivamente en estos espacios, sino también en recintos sagrados y arquitectura, la cual, representa la esencia de la deidad.

El Vajra

tiene dos connotaciones claras dentro del Budismo Vajrayana, una como “diamante” y la otra como “rayo”. Esta arma pertenece al rey védico de los devas, Indra. En particular, es un arma que se toma como atributo divino, pues estaba elaborado de una sustancia imposible de destruir, por lo que representa la fortaleza para hundirse y traspasar cualquier tipo de obstáculo. También suele usarse para representar el poder de los procesos tántricos en el curso del logro de los objetivos a los que se dirige en su práctica.

Así, el Budismo Tibetano o Vijrayana se ha constituido como una de las escuelas más presentes en territorio occidental, conocido principalmente por el “Dalái Lama”, el símbolo más importante de esta tradición, el líder espiritual que guía las enseñanzas más importantes de la escuela.